Es noticia
Menú
Fiorella Faltoyano, la actriz que dijo 'no al destape', o la plenitud a sus 72 años
  1. Famosos
VIDAS DE CINE

Fiorella Faltoyano, la actriz que dijo 'no al destape', o la plenitud a sus 72 años

Presume de memoria feliz y de una extensa y fructífera carrera entre el cine, la televisión y el teatro. Presenta libro y una divertida serie sobre los fastidios de hacerse mayor. Imprescindible Faltoyano

Foto: Repasamos la fascinante vida de Fiorella Faltoyano, una auténtica mujer de bandera. © Juanlu Real (Cortesía)
Repasamos la fascinante vida de Fiorella Faltoyano, una auténtica mujer de bandera. © Juanlu Real (Cortesía)

Su carrera comenzó a finales de los 60 —hace la friolera de 55 años— y desde entonces no ha parado. Rodaba hasta tres películas por año, pero con el cambio de siglo los proyectos entraron a cuentagotas. “Pasó lo que suele pasar, que cumplí 50 años y empezaron a escasear los papeles. No podía hacer de madre joven ni de abuela ni tampoco me veían como protagonista de romances desenfrenados. A los actores, la edad y el físico nos condicionan muchísimo, es la realidad. Así que me dediqué a hacer mucho teatro y a ser feliz”, comenta Fiorella Faltoyano en la primera tregua posible entre la promoción de ‘Sentimos las molestias’, su nueva serie para Movistar Plus+, la presentación de ‘El ojo de la cerradura’, libro de relatos que es su segunda incursión en la literatura tras sus memorias, y el Festival de Málaga, certamen en el que ejerció de deslumbrante maestra de ceremonias.

Sin embargo, casi a su pesar, Fiorella Faltoyano está siendo la protagonista de un dulce regreso a las pantallas gracias a su aparición en algunas de las mejores series españolas de los últimos años: ‘El Ministerio del Tiempo’ y ‘La cocinera de Castamar’. “Fueron dos trabajos muy bonitos y divertidos. Lo de volver a ponerme un corsé ya fue otra cosa”, recuerda divertida. Descubierta por el añorado Luis Escobar Kirkpatrick, marqués de las Marismas del Guadalquivir, autor teatral y actor fetiche de Luis García Berlanga, Fiorella Faltoyano ha sido la musa necesaria de varias generaciones de cineastas españoles, de José Luis Garci a Pilar Miró, pasando por Luis Alcoriza, Fernando Méndez-Leite, Mario Camus o Chico Ibáñez Serrador. “No soy nostálgica porque no tiene ningún sentido serlo. Hay que saber estar aquí y ahora. Tengo algo que, creo, es estupendo: memoria feliz, gracias a ella solo me acuerdo de las cosas buenas y alegres que he vivido. Para mí todo empieza cada mañana”.

Fiorella Faltoyano y Antonio Resines, matrimonio con problemas en 'Sentimos las molestias', de Movistar Plus+ (Cortesía)

Cabe preguntarse cómo es la fama de Fiorella Faltoyano, ¿incómoda, llevadera, agradable? “Yo, más que fama, he tenido ratitos de popularidad. No soy famosa. Siempre me han tratado muy bien, con mucho respeto. Nunca me han molestado; ni la gente ni la prensa. Todo el mundo es muy amable conmigo, y eso debe ser porque no me conocen bien”, advierte con cierta malicia. Nacida en Málaga, en su carnet de identidad figura que vino al mundo en Madrid. “Cosas que pasan. También pone que soy hija de un señor y de una señora, cuando en verdad solo soy hija de la señora. Un poco complicado todo. Nací en Málaga, pero me crie en Madrid. Fui una niña gordita, introvertida y bastante solitaria que siempre soñaba con ser otra. Quería otro físico, vivir en otro lugar, cambiar mi realidad. Al final lo conseguí”.

placeholder Actriz y escritora, acaba de publicar 'El ojo de la cerradura', serie de relatos cortos que atrapan. © Juanlu Real (Cortesía)
Actriz y escritora, acaba de publicar 'El ojo de la cerradura', serie de relatos cortos que atrapan. © Juanlu Real (Cortesía)

¿Cómo se manifestó la actriz que había en ti? “Fue inevitable, no valgo para otra cosa. En el colegio era un desastre, solo me gustaba la literatura e inventar historias. Estaba en clase y me imaginaba que el profesor de matemáticas era el director de una empresa muy importante y yo su secretaria, siempre tomando notas. (Risas). Todo menos atender a las ecuaciones. Hasta que conseguí estudiar arte dramático, que es para lo que valgo. Ahora también creo que sirvo para escribir”.

En fantástica forma y guapísima a sus 72 años, Fiorella Faltoyano confiesa con relajada resignación que a estas alturas se ve ya “muchas miserias, pero, la verdad, si me comparo con otros y otras de mi edad puedo llegar a verme estupenda (risas). No he tenido crisis de edad hasta que hace un par de años, con la pandemia, empecé a sentir que me estaban robando los últimos años buenos que me quedan”. En el último Festival de Málaga —certamen en el que presentó la gala de clausura—, Faltoyano decidió sacar el mismo vestido que llevaba cinco años atrás, cuando le dieron su Biznaga. “Quería visibilizar tres cosas: una, que le tengo muchísimo cariño a la Biznaga que me dieron; dos, que el vestido me seguía quedando ideal; y tres, que el vestido no era prestado, que me lo había comprado yo (risas). No hace falta estar cambiando todo el rato de modelo. Este tipo de tonterías son las que me hacen feliz”.

También tenemos a Fiorella en el papel de abuela estupenda. “Ejerzo poco porque mis nietas no viven en España. Me las llevé al Festival de Málaga y se lo pasaron bomba, sobre todo la mayor, Natalia, que tiene 14 años y quiere ser actriz. Baila, canta y actúa que te mueres. Es guapísima. Ha estado como en las nubes por las alfombras rojas acompañando a la abuela cebolleta. (Risas). Luego está Alejandra, de 12 años, que quiere ser veterinaria. Las dos son divinas y nos llevamos genial. Nos unen muchas cosas. Ejerzo de abuela tres veces al año y ahí lo doy todo. Soy la abuela rara, exótica y glamurosa”. (Risas).

placeholder Fiorella Faltoyano y María Hervás, en 'La cocinera de Castamar' de Atresmedia. (Cortesía)
Fiorella Faltoyano y María Hervás, en 'La cocinera de Castamar' de Atresmedia. (Cortesía)

¿Qué le ha enseñado la vida a Fiorella Faltoyano? “¡Vaya con la preguntita! Mmm. No sé. Bueno, sí, que no hay que tomárselo todo demasiado en serio, que estamos aquí un ratito y que no merece la pena sufrir demasiado. Tarde o temprano, todo pasa. No me arrepiento de nada. Quizá, a ver, un poco, solo un poco, del momento en el que decidí que mi hijo estudiase fuera. Estudió fuera, se enamoró fuera y se casó fuera. Le di alas para volar y… voló. No me arrepiento porque le ha ido muy bien, pero a veces me da pena no tenerles más cerca".

Vital, divertida y libre de artificios —“me peleo por ser natural, yo solo actúo si me pagan”—, así es la artista, la escritora y la mujer estupenda que responde al imprescindible nombre de Fiorella Faltoyano.

Su carrera comenzó a finales de los 60 —hace la friolera de 55 años— y desde entonces no ha parado. Rodaba hasta tres películas por año, pero con el cambio de siglo los proyectos entraron a cuentagotas. “Pasó lo que suele pasar, que cumplí 50 años y empezaron a escasear los papeles. No podía hacer de madre joven ni de abuela ni tampoco me veían como protagonista de romances desenfrenados. A los actores, la edad y el físico nos condicionan muchísimo, es la realidad. Así que me dediqué a hacer mucho teatro y a ser feliz”, comenta Fiorella Faltoyano en la primera tregua posible entre la promoción de ‘Sentimos las molestias’, su nueva serie para Movistar Plus+, la presentación de ‘El ojo de la cerradura’, libro de relatos que es su segunda incursión en la literatura tras sus memorias, y el Festival de Málaga, certamen en el que ejerció de deslumbrante maestra de ceremonias.

Tendencias En el punto de mira
El redactor recomienda