De objeto sexual con 15 años a la pobreza y olvido: el documental de la tragedia del chico de 'Muerte en Venecia'
Filmin ofrece la posibilidad de ver 'El chico más bello del mundo', el documental que cuenta cómo afectó la popularidad de la película de Luchino Visconti a su joven protagonista, Björn Andrésen
La noticia de la muerte de Björn Andrésen a los 70 años es la muerte de un tipo de cine que, allá por los 70, enamoró al público y a la crítica. El cine de autor europeo tuvo en 'Muerte en Venecia', película que protagonizó, junto a Dick Bogarde, el entonces adolescente Andrésen, uno de sus grandes pivotes.
La adaptación de la novela de Thomas Mann sobre un escritor (un músico, alter ego de Mahler, en la cinta) en horas bajas que encuentra la belleza en un jovencito al que conoce en el Lido de Venecia era un poema visual que solo podía ser popular en aquella época. Sin embargo, la película de Luchino Visconti, amante de la izquierda política y de lo bello, no hizo demasiado bien a aquel chico que apenas tenía 15 años.
Tal y como recordaba el documental 'El chico más bello del mundo', que se rodó en 2021 y todavía se puede ver en Filmin, el director eligió, en principio, a Miguel Bosé. No cuesta ver al cantante de 'Bandido' como el andrógino Tadzio que obsesiona al músico protagonista.
Pero Luis Miguel Dominguín dijo que su hijo estaría en esa película por encima de su cadáver, y el director italiano tuvo que seguir buscando su joven efebo en lugares como Estocolmo, donde finalmente encontró a Andrésen.
Las imágenes de la audición, presentes en dicho documental, ponen hoy los pelos de punta: Andrésen aparece tímido e inseguro mientras el director le pide que se desnude delante de la cámara en presencia de otras personas.
"El chico era exquisitamente hermoso, con un rostro verdaderamente fotogénico. Fue un verdadero hallazgo" llegó a decir el director de la también icónica 'Rocco y sus hermanos'.
Él, que años después aparecía desaliñado y casi con síndrome de Diógenes en el documental de 2021, no opinaba lo mismo. "No era homófobo, pero la forma en que me trataron me hizo sentir como un plato de carne", dijo.
Presencia continua en clubs nocturnos con apenas 16 años, viviendo en un mundo de adultos que no le correspondía cuando la película se estrenó en 1971 y se convirtió en un éxito, Andrésen quedaría marcado de por vida.
Ridiculizado en ruedas de prensa o viendo cómo la prensa lo trataba como una especie de objeto, lo de dar vida a Tadzio se convirtió en un infierno. Incluso su abuela trató de sacar tajada de su súbita popularidad.
La buena señora se trasladó con él Japón, donde 'Muerte en Venecia' había sido un éxito apoteósico, y lo obligó a grabar anuncios, cantar canciones pop que no iban con él y tomar medicación para aguantar un ritmo de trabajo infernal e impropio de un adolescente.
Cuando quiso enmendar su vida, tal y como él mismo narraba en 'El chico más bello del mundo', ya era demasiado tarde. Pasó de la fama al olvido, y aunque siguió actuando en producciones pequeñas, nunca tuvo la carrera interpretativa o artística que hubiese soñado. Sobre todo, en el mundo de la música, por la cual sentía verdadera vocación.
Al ser adulto, se casó con con la poetisa Susanna Roman y fue padre de dos hijos junto a ella, aunque el más pequeño falleció a causa de la muerte súbita del lactante. Eso, sumado a un complejo divorcio, le llevó al pozo del alcoholismo y la desesperación.
Pocos pudieron identificarlo cuando apareció en 'Midsommar' en 2019, la terrorífica película ambientada en los festivales nórdicos que protagonizó Florence Pugh. En esa producción, él era uno de los líderes de esa secta entre bosques y flores. Avejentado, con una larga barba blanca y con mirada siniestra, poco quedaba del dulce Tadzio que había hipnotizado a los cinéfilos medio siglo antes.
Ser el objeto de estudio de 'El chico más bello del mundo' fue el siguiente paso de su carrera profesional. Un documental atravesado por la melancolía que narraba los daños irreparables que puede causar la fama y la explotación laboral a una edad que no toca. Una película que adquiere más relevancia que nunca tras la muerte de aquel adolescente de rostro delicado que se quedó para siempre en la orilla de las playas del Lido.
La noticia de la muerte de Björn Andrésen a los 70 años es la muerte de un tipo de cine que, allá por los 70, enamoró al público y a la crítica. El cine de autor europeo tuvo en 'Muerte en Venecia', película que protagonizó, junto a Dick Bogarde, el entonces adolescente Andrésen, uno de sus grandes pivotes.