5 años de la boda de Iker y Sara: dime cómo te casas y te diré cómo te separas
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AGRIDULCE ANIVERSARIO

5 años de la boda de Iker y Sara: dime cómo te casas y te diré cómo te separas

Si su boda transcurrió sin euforia, sin bombo y sin platillo, su separación se ha llevado a cabo sin drama y sin estruendo. La misma normalidad, sencillez y discreción

Foto: Iker Casillas y Sara Carbonero, en una gala en Oporto. (Getty)
Iker Casillas y Sara Carbonero, en una gala en Oporto. (Getty)

Hace 5 años, tal día como hoy, Iker Casillas y Sara Carbonero se daban el ‘sí, quiero’ ante un notario de Boadilla del Monte, pero nadie lo supo. La pareja se unió en matrimonio en la más estricta intimidad, sin público y en secreto.

Llevaban tiempo gestando la idea, tras 6 años de relación, y cuando dieron el paso, lo hicieron en silencio, sin bombo ni platillo. Si pensamos en una boda como la de Sergio Ramos y Pilar Rubio, podríamos decir que la de Sara e Iker fue como la antiboda de un futbolista y una periodista televisiva que cuentan con una legión de seguidores.

Fue uno de los momentos más importantes de su vida, pero lo vivieron con total discreción, siguiendo el mismo modus operandi que han puesto en práctica en el presente con su ruptura.

Foto: Sara Carbonero en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @saracarbonero)

El 20 de marzo de 2016, Casillas y Carbonero (luciendo un vestido de premamá blanco) acudieron a las 13:00 horas al juzgado de Boadilla del Monte, acompañados de un primo de Iker y dos testigos, Irene, hermana de Sara, y su hijo Martín, que en aquel momento tenía 2 años. Con sus respectivos carnés de identidad, llegaron al lugar donde uno de los notarios de Boadilla leyó los artículos correspondientes del Código Civil para las uniones matrimoniales de este tipo. Sara se encontraba embarazada de 7 meses.

placeholder Sara Carbonero e Iker Casillas. (Getty)
Sara Carbonero e Iker Casillas. (Getty)

Tras la ceremonia, la pareja continuó con su rutina con total normalidad. Pocos días después, Iker se marchó con la selección española a Italia y Sara acudió a un evento como imagen de una marca.

Tuvieron que pasar diez días para que la noticia se filtrase en la prensa. Fue entonces cuando todo el mundo supo de la existencia del enlace entre el deportista y la periodista. Semanas después, Sara acudió a un evento en Madrid y solo entonces se vio obligada (sin muchas ganas) a hablar de su boda. Ante las preguntas de los periodistas, aclaró en ese momento los motivos del secretismo que había rodeado al enlace: “No queríamos que se filtrara antes porque a nosotros nos gusta hacer las cosas así y porque la verdad es que no sé si lo hubiéramos podido hacer de no haber sido así. La verdad es que vosotros nos marcáis un poco los tiempos y luego no podemos comunicar las cosas como realmente queremos”, confesó Carbonero.

“He tenido la boda que realmente había soñado. Tampoco había soñado algo concreto, pero estoy contenta y para mí fue muy bonito, la verdad. No todo el mundo sueña con tener un bodorrio y a mí igual me da más pereza hacer una megafiesta”, añadió.

Después de aquellas declaraciones, las veces que Sara volvió a hablar de su enlace fueron muy escasas. Su voluntad de vivir en privado y con discreción su vida personal siguió intacta hasta hoy.

placeholder Sara Carbonero e Iker Casillas, en una imagen de archivo. (EFE)
Sara Carbonero e Iker Casillas, en una imagen de archivo. (EFE)

No hubo fiesta, ni luna de miel. Sí que reconoció Carbonero en aquella entrevista concedida semanas después de la boda que quizás organizaría una celebración en un futuro: “A lo mejor dentro de dos años o para celebrar el quinto aniversario”. No podía imaginar la periodista en aquel momento que su quinto aniversario de boda estaría marcado por su separación, una ruptura que fue anunciada pocos días antes de este aniversario que hoy se torna agridulce.

Las mismas pocas ganas que tuvo la pareja de vivir su boda de manera pública han tenido ahora para anunciar su separación. Esta no ha llegado de un día para otro (al igual que no llegó el enlace), pero muchos desconocían la crisis existente, por lo que la noticia de su ruptura resultó, en general, tan sorprendente como la noticia de su enlace hace cinco años.

En silencio, en secreto, aparentando normalidad en su rutina. Así se gestó su enlace y así se ha gestado también su separación. Tras semanas de rumores de que existían problemas matrimoniales y después de que 'Lecturas' anunciara en exclusiva la separación, la pareja se vio obligada el pasado 13 de marzo a confirmar públicamente (muy a su pesar) la triste noticia. Ambos lo hicieron a través de sus respectivas redes sociales, donde publicaron el mismo texto:

“Nos sentimos enormemente orgullosos de la familia que somos y de haber podido compartir un amor que nos ha llenado de felicidad durante todos estos años de unión. Hoy, nuestro amor de pareja toma caminos distintos pero no lejanos puesto que continuaremos juntos en la maravillosa tarea de seguir siendo padres dedicados, como hasta ahora lo hemos hecho. Es una decisión muy meditada y que tomamos de mutuo acuerdo".

placeholder Iker Casillas, junto a Sara Carbonero el día que abandonó el hospital tras sufrir un infarto. (EFE)
Iker Casillas, junto a Sara Carbonero el día que abandonó el hospital tras sufrir un infarto. (EFE)

"El respeto, el afecto y la amistad permanecerán siempre -continúa-. Nuestra prioridad es, desde el cariño y el compromiso, compartir el bienestar y la educación de nuestros hijos y protegerlos para que crezcan en un entorno estable y saludable.

Con estas palabras pedimos que por favor se respete nuestra intimidad en este momento de cambio. Estas serán las únicas palabras públicas que realizaremos en el presente y en el futuro. Muchas gracias por vuestra comprensión”.

Dicho esto, han cumplido su palabra de no volver a pronunciarse sobre el tema. En las siguientes apariciones públicas que ambos han realizado tras este comunicado, el silencio ha sido la respuesta ante las preguntas de los reporteros a pie de calle.

Si su boda transcurrió sin euforia, sin bombo y sin platillo, su separación se ha llevado a cabo sin drama y sin estruendo. La misma normalidad, sencillez y discreción que mostraron al firmar los papeles de su boda ha sido la seguida para firmar los de su divorcio.

En el caso de Iker y Sara, la imaginaria máxima 'dime cómo te casas y te diré cómo te divorcias' se ha cumplido a rajatabla. Si realmente se cumpliera en otras parejas, no queremos ni imaginar cómo sería el divorcio entre Sergio Ramos y Pilar Rubio, en caso de que este se produjera algún día, teniendo en cuenta la boda que protagonizaron.

Iker Casillas Sara Carbonero
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