Crítica de 'Cuando nadie nos ve': Maribel Verdú y un magnífico cóctel de Semana Santa, crimen, guardias civiles y militares americanos
El viernes 7 de marzo, llega a Max una de las series más esperadas del año dirigida por el veterano Enrique Urbizu y protagonizada por un amplio elenco de actores como Dani Rovira o Mariela Garriga
Verdú, guardia civil en apuros. (FOTO: Niete/ HBO Max)
A Enrique Urbizu le debemos títulos memorables y premiados como 'No habrá paz para los malvados'; orfebres audiovisuales con forma de thriller y narraciones vitriólicas y complejas como la serie 'Gigantes'. Autor de una filmografía a caballo entre la pantalla grande y la pequeña, es uno de esos directores de los que hace años habríamos hecho esa injusta observación de que siempre hace series "que parecen películas". En su nueva obra, 'Cuando nadie nos ve', cuyo primer capítulo llega a Max este viernes, el vasco se imbuye del espíritu del sur más profundo; el del incienso de la Semana Santa, guardias civiles que sobreviven a la rutina a base de copazos en el bar de turno o jóvenes lugareños que caen víctimas de las sustancias y la corrupción de las generaciones que les preceden.
No era fácil adaptar una novela rica en subtramas como la de Sergio Sarria, malagueño que en 2019 publicaba una historia criminal ambientada en Morón de la Frontera. En la acción, lo policial está sazonado por la desesperanza de sus personajes, seres de pasado hiriente que viven una semana de Pasión marcada por la desaparición de un militar experto en ciberseguridad de la base militar norteamericana, el consumo de alucinógenos entre paso y paso de las procesiones, los corruptos de pueblo o los chanchullos inmobiliarios. Un microcosmos entre las vírgenes inconfundiblemente andaluzas y el acento norteamericano de los duros militares, a lo James Cameron, que habitan el lugar.
Maribel Verdú y Mariela Garriga. (HBO/ Emilio Pereda)
El epicentro de ese ecosistema viciado, lleno de tradición y codicia, es Lucía Gutiérrez, una sargento de la Guardia Civil que investiga el misterioso suicidio de un profesor de artes marciales; un apasionado de la cultura japonesa que se ha suicidado haciendo un harakiri. Averiguar si esa muerte peculiar tiene algo que ver con la desaparición de un joven o con la del propio militar será su objetivo. Mientras tanto, lidia en su día a día con una hija rebelde, una suegra que está perdiendo la cabeza y un trauma pasado que, personificado por una contenida Maribel Verdú, ni está subrayado ni parece un manierismo hueco del guion. Podríamos, incluso, establecer un paralelismo entre la Kate Winslet de otro gran éxito HBO, 'Mare of Easttown' y la sargento Gutiérrez de esta adrenalítica miniserie. Pero donde la perspicacia del personaje de la Winslet se acompañaba de caos, comida basura y dejadez, en el caso del encarnado por Verdú se acompaña de hieratismo y regio autocontrol. Tan regio como la coleta y el pelo tirante que luce en toda la serie.
La base militar, fundamental en la serie. (FOTO: Niete/ HBO Max)
'Cuando nadie nos ve' lanza muchos tiros al aire desde el principio, sin que el espectador sepa si logrará recogerlos a lo largo de sus ocho capítulos. Al tronco principal, el de la Maribel Verdú investigadora, se suma un coro de personajes dispares, unos 'costaleros' que tienen que sostener el 'paso' y el peso de la acción. Cierto es que si hubiese que buscarle un defecto a la serie es que muchas de las cosas que apunta, como la química laboral entre la sargento y su homóloga, Magaly Castillo (Mariela Garriga), una agente especial del ejército de Estados Unidos con la que tendrá que unir fuerzas para conectar las desapariciones y las muertes del pueblo, se quedan en esbozo cuando podrían conformar una amplia pintura. Las triquiñuelas de jefes militares y empresarios a pequeña escala, encarnados en las figuras de Ben Temple y Óscar Higares, o el origen de los alucinógenos, quedan en segundo plano, por debajo de la fuerza de la trama criminal. Pero, como decíamos, nadie dijo que adaptar una novela policíaca tan rica en caracteres y acontecimientos fuese fácil.
Imagen promocional de 'Cuando nadie nos ve'. (FOTO: Niete/ HBO Max)
Lo cierto es que 'Cuando nadie nos ve' cumple con casi todos los demás requisitos de una serie de calidad: se ve del tirón, sus personajes, interpretados por actores de la calidad de Dani Rovira o María Alfonsa Rosso nos importan, cada final de capítulo nos deja con la boca abierta y sus giros de guion tienen la medida perfecta entre la sorpresa y lo verosímil. El guion está escrito a manos de Daniel Corpas, Arturo Ruiz, Isa Sánchez, Germán Aparicio y José Antonio Valverde. Y se nota. Urbizu sabe que puede marear al espectador con tanta subtrama y no tarda mucho en relacionarlas entre sí. En el extraordinario quinto capítulo, el mejor de la serie y del que por supuesto no haremos spoiler, dos flashbacks sucesivos nos destapan gran parte del misterio. Como Hitchcock en 'Vértigo', Urbizu provoca que los espectadores sepan más que los propios protagonistas y que, en los capítulos restantes, lo interesante sea ver las reacciones de estos cuando se sepa quién es el 'malo' o la 'mala'; quién hizo qué y por qué lo hizo.
El rodaje, en el que participaron las cofradías de la localidad sevillana (muchos utensilios cofrades son auténticos) o la propia Guardia Civil, que prestó incluso un helicóptero, ha dado como resultado una producción que luce en pantalla. Las formas también acompañan: Urbizu utiliza muertes fuera de campo, planos de gotas de sangre sobre iconografía religiosa, amplias panorámicas de batidas para buscar desaparecidos sobre música de saeta o sutilezas (una de las muertes se la comunica un personaje a otro en plano general y sin que podamos escuchar el diálogo) solo al alcance de unos pocos.
Cuando llega el clímax en la iglesia de San Miguel, estamos tan involucrados en la historia que no podemos dejar de mirar lo que está ocurriendo en pantalla. Y todo ello centralizado en una maravillosa Maribel Verdú que saca petróleo de su sobriedad y demuestra por qué es patrimonio nacional. Narrada sin prisa pero sin pausa, con estilo propio y una tensión in crescendo capítulo a capítulo, podemos decir que 'Cuando nadie nos ve' es la primera gran serie española de este prometedor 2025.
A Enrique Urbizu le debemos títulos memorables y premiados como 'No habrá paz para los malvados'; orfebres audiovisuales con forma de thriller y narraciones vitriólicas y complejas como la serie 'Gigantes'. Autor de una filmografía a caballo entre la pantalla grande y la pequeña, es uno de esos directores de los que hace años habríamos hecho esa injusta observación de que siempre hace series "que parecen películas". En su nueva obra, 'Cuando nadie nos ve', cuyo primer capítulo llega a Max este viernes, el vasco se imbuye del espíritu del sur más profundo; el del incienso de la Semana Santa, guardias civiles que sobreviven a la rutina a base de copazos en el bar de turno o jóvenes lugareños que caen víctimas de las sustancias y la corrupción de las generaciones que les preceden.