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PLATOS CALIENTES

Feijoada brasileña, pavo 'thanksgiving' y vaca euskalduna: al mal tiempo, mucha carne

El invierno ya ha llegado con toda su fuerza, así que es hora de luchar contra el frío. Proponemos hacerlo desde el estómago con tres fórmulas imbatibles

Foto: Thanksgiving, en el hotel Urso. (Cortesía)
Thanksgiving, en el hotel Urso. (Cortesía)
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Es imposible pensar en los fríos días de invierno sin relamernos pensando en algún contundente plato que sirva para alimentarnos, pero también para calentar nuestros estómagos. Si en verano nos apetecen más platos ligeros como ensaladas o menús elaborados a base de pasta o quinoa, llega el invierno y queremos contundencia sobre el mantel.

Habrá alguno que piense que su estómago no está hecho para comidas contundentes, pero como siempre, la virtud está en el término medio: no 'tripitir' si no es estrictamente necesario puede ser una buena opción. Pero si es de los que aguantan los cocidos sin problema y no le tiene miedo a un buen chuletón, aquí les dejamos tres opciones donde la carne (de pavo, de cerdo y de res) es la reina.

Ingredientes para la feijoada. (Cortesía Rubaiyat)
Ingredientes para la feijoada. (Cortesía Rubaiyat)

Feijoada, en Rubaiyat

Este consistente cocido al estilo brasileño nació casi por accidente: la tradición de cocinar este guiso llegó junto con los esclavos africanos, quienes hacían un cocido de las sobras y las menudencias que restaban de los festines de los patronos, a los que añadían agua y caraotas negras (habichuelas). Con el tiempo ganó popularidad y hoy es un plato típico de Brasil.

La feijoada tiene como protagonistas los frijoles o judías pintas con arroz. Se acompañan de una variedad de excelentes carnes de cerdo, chorizos, salchichas, solomillo, lomo adobado, chuletas, manitas, lengua, rabo y farofa (otra clásica receta a base de harina de mandioca, huevos, carne seca y perejil). Nadie dijo que fuera light, si recuerdas bien empleamos el término 'contundente'.

El plato típico brasileño. (Cortesía Rubaiyat)
El plato típico brasileño. (Cortesía Rubaiyat)

Uno de los (pocos) sitios donde vas a poder probar la feijoada es en el madrileño Rubaiyat, situado por la zona de Cuzco, un restaurante brasileño creado por un gallego, Belarmino Fernández, que abandonó su aldea gallega en 1951, se subió en un barco y emigró a Brasil.

Rubaiyat. C/ Juan Ramón Jiménez, 37.
www.gruporubaiyat.com

Thanksgiving, en el hotel Urso

Importada de Estados Unidos, esta popular tradición, surgida hace 400 años, reúne el cuarto jueves del mes de noviembre a toda la familia en torno a la mesa y a un menú donde el pavo se convierte en protagonista.

En Madrid, el Urso Hotel & Spa propone, un año más, vivir un exclusivo Thanksgiving, en la noche del 28 de noviembre, una cena americana siguiendo las costumbres, el recetario y los productos típicos de los EEUU. El menú arrancará con la tradicional crema de calabaza, seguida del imprescindible pavo asado en su propio jugo y acompañado de salsa roja de arándanos y las clásicas guarniciones de judías verdes, puré de patatas y puré de boniatos con especias. La tarta de ruibarbo con nata reducida supondrá el colofón de esta celebración.

El pavo, en una de las mesas del Urso. (Cortesía)
El pavo, en una de las mesas del Urso. (Cortesía)

Se podrá reservar en cualquiera de los rincones del Urso: su acogedor invernadero (con su techo acristalado, desde donde se puede contemplar el cielo de Madrid); sus salas privadas o su singular comedor privado situado en lo que fuera la biblioteca.

Urso Hotel & Spa. C/ de Mejía Lequerica, 8.
www.hotelurso.com

Mucha vaca, en restaurante Behia

Behia significa vaca en euskera, así que es fácil imaginar cuál es el ingrediente principal (aunque no único) de este espacio exclusivo y elegante bautizado con el nombre vasco del animal que fue inaugurado en 2018 y está ubicado en los aledaños del estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

Centro de chuleta limusina. (Cortesía Behia)
Centro de chuleta limusina. (Cortesía Behia)

Abrió sus puertas de la mano de Juan Carlos Delle Vedove, un joven chef que ha labrado su trayectoria en varios restaurantes con estrella Michelin de Italia o los de Martín Berasategui en San Sebastián, y que ha dejado su huella en una carta de temporada protagonizada por la cocina de mercado en la que destacan las carnes de la raza limusin, que crían en ganadería propia (en su finca de Toledo). Desde abril el relevo al mando de los fogones lo ha tomado Rodolfo Debernardi, cocinero de origen mexicano con una intensa experiencia laboral y pasión por la cocina y la creatividad culinaria.

Una de las salas del restaurante. (Cortesía Behia)
Una de las salas del restaurante. (Cortesía Behia)

En la carta de Behia encontramos desde croquetas de cecina o cecina de buey a wraps de panceta confitada. Sin embargo, la sección A la Bras es la que toma mayor protagonismo en la carta y compone el grueso de la oferta del restaurante que se caracteriza por sus carnes, reses de la raza limusin, que tiene un grado óptimo de infiltración para aportar sus mejores cualidades: sabor, color, textura olor y jugosidad. Los terneros, novillos, vacas y bueyes son escogidos de su propia finca en Toledo.

Pero los que sean de plato más ligero también cuentan con ensalada de quinoa, ceviche de corvina o pescados como merluza, pulpo o chipirón.

Behia. Calle Manuel de Falla, 5.
www.restaurantebehia.com

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