Este miércoles, a las once de la mañana, se celebrará en la Catedral de Jerez una misa por Álvaro Domecq y posteriormente será enterrado. El rejoneador ha sido velado en su casa, donde se instaló la capilla ardiente al fallecer en la madrugada del martes a los 85 años. El velatorio ha tenido lugar en la intimidad, han sido muchos amigos los que se han acercado a su domicilio, pero la familia insistía en vivir estos momentos dentro de la discreción.
Algunos de los jinetes de la Escuela de Arte Ecuestre que él fundó recordaban: “Se nos ha ido nuestro maestro, es un día para estar en familia y arropándonos unos a otros”. La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, anunció mediante un decreto dos días de luto oficial y manifestó a través de sus redes sociales: “Vamos a echar muchísimo de menos a Álvaro Domecq Romero, Hijo Predilecto de Jerez, Medalla de Andalucía, fundador de la Real Escuela, ganadero, rejoneador…”.
Juan Carlos I y Álvaro Domecq, en una corrida de toros. (Gtres)
Álvaro se convirtió en uno de los grandes embajadores del caballo andaluz, hasta el punto de fundar en 1973 la Real Escuela de Arte Ecuestre. Creó el espectáculo “Cómo bailan los caballos andaluces”, con el que dio la vuelta al mundo y recogió numerosos premios por su entrega y dedicación a la cultura equina.
El último de ellos fue el pasado año, 2024, en el que fue reconocido con la Medalla de Andalucía a la Proyección de Andalucía. También contaba con la Medalla de Oro de la Asociación de Escuelas Taurinas de Andalucía, el Premio del Clúster Turístico Destino Jerez (2018), el Premio Augusto Ferrer-Dalmau de la Academia de la Diplomacia y el Premio en el Salón Internacional del Caballo (2019), además de ser nombrado Embajador de la Provincia de Cádiz en 2016 e Hijo Predilecto de Jerez desde 2022.
Álvaro Domecq, con uno de sus galardones. (Gtres)
Álvaro Domecq Romero nació en Jerez de la Frontera en 1940, hijo del rejoneador Álvaro Domecq, que llegó a ser alcalde de Jerez entre 1952 y 1957, y uno de los grandes amigos del diestro Manolete. Hizo su presentación como rejoneador en la plaza de Ronda (Málaga) en septiembre de 1959 y tomó la alternativa un año después en El Puerto de Santa María (Cádiz) junto a su padre y padrino, Álvaro Domecq Díez. Su retirada de los ruedos tuvo lugar en Jerez el 12 de octubre de 1985.
Durante la época que estuvo en activo consiguió grandes éxitos en España, saliendo por la Puerta Grande de Las Ventas en 1983, y en México. En la década de los 70 formó, junto a los hermanos Peralta, Ángel y Rafael, uno de los grandes atractivos en los carteles taurinos. Ángel falleció en abril de 2018 y, curiosamente, su gran amigo Rafael lo hizo hace solo cuatro meses, el pasado cuatro de julio.
Álvaro Domecq, en una imagen de archivo. (Gtres)
En su faceta como ganadero consiguió también grandes éxitos al frente de la ganadería Torrestrella, criada en la finca “Los Alburejos”, que se vendió en 2020 a un grupo inversor en una importantísima operación económica cercana a los veinte millones de euros.
Álvaro Domecq estaba casado con Maribel Domecq, pero no tuvieron hijos. El rejoneador tenía una gran cercanía con sus sobrinos, los hijos de su hermana Fabiola (fallecida en 2020) y Luis Domecq Ybarra. La familia vivió una terrible tragedia al perder de golpe a cuatro hijas en un accidente de tráfico en 1991. Las cuatro fallecieron junto a su profesora cuando se dirigían en coche a la finca familiar. La fe y profunda religiosidad los ayudó a sobrellevar el gran drama familiar. Los hijos de su hermana, Antonio y Luis, fueron también continuadores del legado familiar en los ruedos, formaron un gran tándem de rejoneadores en los años 90.
Álvaro y Maribel Domecq, en una imagen de archivo. (Gtres)
Curiosamente, la muerte de Álvaro coincide también con la de otra mujer muy querida en el mundo taurino, Ana María Bohórquez, de 90 años, hermana de Fermín Bohórquez y madre del ganadero Santiago Domecq. Su funeral tuvo lugar este martes a las 13.00 horas en la iglesia de San Mateo de Jerez. El mundo del toro está de luto, pierde a dos de los suyos, y el campo andaluz también.
Este miércoles, a las once de la mañana, se celebrará en la Catedral de Jerez una misa por Álvaro Domecq y posteriormente será enterrado. El rejoneador ha sido velado en su casa, donde se instaló la capilla ardiente al fallecer en la madrugada del martes a los 85 años. El velatorio ha tenido lugar en la intimidad, han sido muchos amigos los que se han acercado a su domicilio, pero la familia insistía en vivir estos momentos dentro de la discreción.