Enrique Bunbury: la vida familiar (y desconocida) en Los Ángeles de un rockero
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Enrique Bunbury: la vida familiar (y desconocida) en Los Ángeles de un rockero

El artista se mudó en 2010 a Estados Unidos y reside en una casita con jardín de la ciudad californiana. Su mujer, la artista Jose Girl, y su hija Asia son el centro de una vida ordenada

Foto: El cantante y compositor Enrique Bunbury. (EFE)
El cantante y compositor Enrique Bunbury. (EFE)

Es una de las típicas estampas de Los Ángeles. Un paseo soleado e interminable surcado por patinadores, ciclistas, surferos y bañistas. Todos bronceados y esculturales. Allí, en Venice Beach, pasó Pau Donés unos meses de felicidad junto a su hija, surfeando, componiendo y poniendo el contador a cero. De todas las reacciones a la muerte de Pau Donés, la de su amigo Enrique Bunbury (52) fue una de las más sorprendentes. En un largo escrito en sus redes sociales, como ya contamos en Vanitatis, el músico zaragozano narraba cómo Donés le había pedido ayuda cuando decidió mudarse una temporada a California: "Unos pocos años después me llamó y me dijo que dejaba la música y se venía a vivir a Los Ángeles, a surfear y pasar el máximo de tiempo con su hija, que se venía a estudiar. Les ayudamos a buscar casa y colegio y se instalaron en Venice Beach. A partir de entonces, nos vimos y hablamos mucho más a menudo".

Desde el año 2010, el músico zaragozano pasó a engrosar el distinguido grupo del Little Spain en Los Ángeles, que durante años dinamizaron Bardem, Penélope, Banderas o Pau Gasol. Tras varias mudanzas, el compositor se estableció plácidamente en una casita con jardín, donde ha pasado el confinamiento, como explicó en una reciente entrevista con 'El Diario Vasco': "En Los Ángeles, en mi casa, intentando no leer ni escuchar mucha información, aislarme del pánico y concentrarme en lo que puedo controlar y disfrutar: mi familia, el arte, la cocina, el yoga...". "Mi rutina diaria apenas ha cambiado. Soy una persona que no sale mucho de casa. Me gusta leer, tocar el piano o la guitarra, escribir, pintar... Lo mismo que he hecho estas semanas. Eso sí, el humor ha sido variable. Unos días me levantaba con ilusión, y otros con tristeza o rabia".

placeholder El músico, en los Latin Grammy 2018. (EFE)
El músico, en los Latin Grammy 2018. (EFE)

Vamos, como todos: yoga, cocina y familia. ¿Qué ha sido del Bunbury oscuro de sus años de Héroes del Silencio? El de hoy es un tipo introspectivo y feliz que si hace falta se va de gira con su mujer y su hija Asia, nacida en 2011. "Mis giras son un carromato nómada en el que viajamos toda la familia. Para mí un camerino con niños es el gesto más auténtico del Rock’n’ Roll. No entiendo a los que consideran las giras como una escapada de fin de semana y el resto del tiempo llevan vidas de burgueses de adosado" (La Razón, 2016).

Enrique Bunbury y su mujer, la fotógrafa y artista visual Jose Girl, aprovecharon la gira de 'Licenciado Cantinas', en 2012, para casarse en Tepoztlán, una localidad del centro de México. La crónica que aquel día envió el corresponsal de la Agencia Efe, que había hablado con el juez que celebró la ceremonia, relataba que el salón estaba "decorado con motivos mexicanos relacionados con la muerte, como las calaveras y las catrinas, muy populares dentro de la cultura tradicional de México y que el artista ha utilizado en muchas ocasiones como parte de su estética personal". Los novios no usaron anillos convencionales: se hicieron dos tatuajes.


Era la segunda vez que el ex Héroe del Silencio pasaba por el juzgado; en diciembre de 2000 se casó con la periodista (y hoy emprendedora) aragonesa Nona Rubio, un matrimonio que acabó apenas un año después y cuya ruptura quedó patente en el tema 'Lady Blue'. Un par de años después entró en la vida de Bunbury Jose Girl, una artista aragonesa criada en el mundo del circo con la que ha formado una simbiosis casi química. Girl es 'La constante' en la vida de Bunbury, y así la describe en este tema que le dedicó en uno de sus trabajos: "Sé reconocer mi palacio de jade / Hoy te elijo a ti para estar en mi vida /Te elijo cada día consciente y libremente /Mi amor no será un problema jamás /El problema jamás /Sólo porque curaste mis heridas /Y tu anatomía fue mi medicina".

placeholder Bunbury, durante un concierto en Ciudad de México. (EFE)
Bunbury, durante un concierto en Ciudad de México. (EFE)


Desde que se conocieron, el universo visual de Jose Girl (nombre artístico de Josefa Gómez) ha girado a menudo en torno a Bunbury y a su proceso de creación. "Enrique y yo llevamos muchos años creando juntos. Desde el principio se dio como algo natural y emocionante y disfrutamos mucho haciéndolo. Tanto en las creaciones conjuntas como en las de cada uno, siempre está presente un poco del otro", explicó ella en una entrevista con 'El Heraldo de Aragón'. Además de exponer regularmente en Los Ángeles, Girl ha dirigido un corto y ha hecho series de fotografías a otros artistas conocidos como Leiva, Óscar Jaenada o Nacho Vegas.

En 2011, Bunbury y Jose tuvieron una hija, Asia. "Cuando tienes 20 años lo lógico es que seas muy revolucionario, pero cuando llegas a los 40 lo que quieres es cuidar lo que has conseguido y cercar la valla de tu huerto. Tuve a Asia con 43. Fui un padre tardío, pero es posible que la vida me haya dado una bola extra en esta partida", contó en el blog Funtanstico. Allí también reveló lo primero que había hecho cuando se mudó a Los Ángeles: comprarse un coche, un Ford Mustang (claro). "La primera casa en la que se instalaron su mujer y él estaba ubicada en una de las colinas de L.A. Al poco se dieron cuenta que vivían en una jungla de cristal apartada del mundo. Al tercer intento encontraron su actual casa, donde nació Asia, su hija".

No parece probable que la familia vuelva a residir en España, aunque el músico zaragozano mantiene algunas inversiones aquí. Es socio de la empresa Exclusivas Campoblanco SA, situada en Zaragoza y que administran dos familiares suyos. La compañía se dedica fundamentalmente al arrendamiento de inmuebles en la zona, y cuenta con un activo superior a los tres millones y medio de euros.

El músico aragonés ha visto cómo el lanzamiento de su décimo disco de estudio, 'Posible', y la gira que pensaba emprender se han visto afectados de lleno por el coronavirus. Hace unos días anunció a través de un duro comunicado en su web que se aplazaban todas las presentaciones programadas para el 2020. "Las medidas que se van anunciando en los diferentes países, en cuanto a aforos, protecciones sanitarias, distancias de seguridad, butacas vacías, etc... no nos parecen ni viables, ni realistas. Los conciertos en directo son un intercambio de energía, entre público y artistas. Eliminar gran parte de la emoción, imposibilitando la capacidad de compartir el momento y hacer de algo mágico, algo estático y distante, no tiene ningún sentido para nosotros. Así, Enrique Bunbury y su equipo no van a efectuar ningún show, dentro de la llamada 'nueva normalidad'. Término que nos parece inaceptable. Esperamos que, como todo parece indicar, el 2021 sea el año en el que nos podamos reencontrar con total normalidad, para cantar, abrazarnos, saltar, bailar y gritar, sin que nos fumiguen a la entrada, ni nos separen de nuestros compañeros o de nuestros artistas favoritos".

Bunbury está tan peleado con la 'nueva normalidad' que el pasado fin de semana decidió apoyar públicamente el movimiento contra Bill Gates que ya había apadrinado antes Miguel Bosé. Según este movimiento, el magnate norteamericano está detrás de una gigantesca maniobra para dominar al pueblo en la que el coronavirus ha sido solo el primer paso y las vacunas con nanobots, el segundo. Las redes no se lo han perdonado.

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