Sandra García-Sanjuán: "El festival Starlite es ya una leyenda"
La fundadora de Starlite repasa los inicios del festival, su crecimiento imparable y cómo ha logrado convertir un sueño en una referencia internacional del entretenimiento, el empleo y la solidaridad
Sandra García-Sanjuán es la imagen ejecutiva y visible del festival Starlite Occident, que se organiza todos los veranos en Marbella. Una iniciativa que comenzó hace trece años en una cantera abandonada a los pies de la Sierra Blanca. Lo que parecía una locura de un matrimonio —formado por el ingeniero en telecomunicaciones Ignacio Maluquer y su mujer, Sandra, una tinerfeña dedicada al show business— se convirtió con el paso del tiempo en una referencia para los artistas. Cantar en Nagüeles es ya sinónimo de éxito. Es el único festival que dura dos meses y medio ininterrumpidos. A la parte musical se suma una destacada oferta gastronómica y de ocio, con los DJs más de moda. Hay una fecha clave: la gala solidaria en la que participa Antonio Banderas.Este año se celebrará el 10 de agosto, coincidiendo con el 65 cumpleaños del actor, y habrá grandes sorpresas.
PREGUNTA. Ya van catorce ediciones del festival Starlite Occident. ¿Cómo lo vives?
RESPUESTA. En realidad, son 16 si contamos las galas solidarias. Comenzamos dos años antes.
P. ¿Qué queda de aquella primera visita a la cantera de Nagüeles?
R. Aunque parezca que ya nos hemos acostumbrado, me queda la ilusión, la inspiración y la emoción de ese proyecto que empezó con aquella primera visita a un lugar inhóspito, convertido en vertedero de basura. Nos queda esa base de trabajo que siempre hemos mantenido.
Bárbara y Nicole Kimpel, con Sandra García-Sanjuán. (Cortesía)
P. ¿Y en lo emocional?
R. Yo sabía que íbamos a lograr algo grande. Starlite es el único festival del mundo que dura dos meses y medio consecutivos con música en directo. Lo importante en la vida es, primero, tener sueños y, después, hacerlos realidad. Hemos creado una leyenda.
P. ¿Y la parte empresarial? Fue una apuesta muy arriesgada.
R. Hemos sido innovadores en todo. Pasamos tiempos difíciles, como la pandemia, que puso a prueba a muchos empresarios. Ante las dificultades, lo que hay que hacer es seguir adelante. A veces, te dices: “Uf, ¿cómo voy a salir de esta?”. Pero cuando tienes claro de qué trata la vida, actúas de otra manera. Los obstáculos están para saltarlos. La vida es una escalera que hay que ir subiendo: unas veces más rápido y otras más lento.
"Las envidias no suelo captarlas. Es gente que vibra en una frecuencia muy distinta a la mía. Y es normal que existan cuando tienes éxito"
P. Al principio no os lo pusieron fácil. No creían en vuestro proyecto y llegaron las envidias.
R. Las envidias no suelo captarlas. Es gente que vibra en una frecuencia muy distinta a la mía. Y es normal que existan cuando tienes éxito y lideras un sector. Aunque suene raro, estamos muy protegidos desde el cielo. Valoro mucho lo que tengo, y eso me hace seguir.
P. Calificaron el proyecto de locura. Arriesgasteis vuestro dinero sin un colchón. No venís de una familia millonaria.
R. La suerte es que tanto Ignacio como yo teníamos una buena formación académica, lo que nos permitió arriesgar y crear nuestro proyecto. Quien no se lanza, no gana. El dinero es solo un medio para conseguir cosas, para dejar un legado. Fuimos invirtiendo, perdiendo y volviendo a invertir. El que tiene mucho dinero, a menudo tiene miedo a perderlo. Nosotros lo que queríamos era crear. Somos todoterreno.
Sandra, con Rosalía. (Cortesía)
P. Eres una oficina de empleo.
R. Es verdad. Generamos un montón de puestos de trabajo con cada edición del festival. Son mil empleos adicionales a las oficinas, donde hay 150 personas fijas todo el año. Lo importante es el empleo directo, indirecto e inducido. Según un informe de Pricewaterhouse, solo en Marbella se generan más de seis mil empleos. Es un orgullo, y solo por eso merece la pena arriesgar.
P. ¿Qué novedades hay este año?
R. Como siempre, un cartel de artistas sensacional. Hemos apostado por un cartel muy internacional, porque creemos que es más difícil y así marcamos la diferencia. Además, este año hemos invertido en una iluminación y decoración muy potentes. Y, por supuesto, cuidamos al máximo la restauración. Contamos con el chef ejecutivo Richard Alcayde, que es un genio. La gastronomía este año tiene un peso muy importante.
"Según un informe de Pricewaterhouse, solo en Marbella generamos más de seis mil empleos"
P. ¿La gala solidaria mantiene sus compromisos?
R. Sí, se celebrará el 10 de agosto, coincidiendo con el 65 cumpleaños de Antonio Banderas. Fuimos pioneros al montar una gran gala al estilo de las que se hacen en Estados Unidos, con recaudaciones millonarias. Queríamos que nuestros proyectos pudieran ofrecer un futuro a quien no lo tiene.
P. Háblame de las fundaciones. ¿Cuál es el resumen de esa gala solidaria?
R. Lágrimas y Favores, la ONG de Antonio, está muy focalizada en Málaga. Gestionan un economato social, colaboramos con Cáritas y con asociaciones que apoyan a enfermos terminales, y ofrecen becas en distintas universidades. En cuanto a mi fundación, Niños en Alegría, que fundé hace ya veintidós años, hemos construido treinta y una escuelas en México. Por ellas han pasado más de 75 mil niños, a quienes se les ha ofrecido un futuro y una vida digna.
Sandra, con Vanesa Martín. (Cortesía)
P. La revista Billboard te ha nombrado la mujer más influyente de la industria musical.
R. Es un honor. Hacer algo y que te lo reconozcan es bonito. No sé si seré la más influyente, pero te aseguro que trabajo una barbaridad y me dejo la piel.
P. Al principio tenías que convencer a los artistas. Ahora es al revés.
R. Sí, ahora todos quieren venir. Nos hemos convertido en una gran familia y en un punto de referencia en sus giras, donde disfrutan mucho.
"La clave de nuestro éxito es que somos opuestos. Admiramos en el otro lo que no tenemos nosotros"
P. Formas equipo con tu marido, Ignacio Maluquer. ¿Es complicado compartir trabajo y vida familiar?
R. No, porque somos muy diferentes. La clave de nuestro éxito es que somos opuestos. Yo soy extrovertida y él, introvertido. Yo soy expansiva y él, más interior. Yo pienso en el corto plazo, y él, a largo. Admiramos en el otro lo que no tenemos nosotros. Como somos tan distintos, funcionamos muy bien. Llevamos el timón de la empresa desde el yin y el yang.
P. Es curioso porque él dejó su mundo de la ingeniería por ti, por el show business.
R. En realidad, no lo ha dejado del todo. Hemos invertido en Cox y él está en su consejo. Es ingeniero de telecomunicaciones e informático, y reparte su tiempo entre ambas cosas. Nuestro proyecto no habría sido posible sin él. Tengo un marido que siempre ha creído en mis sueños, por muy locos que parecieran.
García-Sanjuán, en helicóptero. (Cortesía)
P. ¿De dónde te vienen los genes empresariales?
R. De familia. Lo llevo en los genes. Mi padre y mi abuelo fueron grandes empresarios. Mi abuelo, siendo canario, se fue a estudiar Empresariales a Bélgica. Y mi bisabuela ya era empresaria: tenía su mercería y la veían como un bicho raro por trabajar. Ser empresario es muy sacrificado, porque no se trata solo de ganar dinero, sino de construir, dejar un legado, una impronta en la vida.
P. Naciste en Tenerife, pero pronto saliste de la isla. ¿Cómo fueron esos años?
R. Me fui con 15 años a estudiar a Oxford. Luego estuve en Nueva York y viajando por el mundo hasta que me instalé en Madrid.
P. Los isleños dicen que siempre se vuelve a su tierra. ¿Lo sientes así?
R. Es mi fuente de energía. Echo de menos el mar, lo llevo en el alma. Vuelvo siempre que puedo. Y cuando sea muy mayor, sí me gustaría regresar. Pero aún falta mucho para eso.
"Me fui con 15 años a estudiar a Oxford. Luego estuve en Nueva York y viajando por el mundo hasta que me instalé en Madrid"
P. ¿De qué estás más orgullosa con el paso del tiempo?
R. De la familia, en todos los niveles. La que te toca por nacimiento y la que eliges. La que he creado con mi marido, con mis amigos. Y, por supuesto, de Starlite, que es como un hijo al que ves nacer, crecer y desarrollarse.
P. Las navidades también son ya Starlite.
R. Había que estar en la capital. Ya nos tocaba. Ahora mismo, Madrid es la ciudad más interesante de Europa. Vamos a seguir porque está funcionando muy bien. Hemos descubierto una gran oportunidad para que grandes empresas, como Naturgy o PwC, organicen sus eventos navideños. No hay otro sitio en Madrid que permita reunir a cinco mil personas, ofrecerles cena, concierto y una experiencia inolvidable. Y nosotros lo ofrecemos.
Sandra García-Sanjuán, durante un concierto. (Cortesía)
P. Me contabas que tu padre ha sido siempre tu gran ejemplo y que te cuida desde el cielo.
R. Más que nunca. Con mi padre hablaba una vez a la semana; desde que falleció, lo hago todos los días. Lo siento muy presente. Me pasan cosas increíbles desde que no está con nosotros. Estoy convencida de que es él, desde arriba. Está conmigo.
P. ¿Te vio triunfar?
R. Sí, y estaba muy orgulloso. Al principio no entendía nada de lo que hacía y me decía que por qué no trabajaba en sus empresas. Con el tiempo, no solo le pareció bien, sino que me aconsejaba. Fue un gran empresario que nos enseñó a sus hijos la importancia del esfuerzo y de ser buenas personas.
Sandra García-Sanjuán es la imagen ejecutiva y visible del festival Starlite Occident, que se organiza todos los veranos en Marbella. Una iniciativa que comenzó hace trece años en una cantera abandonada a los pies de la Sierra Blanca. Lo que parecía una locura de un matrimonio —formado por el ingeniero en telecomunicaciones Ignacio Maluquer y su mujer, Sandra, una tinerfeña dedicada al show business— se convirtió con el paso del tiempo en una referencia para los artistas. Cantar en Nagüeles es ya sinónimo de éxito. Es el único festival que dura dos meses y medio ininterrumpidos. A la parte musical se suma una destacada oferta gastronómica y de ocio, con los DJs más de moda. Hay una fecha clave: la gala solidaria en la que participa Antonio Banderas.Este año se celebrará el 10 de agosto, coincidiendo con el 65 cumpleaños del actor, y habrá grandes sorpresas.