María Escoté: "Es más difícil hacer una sudadera comercial que un vestido de alta costura"
Fiel a sí misma y con un lenguaje cromático fácil de identificar. Así se ha mantenido en la cumbre de la moda María Escoté durante los últimos 20 años. Un estilo que ha democratizado y que va a impactar en el baile de máscaras de 'Los Bridgerton'
La diseñadora María Escoté (Barcelona, 1979) es el mejor ejemplo de que apostar por las nuevas generaciones es sinónimo de apostar por el futuro de la moda. Ella, y otros nombres propios de la industria patria como son Dominnico, Moises Nieto o JCPajares, se dieron a conocer en EGO, la plataforma impulsada por la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid que desde hace 20 años es el mayor escaparate para diseñadores emergentes. Justo los mismos que Escoté celebra en el sector. Dos décadas en las que la catalana reconoce haber sido fiel a sí misma, a la María Escoté de los inicios, esa que soñaba construir un universo con un lenguaje cromático determinado y fácil de identificar. "Siempre quise que mis propios estampados e ilustraciones, y el juego de colores, definiesen mi estilo. Mirando atrás, creo que lo he logrado".
En este tiempo, Escoté ha sabido encontrar el equilibrio entre la moda de autor y liderar una marca comercial. También se ha colado en guardarropas internacionales como los de Katy Perry o Zendaya, ha democratizado sus prendas diseñando para firmas como Desigual y ha creado vestidos de novia. En unos días, este 17 de febrero, impactará en el baile de máscaras que 'Los Bridgerton', la serie de Netflix, celebrará en Madrid con motivo de su cuarta temporada. María Escoté viste a la empresaria y creadora de contenido Iera González con un look que, según la diseñadora, podría ser parte del vestuario de la serie y de una de sus colecciones. De eso y mucho más hemos hablado con ella.
PREGUNTA. Comenzaste tu trayectoria en la pasarela EGO de Cibeles, un espacio clave para los jóvenes diseñadores. ¿Qué aprendiste de esa experiencia y cómo influyó en tu visión de la moda? ¿Qué oportunidades ofrece hoy la industria a los nuevos talentos?
RESPUESTA. Me siento muy orgullosa de venir de EGO. Me abrió el camino para estar donde estoy ahora. Recuerdo cómo en aquel momento mi nombre y mis prendas salieron en los telediarios; es algo que nunca olvidaré. Para una marca que está empezando, esa repercusión que te ofrece la plataforma es brutal. Han pasado 20 años y siguen haciendo muy bien su trabajo: promocionar y dar a conocer a los nuevos talentos. EGO ha sabido evolucionar y ha sabido crear una comunidad, pero sobre todo, ha sabido entender el nuevo lenguaje que necesitan las nuevas marcas y las nuevas propuestas de los nuevos diseñadores. La comunicación constante que mantienen tanto con los diseñadores que salimos de allí, pero que ya somos profesionales, como con esas nuevas generaciones, es clave para que siga su labor. Si eres un diseñador novel, es la mejor plataforma a la que te puedes presentar.
P. Desde esos primeros pasos, tu estilo se ha caracterizado por el uso del color, la estética pop y una identidad visual muy marcada. ¿Cómo describirías tu lenguaje creativo hoy y cómo ha evolucionado desde tus inicios? ¿Te has mantenido fiel a la María Escoté de tus inicios?
R. Espero ser una María Escote más madura, pero fiel a mi estilo. Cuando tú haces un trabajo creativo, es superimportante tener una identidad propia. Te dediques a lo que te dediques. Además, hoy en día, hay una competencia feroz y creo que lo único que te puede salvar es crear una comunidad en torno a una identidad única y personal. Estoy muy orgullosa de haberme mantenido fiel, aunque también lo he pasado muy mal y me ha pasado factura. No me he dejado llevar tanto por las tendencias, por lo que hacían otros o por los diseñadores a los que admiro. A veces me he desesperado; otras me ha dejado de gustar lo que hacía e incluso me he cansado de mí misma, pero para poder recorrer ese camino de fondo en el mundo de la moda, defender el ADN es clave.
P. A lo largo de tu carrera, has vestido a artistas internacionales como Katy Perry o Zendaya. ¿Qué significa para ti ver tus diseños en escenarios globales y cómo influye eso en tu proceso creativo?
R. Es una sensación gratificante. Ver que una celebridad internacional escoge tu marca entre todas las que tiene a su disposición, que da visibilidad a tu firma, es reconfirmar que tu trabajo está bien hecho y que lo que haces tiene identidad, gusta, es diferente. Pero tengo que reconocer que lo que más ilusión me hace es ver a la gente de la calle, a mis clientas, llevando mis prendas. Es gente que ahorra a final de mes e invierte parte de su dinero en comprar mi ropa. Eso es lo que más feliz me hace, porque al final, lo que un diseñador busca es vender.
P. En ese sentido, has combinado moda de autor con colaboraciones comerciales, como la realizada con Desigual. ¿Cómo equilibras la creatividad personal con las demandas de la industria?
R. Soy diseñadora y, como muy bien te he dicho anteriormente, siempre me ha gustado vender. Hago prendas para hacer felices a las personas. Al principio es muy difícil porque solo quieres crear, experimentar, ser única y tener piezas muy especiales. Pero con el tiempo es necesario democratizar para poder vestir a toda una comunidad. Para mí es mucho más difícil hacer una sudadera comercial que tienes que vender 5.000 unidades que hacer un vestido de alta costura. En mi caso, creo que he logrado el equilibrio gracias a una herramienta clave: mi lenguaje cromático. Soy una apasionada del arte y de la ilustración. Siempre quise que mis propios estampados e ilustraciones, y el juego de colores, definiesen mi estilo. Mirando atrás, creo que lo he logrado.
P. Mucha gente no sabrá que María Escoté también viste a novias. Háblame de cómo son tus diseños nupciales…
R. Pues resulta que comencé en la moda con las novias. Trabajé en una tienda de Barcelona haciendo arreglos y los encargos a medida, así como las novias, los looks de ceremonia, invitadas y madrina, ocupaban todo mi tiempo. A día de hoy hago pocas novias, muy seleccionadas, pero es una parte de mi trabajo que me encanta. Es un mundo muy exigente al que tienes que dedicarle muchas horas porque, cuando haces un vestido para una boda, no lo haces para una sola persona, lo haces para una familia al completo. Mis novias tienen la misma identidad que mi marca, son novias María Escoté.
P. Recientemente volviste a desfilar en 080 Barcelona Fashion, conectando de nuevo con tus raíces creativas. ¿Qué ha significado para ti este retorno a las pasarelas?
R. Me apetecía mucho volver a desfilar. Llevaba 5 o 6 años inmersa en la infraestructura de la empresa y quería volver a reencontrarme con esa profesional del principio. Crear prendas únicas sin grandes producciones, confeccionar cada vestido, uno a uno, e invertir en cada uno muchísimas horas de trabajo, y experimentar con volúmenes y texturas.
P. Has defendido una moda conectada con la cultura urbana y el streetwear. ¿Por qué consideras importante integrar estas influencias en una moda más elevada?
R. A mí la calle siempre me ha inspirado. Soy una persona amante del arte, del cine y de la pintura, pero que vengo de esa cultura 'underground' que tanto me identifica, entonces me parece imprescindible estar conectada con la calle. El metro, la noche, una buena fiesta, un restaurante, una feria en Andalucía… Todo eso sucede en la calle y todo eso es una fuente inagotable de inspiración que un creativo no puede obviar.
P. En unos días, desvelarás el look que le has creado a Iera González para el baile de máscaras que 'Los Bridgerton', la serie de Netflix, celebrará en Madrid con motivo de su cuarta temporada. ¿Cómo has vivido este proceso de creación?
R. Ha sido una experiencia maravillosa. Volver atrás en el tiempo y revisar las referencias de esa época ha sido muy inspirador. Poder trabajar esos volúmenes, esa fantasía y esa feminidad ha sido un regalo. En mi caso, he aportado el toque innovador con el color. El resultado es el equilibrio perfecto entre 'Los Bridgerton' y María Escoté; el vestido podría estar perfectamente integrado en el vestuario de la serie y en una de mis colecciones.
La diseñadora María Escoté (Barcelona, 1979) es el mejor ejemplo de que apostar por las nuevas generaciones es sinónimo de apostar por el futuro de la moda. Ella, y otros nombres propios de la industria patria como son Dominnico, Moises Nieto o JCPajares, se dieron a conocer en EGO, la plataforma impulsada por la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid que desde hace 20 años es el mayor escaparate para diseñadores emergentes. Justo los mismos que Escoté celebra en el sector. Dos décadas en las que la catalana reconoce haber sido fiel a sí misma, a la María Escoté de los inicios, esa que soñaba construir un universo con un lenguaje cromático determinado y fácil de identificar. "Siempre quise que mis propios estampados e ilustraciones, y el juego de colores, definiesen mi estilo. Mirando atrás, creo que lo he logrado".