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Todo lo que vimos en la superfiesta de las Estrellas Michelin 2026 y nadie se había atrevido a contarte… hasta ahora
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Todo lo que vimos en la superfiesta de las Estrellas Michelin 2026 y nadie se había atrevido a contarte… hasta ahora

Viajamos a Málaga para descubrir las Estrellas —nuevas y afianzadas— en el firmamento gastronómico español. Pero como no solo de listados viven las lectoras, nos pusimos en 'modo ojo avizor' en la fiesta post a la gala, la divertida

Foto: Ramón Freixa fue, sin duda, el gran protagonista de la noche al "recuperar" sus dos estrellas. (Cortesía)
Ramón Freixa fue, sin duda, el gran protagonista de la noche al "recuperar" sus dos estrellas. (Cortesía)

Con las lentejuelas y el taconazo en la maleta, además de muchas ganas de saber qué nuevos restaurantes conseguían las famosas Estrellas del firmamento gastronómico, el martes 25 de noviembre tomamos asiento en el tren que nos llevaba a Málaga, a la Gala Michelin 2026. El primer milagro se obró cuando sincronizamos nuestros relojes y comprobamos que… ¡Salíamos a la misma hora que figuraba en el billete! Inaudita coincidencia, que también colocó a la sobrina de La Más Grande, léase Chayo Mohedano, en nuestro mismo vagón (que no era precisamente el del silencio).

El segundo milagro tuvo lugar durante el trayecto, cuando el pasillo se convirtió en una apresurada pasarela de idas y venidas que empezaron al paso, y se tornaron puro trote en busca de “¿algún médico a bordo?”. Esa frase tan manida en algunas películas 'dosmileras' traspasó las pantallas y cobró vida en una mujer que se había sentido indispuesta (muy). Afortunadamente, no acudieron ni uno ni dos… sino cuatro médicos a la llamada de auxilio (¿habría una convención?) y el final fue feliz. Pero como no estamos en la sección de sucesos, ni tampoco en la de la crónica social, vamos a centrarnos en nuestro libro: mojar el pan en todo lo que se cuece detrás de las cámaras. ¿Os venís a la 'otra' Gala Michelin, la que no retransmiten en streaming?

placeholder De La Más Grande a Los Más Grandes de nuestra gastronomía. (Cortesía)
De La Más Grande a Los Más Grandes de nuestra gastronomía. (Cortesía)

El mayor espectáculo del mundo

Venir a Málaga y no asociarlo a Antonio Banderas es una temeridad. Tanto es así, que el presentador de la gala, Jesús Vázquez, le auguró un exitoso futurible como alcalde de la ciudad: “Si te presentaras, ganarías seguro”. Ojo, que el verdadero alcalde estaba presente en la sala, y las risas no se hicieron esperar. Al traspasar el umbral de Sohrlin, la catedral de las artes escénicas —consagrada a lo grande por el actor malagueño y su socio Domingo Merlín—, donde tuvo lugar el evento, la atmósfera cambió por completo. Al viento desapacible que soplaba en el exterior le siguió una estética circense que nos ubicaba en “un sueño que es mucho más que un espacio para la cultura”. Personajes extraños y teatrales se paseaban por la sala previa al escenario mientras nosotros departíamos con los chefs que iban llegando. Era como estar en casa, pero codo con codo, con Martín Berasategui, Pedro Subijana, Dabiz Muñoz, Elena Arzak, los hermanos Manzano o cualquier otro gran chef que pudieras imaginarte. Había tanto talento junto que daban ganas de comerse el mundo, como lo hacen ellos.

placeholder El espectáculo 'Imagine', de Sohrlín, animó la gala de las Estrellas 2026. (EFE)
El espectáculo 'Imagine', de Sohrlín, animó la gala de las Estrellas 2026. (EFE)

Al terminar la gala, esa que todos pudimos ver, es cuando realmente entra en escena la magia. En una sala contigua, los chefs con Estrella Michelin de Málaga y su provincia —ya sabéis que las Estrellas no se las dan a los chefs, sino al restaurante— colocaron sus respectivos chiringuitos con la intención de 'vender' su producto.

A ver, que la excelencia se vende sola y caímos rendidos. En formato cóctel, y con una copita de vino en la mano, los invitados a esta exclusiva degustación en miniatura hicimos el sacrificio de probar la ostra en manteca colorá de Benito Gómez (Bardal), el gazpachuelo a lo pobre con sepionet y patatas de Mario Cachinero (Skina) o el tartar de ciervo con espuma de cebollino de Emi Schobert (Blossom). Vamos, que con tapeos así a ver quién vuelve luego a las bravas del barrio. Veinte tapas seleccionadas por los nueve chefs con Estrella en la ciudad y alrededores nos parece una muestra más que razonable para ubicarnos en el universo Michelin.

Jesús Vázquez y las 'fiestuquis' de Freixa

Aquí todo el mundo rema a favor, y nos ponen superfácil nuestro ¿trabajo? Bromas aparte. Ese Jesús Vázquez que nos topamos nada más entrar, cuyo marido, Roberto Cortés, nos endosa un móvil y nos pide que les hagamos una foto juntos, gesto que aprovechamos (of course) para preguntar a Jesús por las impresiones de 'su primera Gala Michelin'. Quid Pro Quo. “Ha sido mucho mejor de lo esperado, y mira que me habían hablado bien de esta gala, que son los Oscar de la gastronomía. Me lo he pasado pipa, pero es que, además, han subido al escenario buenos amigos que me han emocionado”.

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Jesús Vázquez, fantástico como siempre. (Cortesía)

Uno de ellos, Ramón Freixa, que recupera las dos Estrellas que quedaron en stand-by al trasladar su excelencia a su nuevo Atelier, ha visto cumplido el sueño de subir a por su distinción con su amigo como presentador de la gala. No es que Vázquez vaya a cenar de vez en cuando a este templo del buen gusto de Freixa, “es que somos amigos, amigos; hicimos un programa de televisión juntos y hemos estado juntos también mil veces en su casa, que Ramón hace muchas fiestuquis”, nos confiesa el presentador. Y añade: “hoy he sido muy feliz, ojalá me contraten para la próxima”.

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La noche de ayer fuer la de un 'revalidadísimo' Ramón Freixa. (Cortesía)

Freixa, que está frente a nosotros rosado en mano —y lleva un mini bolso de mano ideal y unos mocasines de Carolina Herrera muy muy top—, se acerca y nos asegura que le consta que Vázquez “se ha cortado mucho a la hora de felicitarme en el escenario; lo conozco muy bien, Jesús es familia y lo quiero muchísimo desde hace años”.

Felicitado Ramón, ponemos rumbo al stand de Dani Carnero, para repetir su exquisita gamba blanca, coliflor, raifort y brócoli. Abortamos misión porque por el camino nos acoplamos en la mesa de Sergio y Javier Torres, los gemelos más queridos de la gastronomía patria. ¿Pueden ser más majos? Tanto adoran este momentazo anual los hermanos catalanes, que nos confirman que “para nosotros es el día más importante del año, ese momento de los abrazos con tus colegas que han revalidado las tres Estrellas, que son tan difíciles de mantener… Porque aunque hay quien piense que tener el máximo galardón ya te da seguridad, mira lo que ha pasado en Estados Unidos, o en Francia, que han suprimido un montón de ellas. Nosotros tenemos muy claro que no somos estrellas, somos solo cocineros. Las estrellas son los clientes, y a ellos se lo debemos todo”. Pues eso, que son majísimos.

La hiperactividad de Banderas y sus 'michelines'

Reanudado el circuito gastro-reventón —¡es que está todo taaaan rico!—, es con Banderas con quien cruzamos la mirada, después de observar cómo le quita un dedo de espuma a su cerveza con el mango de la cucharita. Lo que es, es, y espuma, la justa. Antonio, ¿cómo va tu primera gala, y encima jugando 'en casa'? “Va muy bien, tengo mucha hambre y me he comido todo lo que han puesto los chefs. Este mundo me encanta, yo tengo ocho restaurantes. Pero bueno, no aspiramos a Estrellas, no estamos al nivel de los michelines”. Ya que estamos en el contexto gastro, preguntamos a Antonio por su plato favorito, que podría generar conflicto de intereses, aunque lo deja en tablas: “Yo soy muy de arroces, pero si tengo que defender gastronómicamente mi tierra, diré que me encanta el ajoblanco, el gazpachuelo y el pescado fresco. Soy de buen yantar”.

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¿Acabará Banderas siendo el nuevo alcalde de Málaga? (Cortesía)

Cuando hablamos con Antonio sobre su 'nuevo' espacio, Sohrlin, el entusiasmo (que no era poco antes) sube de nivel: “El espacio en el que hoy hemos celebrado la gala es solo un vértice de la pirámide porque quiero montar dos teatros más con programación anual. Quiero que Málaga sea un centro artístico muy muy potente”. A esta hiperactividad manifiesta del actor malagueño, y ante nuestra pregunta de si no descansa nunca, responde: “Ya descansaré cuando me muera”.

Quique Dacosta, didáctico y generoso

Aunque los premios son muchos y diversos, nos hace mucha ilusión saber más del Quique Dacosta más didáctico y generoso. Por algo, el chef ha obtenido este año el Premio Michelin al Chef Mentor 2026. “Yo soy autodidacta, y no tuve ni mentor ni nada parecido. Mis mentores han sido los libros, mi curiosidad, investigar… Tampoco tengo una familia que proceda de este oficio, por lo tanto, soy atípico. Pero sí tengo claro que la cocina española está donde está porque hemos entendido que es un código abierto y que hay que formar a las generaciones que vienen. No hay que esconder nada. Mis restaurantes siempre han estado abiertas para quienes han querido formarse en ellos”. Y como en la trastienda de la gala todo es posible, Dacosta nos presenta a su amigo Aitor Zabala, “el chef español que ganó tres Estrellas el primer año de su restaurante Somni en Los Ángeles. ¡Un crack!”.

placeholder Quique Dacosta and friends. (Cortesía)
Quique Dacosta and friends. (Cortesía)

Hablando de chefs mentores, y por ir cerrando este 'behind the scenes' —podríamos estar contando anécdotas tres reportajes más—, nos acercamos a saludar a Pedro Subijana, toda una institución, chef mentor el año pasado y flamante renovador de sus tres Estrellas Michelin con Akelarre. Lo primero que hace es presentarnos a su hija Oihana, que le acompaña, y después nos habla de la obligación de los grandes chefs de ser autocríticos: “Yo lo soy, y siempre intento mejorar. Las Estrellas no son propiedad de nadie, hay que ganárselas cada año, y eso es precisamente lo que hace grande esta distinción”.

placeholder Foto de familia con los nuevos cachorros de alta gastronomía española. (Cotesía)
Foto de familia con los nuevos cachorros de alta gastronomía española. (Cotesía)

Después de esta borrachera de buenrollismo, nos llama especialmente la atención la cantidad de abrazos por metro cuadrado. ¿En serio que hay egos insalvables entre las grandes Estrellas? Si es así, le diríamos a Banderas que los contrate para su nuevo espacio escénico, porque lo disimulan muy bien. En serio, en las distancias cortas no hay postureo que valga. Se quieren, se abrazan y se felicitan porque, como dice Subijana, “participamos del orgullo de ser lo que somos entre todos; nunca hablamos del personal que trabaja con nosotros, hablamos de 'familia'. Esto es una opción de vida; podría haberme jubilado hace diez años, pero no me da la gana, aquí soy feliz, y hago felices a los demás. ¿Se puede desear algo más grande?”.

Con las lentejuelas y el taconazo en la maleta, además de muchas ganas de saber qué nuevos restaurantes conseguían las famosas Estrellas del firmamento gastronómico, el martes 25 de noviembre tomamos asiento en el tren que nos llevaba a Málaga, a la Gala Michelin 2026. El primer milagro se obró cuando sincronizamos nuestros relojes y comprobamos que… ¡Salíamos a la misma hora que figuraba en el billete! Inaudita coincidencia, que también colocó a la sobrina de La Más Grande, léase Chayo Mohedano, en nuestro mismo vagón (que no era precisamente el del silencio).

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