Ahora, en su más reciente iniciativa empresarial ha lanzado unos shorts con el logo de Tesla que, pese a su relativamente elevado precio de 69,420 dólares, agotaron en pocos minutos las existencias disponibles. Pero, como ocurre con el nombre de su más reciente heredero, esos números esconden un significado peculiar.
"Celebra el verano con los shorts Tesla. Corre como el viento o diviértete como Liberace con nuestro diseño rojo satinado y dorado. Relájate junto a la piscina o descansa durante todo el año con nuestros shorts Tesla de edición limitada, con nuestro logotipo exclusivo de Tesla en la parte de adelante y 'S3XY' en la parte posterior". Con este mensaje se anunciaba la cotizada prenda, cuya elección –en vez de por ejemplo una gorra o una camiseta– también tiene su significado.
Según informa 'Cnet', los shorts aluden al 'short-selling', los inversores que apuestan por la caída en el precio de las acciones de una empresa para ganar dinero. Y los tres últimos dígitos, 420, coinciden con el precio al que Musk quería recomprar las acciones de Tesla en 2018, cuando anunció sus planes en un tuit que le costó una sanción de la comisión de valores de EEUU.
Como colofón del humor típico del multimillonario, el número 420 se usa además en Estados Unidos para referirse al consumo de cannabis. El origen del término proviene de la historia de un grupo de adolescentes del colegio San Rafael, en la California en 1971, que se reunían después de las clases a las 4:20 para fumar marihuana.
Un lanzallamas, ¿por qué no? (The Boring Company)
Aunque por curioso que parezca, esta prenda está lejos de ser lo más loco que Musk ha puesto a la venta. Tras comercializar 50.000 gorras con la promesa de que si las vendía todas sacaría unos lanzallamas para "animar cualquier fiesta", el empresario sacó al mercado a través de su empresa The Boring Company el arma prometida a un precio de 500 dólares y con la posibilidad de adquirir un extintor por otros 30 euros. Extintor que tras el intento de prohibir la venta, Musk puso a la venta obligatoriamente para adquirir el peligroso juguetito. Sobra decir que los vendió todos y ganó nada menos que 10 millones de dólares en tan solo cuatro días.