Por qué el lujo está obsesionado con los hobbies de los ricos
  1. Estilo
  2. Moda
MODA ELITISTA

Por qué el lujo está obsesionado con los hobbies de los ricos

Las grandes marcas rinden homenaje a las actividades y deportes de la clase pudiente en plena crisis. ¿Nos hemos de enfadar o hemos de rascar la superficie de esta complicada oda?

Foto: Imagen: Cortesía de Miu Miu.
Imagen: Cortesía de Miu Miu.

Al echar un vistazo a los últimos desfiles de las grandes marcas, nos hemos dado cuenta de algo: nuestros hobbies no son iguales que los de la high class. Pensábamos que no nos sentiríamos tan mal con nuestras cuentas corrientes hasta que llegaran los primeros capítulos de ‘Gossip Girl’ y de ‘Sexo en Nueva York’, pero parece que la moda, para variar, se ha adelantado y ha logrado que volvamos a recordar antes de tiempo que los adinerados disfrutan de su tiempo libre de otra forma. El desfile de Miu Miu nos remite al universo del esquí, y no hemos de olvidar que los Alpes cuentan con resorts pensados para el shopping de lujo y que las grandes marcas se encuentran también ahí presentes, para que entre pista y pista caiga algún it bag y algún zapato de noche. Al fin y al cabo, y que la operación bikini nos perdone lo que vamos a decir, lo de menos es el deporte.

placeholder Imagen: Cortesía de Miu Miu.
Imagen: Cortesía de Miu Miu.

Podría parecer poco adecuado que, en plena crisis, la moda celebre la ostentación, los deportes y hobbies vinculados a la clase pudiente, pero en esta exhibición de prendas ecuestres y ropa a prueba de avalanchas (es un decir: no intentes que un look de Miu Miu te salve de una avalancha, pero, ojo, tampoco de un resbalón en la calle de tu barrio) parece ofrecer una mirada burlona a la vida de la clase alta. “He rendido tributo al universo ecuestre de Gucci transfigurándolo en una cosmogenia fetichista”, explicaba Alessandro Michelle sobre su colección ‘Aria’.

placeholder Imagen: Cortesía de Gucci.
Imagen: Cortesía de Gucci.

“He saboteado el discreto encanto de la burguesía”, comentaba el directo creativo, dejando claro que tanto Gucci como muchas otras miran al ocio de los privilegiados con cierta ironía. Chanel también recurre al mundo de la nieve en su colección otoñal, pero las combinaciones con las que presenta las prendas demuestran que Virginie Viard tiene más en mente los clubes (privados, suponemos) que la montaña. En realidad, ahora que lo pensamos, también es muy burgués eso de ir a esquiar y no salir de la cabaña mientras se disfruta de champán al calor de la chimenea… O, al menos, eso es lo que vemos a los que presumen de sus escapadas a la nieve hacer en sus redes sociales ataviados con looks que, creednos, no son del Decathlon. Eso sí: probablemente a la hora de la verdad, salga más rentable (y seguro) ir a la nieve con una prenda de Domyos que con una de Miu Miu. Lo de que la última funcione mejor que la primera ya es otra cosa, claro, por lo que hay que preguntarse si se busca el like o salir ilesa de la pista.

placeholder Imagen: Cortesía de Chanel.
Imagen: Cortesía de Chanel.

Las grandes marcas rinden homenaje a las actividades preferidas de los pudientes precisamente cuando el lujo silencioso tendría más sentido que nunca, pero a su vez, al apostar por el uso continuado y exhibicionista del logo, demuestran que esta temporada los desfiles no están solo para enseñar, sino para celebrar y para dejar las disculpas para otro momento. Al final, tan solo les importa que les rían la gracia aquellos que pueden pagar sus diseños, por lo que el que el resto nos quedemos mirando atónitos a nuestras pantallas de ordenador les trae sin cuidado. No sabemos si quien ríe el último ríe mejor, pero, sin duda, el que tiene dinero ríe vestido como si se fuera a los Alpes aunque se encuentre en su mansión de Malibú.

El redactor recomienda