¿Cómo es Lamine Yamal en la intimidad? Chicas, fiesta, deporte... Habla su entorno
"Si todos los adolescentes tuvieran sus valores la sociedad sería mejor", dice una amiga. Vive rodeado de un círculo muy protector. Tiene miles de propuestas de chicas cada día
Lamine Yamal, de vacaciones en Italia. (Instagram/@lamineyamal)
La escena es delicada y aquí la contamos con tiento: Lamine Yamal va en un Ave, en el coche número 1, rodeado de amigos. Las risotadas se oyen desde el vagón contiguo y alguien decide acercarse a escuchar. El móvil del futbolista no para de sonar: recibe vídeos de chicas jóvenes que le ofrecen quedar con él para lo que quiera, cuando quiera, donde quiera.
“¡¿Y yo qué hago?!”, dice entre risas el joven, a lo que sus amigos tienen una clara respuesta: “La que no quieras me la pasas a mí”. La escena se repite en el día a día de tantos famosos, en especial futbolistas. Vanitatis ha sido testigo de esta en cuestión, dulcificada aquí por respeto, y al preguntar a su entorno, aseguran que es lo habitual. “Él se ríe, sus amigos se ríen, y todos se aprovechan”, señalan con resignación, "es la edad, la fama, el dinero...".
Hablamos de un hombre que acaba de cumplir la mayoría de edad y, según las personas consultadas, “tiene que aprender a gestionar su fortuna, su entorno y la imagen que ofrece”. Lamine se ha criado con su madre, la ecuatoguineana Sheila Ebana, quien se separó del padre del joven, Mounir Nasraoui, y rehizo su vida con un nuevo marido.
La madre, clave
“Gracias a su madre el chico está donde está, Sheila siempre ha estado a su lado, pendiente de que siga el camino recto, con una educación de disciplina y respeto”, señala una pareja muy amiga de la familia de Lamine, que conocen al chico en la intimidad y que a pesar del cariño se muestran críticos con algunos de sus gestos, como la fiesta de su 18 cumpleaños.
Sheila Ebana, madre de Lamine Yamal, en una alfombra roja. (EFE/Kiko Huesca)
En el propio FC Barcelona no están contentos. Fuentes internas señalan a Vanitatis que la imagen que ha dado el futbolista no es la correcta porque “es ejemplo para muchos niños”, algo que se les olvida a veces a los deportistas. Desde el Barça quisieron controlar en cierto modo la organización de la fiesta de marras pero Lamine se negó. Ahora seguirán desde cerca sus pasos y si deciden que tienen que trabajar más en su imagen, lo harán.
El padre, el rebelde
Quien está de acuerdo con todo lo que hace Lamine es su padre, que ha hablado con Vanitatis y se muestra siempre feliz de la actitud del joven. “Me tienen envidia por ser quien soy”, asegura Nasraoui a este medio, “yo soy millonario y lo saben, me ven por la calle y me miran mal, me tienen envidia”, insiste. Lo dice el padre de Yamal mientras pasea por la calle con su perrito, Ice, un cachorro Rottweiler de unos cinco meses que le acompaña.
El padre de la estrella del Barça y la selección española vive desde hace pocos meses en una casa que le ha comprado su hijo en la zona de Sarriá / Pedralbes, una zona tranquila y discreta en la que llaman la atención la presencia y el carácter descarados del padre de Lamine. Es la comidilla del barrio, todos están pendientes de él y él, que lo sabe, se ríe y los provoca.
Lamine Yamal junto a su padre Mounir Nasraoui. (Instagram/@hustle_hard_304)
La personalidad de su hijo es distinta, forjada por una madre discreta que intenta mantenerlo con los pies en el suelo. Cuando Lamine sale de su burbuja en el Barça no pide reservados en los locales, saluda a todos con un apretón de manos y una sonrisa, no bebe alcohol y se desvive por su familia. Le gustan las chicas, mucho, comentan quienes le conocen, como a todos los chicos de su edad.
Los amigos, como hermanos
Los padres de Lamine, Nasraoui y Ebana, le acompañaron a finales de mayo para firmar un megacontrato que le ata al Barça hasta 2031. En pocos días se espera que escenifiquen la firma, ahora que ya es mayor de edad, y que estén con él el resto de familia y amigos. Entre estos, hay dos personas fundamentales en la vida de Lamine: Moha (Mohamed Abde) y Soha (Sohaib Harrak), amigos de la infancia y acompañantes habituales del futbolista.
Estas vacaciones han estado con él en Brasil y en Italia, y el sábado, en la fiesta de mayoría de edad, fueron invitados estrella. Con ellos se divirtió también Morad, amigo de Lamine y el rapero más famoso entre los jóvenes, pese a tener un expediente policial bastante extenso.
Este joven de origen marroquí se ha convertido en un referente para mucho, como lo es también Lamine, a quien por cierto le ha dedicado un tema recientemente. Y es cuando los amigos del futbolista hablan de los valores de esta generación. “Si todos los adolescentes tuvieran los valores de Lamine, las cosas serían mejores. Es un chico, él y sus amigos, que no beben alcohol, que rezan, que piensan en sus familias y en el trabajo”.
"Mantiene a su familia"
Además, señalan que el adolescente (lo será oficialmente hasta los 20) “mantiene a toda su familia, tiene una responsabilidad muy dura sobre sus hombros y necesita descargar de vez en cuando”. Y añaden: “Estamos hablando de un joven que trabaja como un adulto y que necesita pasarlo bien de vez en cuando”.
Lamine Yamal, en un partido el pasado junio. (EFE/Anna Szilagyi)
Si preguntamos a chicos de la edad de Lamine o incluso más jóvenes, se ríen de las críticas. “Sí, claro, todos los padres amargados critican a Lamine pero si yo tuviera su dinero, mi fiesta habría sido más grande aún”. Son las tendencias ahora en TikTok, la red social más joven: allí arrasan los memes y las críticas a la fiesta.
Podríamos ponernos en su lugar, que es el ejercicio que proponen sus amigos: “Imagínate que cumples 18 y puedes hacer la fiesta que te apetezca e invitar a quien quieras, que todos irán, desde el cantante de moda hasta el modelo más famoso. ¿Qué habrías hecho tú?”.
La escena es delicada y aquí la contamos con tiento: Lamine Yamal va en un Ave, en el coche número 1, rodeado de amigos. Las risotadas se oyen desde el vagón contiguo y alguien decide acercarse a escuchar. El móvil del futbolista no para de sonar: recibe vídeos de chicas jóvenes que le ofrecen quedar con él para lo que quiera, cuando quiera, donde quiera.