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Primeras declaraciones de Urdangarin en la cárcel: "Por favor, habladme"

Lo único que alivia su insoportable soledad en prisión es correr hasta caer rendido. Así lo revela un reportaje publicado este fin de semana, donde detallan que la Infanta le visita dos veces al mes

Foto:  Iñaki Urdangarin, saliendo de los juzgados de Palma en junio de este año. (Getty)
Iñaki Urdangarin, saliendo de los juzgados de Palma en junio de este año. (Getty)

En una de las escenas más recordadas de la película 'Forrest Gump', el personaje interpretado por Tom Hanks un buen día echa a correr y no deja de hacerlo durante 3 años, 2 meses, 14 días y 16 horas. Iñaki Urdangarin comparte con él su obsesión por el running, aunque sea confinado en los muros de la cárcel, y como su condena es de cinco años y diez meses por prevaricación, malversación, tráfico de influencias, fraude y dos delitos fiscales, hasta podría superar fácilmente su marca.

Correr sin parar se ha convertido en la única actividad que parece aliviar la insoportable soledad que aflige al marido de Cristina de Borbón en el pequeño patio de 7 x 25 m de la prisión de mujeres de Brieva (Ávila), donde es el único recluso masculino, donde él mismo eligió ir y donde, dicen, da vueltas durante horas hasta caer rendido. Urdangarin lleva años siendo aficionado al running y ya disputó el maratón de Nueva York en 2011. Correr, declararía más adelante, es lo único que le tranquilizaba en pleno escándalo del caso Nóos.

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Según recoge el suplemento 'Crónica' de 'El Mundo', el exduque de Palma solo ha cursado una petición a los funcionarios que le atienden a diario: “Por favor, habladme porque si no me voy a volver loco”. También señalan que se dirige a ellos –tres, que se van rotando– con exquisita educación y sin comentar nunca ningún tema privado.

 La prisión de Brieva, en Ávila. (EFE)
La prisión de Brieva, en Ávila. (EFE)

Rotas sus relaciones con la Casa Real, el medallista olímpico, que sigue insistiendo en su inocencia, no ha sido fotografiado aún con su esposa en prisión, pese a que ella le visita dos veces al mes. Por razones de seguridad, el Ministerio de Interior hace una excepción con la Infanta, que puede acceder directamente al módulo en coche sin mezclarse con otros familiares de las presas. Todo ello entre los rumores de divorcio de la pareja que han salido a luz recientemente. Una información que ha sido negada por el abogado y a su vez improvisado portavoz de la exduquesa de Palma, Miquel Roca. "Es falso. Es una información sin ningún fundamento, muy alejada de la realidad”.

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Se dice que antes de entrar en prisión, Iñaki se preparó en Ginebra con un psicólogo para afrontar la vida en soledad que le esperaba. Pero parece que es en un maratón infinito donde ha encontrado –de momento– el consuelo.

Iñaki y Cristina –entregando el trofeo Conde de Godó a Rafa Nadal– en tiempos más felices para la pareja. (Getty)
Iñaki y Cristina –entregando el trofeo Conde de Godó a Rafa Nadal– en tiempos más felices para la pareja. (Getty)

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