Todo lo que has de saber del documental 'Martin Margiela: In His Own Words'
  1. Estilo
  2. Moda
EXCLUSIVO PARA AMANTES DE LA MODA

Todo lo que has de saber del documental 'Martin Margiela: In His Own Words'

Te contamos todos los secretos del documental más esperado por los amantes de la moda, que por fin podrán conocer la historia del misterioso Martin Margiela a través de su propia voz

Foto: Todo lo que has de saber del documental 'Martin Margiela: In His Own Words'
Todo lo que has de saber del documental 'Martin Margiela: In His Own Words'

Martin Margiela podría definirse, hasta ahora, como el SIA de la moda. El diseñador era conocido por no hablar con la prensa y por negarse a ser visto. Ni saludos después de los desfiles ni fotografías que hicieran que su figura existiera más allá de la del hombre tras una de las marcas más relevantes de la moda formaban parte de su impecable trayectoria profesional. A los once años de alejarse de la industria tras presentar el desfile del vigésimo aniversario de la firma, Margiela regresa con el documental de Reiner Holzemer 'Martin Margiela: In His Own Words', que ha sido presentado en el festival neoyorquino DOC NYC Film Festival.

El director, que cuenta en su currículo laboral con documentales de Juergen Teller y Dries Van Noten, se interesó por el trabajo de Margiela al asistir a la exposición de Margiela con Hermès. Se encontraba en un momento de búsqueda de potenciales protagonistas de su nueva obra, y Margiela regresó a su mirada al estar Alexandre Samson y Olivier Saillard planeando una exposición de Margiela en la que el diseñador estaría directamente involucrado. Fue entonces cuando Holzemer movió sus hilos para poder hablar con Martin Margiela, que finalmente accedió a trabajar en el documental.

La voz del diseñador belga nos guía por esta travesía, pero por supuesto no encontraremos un plano frontal de su rostro. Sus manos se convierten también en un elemento que embarca al espectador en un viaje en el que descubrir sus labores creativas y su trabajo artesanal. Al principio, la idea del diseñador se limitaba a grabar la exposición, pero el director fue ganándose su confianza hasta poder hacer un trabajo mucho más personal en el que retratarlo. “No me gusta la idea de ser una celebridad. El anonimato es esencial para mí y me recuerda que soy como todo el mundo. Siempre he querido que mi nombre estuviera ligado a mis creaciones, pero no mi cara”, explica al comienzo del documental.

Margiela expresa su disgusto con la industria de la moda tal y como la conocemos en la actualidad, una sensación que comenzó en el momento en el que le dijeron que, tras el desfile, la colección tenía que ser mostrada en internet. Fue entonces cuando se dio cuenta de que quizás no podría darle a la industria lo que ahora necesitaba.

Cuando Renzo Rosso y su gurpo OTB Group mostraron interés en la marca, supo que este cambio era el adecuado al no verse capaz de darle a la industria todos esos nuevos requerimientos. En 2002, la firma pasó a sus manos. “Todo comenzó cuando Renzo compró la firma y empezamos a trabajar con departamentos de brand management, de marketing y unos planes de las colecciones que teníamos que rellenar y analizar. Incluía palabras como 'sexy', 'chic', 'moderno'... Nosotros diríamos que las mujeres Margiela son misteriosas en lugar de sexy. Se tapan más, pero quizás son más sensuales si hablamos de un sentido más global de la palabra”, explica Nina Nitsche, encargada de tomar el rol de directora creativa hasta la llegada de John Galliano. Nina deja claro que Margiela no es una marca habitual a la que las encorsetadas restricciones de la industria le sienten bien, pero el negocio tenía que salir adelante.

“Al final me convertí en algo así como el director artístico de mi propia empresa, y eso me enfadaba, porque yo soy un diseñador. Un diseñador que crea, no un director creativo que dirige a sus asistentes”, explica Margiela, que confiesa que no se le permitió despedirse de su equipo cuando dejó la empresa tras presentarse el desfile del 20 aniversario de la marca. ¿La razón? Rosso no quería que el equipo recibiera un duro golpe. “Realmente aprecio a esas personas. Me dieron todo lo que podían darme, por lo que esa no es la forma en la que me habría despedido”, explica en el documental. Contaron a los trabajadores que se había tomado un año sabático, por lo que tardaron un año en saber que Margiela se había ido. Lo curioso es que cuando en 2009 saltaron los rumores de que Martin Margiela ya no formaba parte del proceso creativo y que Renzo Rosso tomaba las riendas comerciales de MMM, el CEO de la marca, Giovanni Pungetti, confirmó que ningún diseñador le reemplazaría. En 2011 comenzaron los rumores de que Matthieu Blazy era el diseñador Couture de la firma, y fueron las redes sociales las que cambiaron la filosofía de la casa cuando Matthieu Blazy y Raf Simons posaban en el perfil de la conocida periodista de moda Suzy Menkes. Margiela ya tenía un nombre nuevo y, sobre todo, una cara visible.

Comentarios de personajes de la moda como Carine Roitfeld y Carla Sozzani, imágenes de la infancia de Margiela, que con siete años decidió dedicarse a la moda tras ver un desfile de Courrèges, e historias acerca de cómo falsificaba invitaciones a los desfiles junto a sus amigos para poder ver el trabajo de su ídolo, Jean Paul Gaultier, forman parte de este documental fundamental. Margiela no ha permitido que Holzemer grabe las pinturas y esculturas que ahora ocupan gran parte de su tiempo. Cuando su voz se escucha al final del documental preguntando al diseñador si ya ha dicho todo lo que ha de decir en la moda, Margiela responde con un tajante ‘no’. Esperamos que así sea y que el diseñador siga imponiendo su magistral visión en una industria en la que parece que el marketing, la sensualidad extrema y los éxitos fugaces lo son todo.

Maison martin margiela Jean Paul Gaultier Renzo Rosso Sia
El redactor recomienda