El plan de Antonio Orozco tras retirarse de los escenarios: invertir en hoteles en Sitges
El artista catalán, que acaba de anunciar una retirada temporal de la música, participa en la adquisición de un antiguo hotel en el centro de Sitges que suma a su patrimonio inmobiliario
Antonio Orozco recuerda con cariño una frase que escuchó durante años en boca de su tía Rosario. "Antoñito, qué malo eres, pero qué bien te va a ir". La anécdota la compartía hace apenas unos días en 'El hilo verde', el programa que conduce Toñi Moreno en Canal Sur. Y, visto con perspectiva, la predicción resultó acertada. Porque aunque el cantante nunca fue un virtuoso, sí ha logrado construir una de las carreras más sólidas de la música española contemporánea.
El camino no ha estado exento de dificultades. A diferencia de otras figuras de su generación, Orozco nunca ha tenido inconveniente en hablar abiertamente de sus errores, de sus pérdidas económicas y de las dificultades que atravesó antes de consolidar su situación actual.
En una entrevista concedida al periodista Iñako Díaz-Guerra, el artista reconocía sin rodeos: "Me arruiné totalmente y no ha sido la única vez. Soy de mente inquieta, soy informático, programador y empresario aparte de músico y me gusta hacer cosas, emprender y meterme en negocios. Eso explica por qué me he arruinado varias veces". Aquella etapa crítica coincidió con la crisis económica de 2008, cuando decidió emprender una aventura profesional en América que se prolongó durante cuatro años.
La historia terminó bien. Tras aquella experiencia llegaron las nominaciones a los Grammy, su regreso a España y, sobre todo, su incorporación a 'La Voz', un escaparate televisivo que amplió todavía más su popularidad. Desde entonces, Orozco no ha dejado de trabajar. Ni de cantar. Ni tampoco de invertir.
Paralelamente a su carrera en los medios, el catalán ha sido capaz de reconstruir un discreto patrimonio empresarial e inmobiliario que comienza a jugar en otra liga. Su último movimiento conocido se produjo a través de Altavista Residencial Towers, sociedad que ha creado junto a otro socio y que se ha hecho con un antiguo hotel situado en pleno centro histórico de Sitges. Según la documentación registral consultada por Vanitatis, la empresa lo adquirió en octubre de 2025 y el inmueble cuenta con licencia turística activa.
El proyecto no lo desarrolla en solitario. Orozco comparte esta aventura empresarial con Juli Guiu, empresario muy conocido en Cataluña por su trayectoria en la industria del entretenimiento y por haber formado parte de la junta directiva de Joan Laporta en el FC Barcelona como responsable del área de marketing. Altavista Residencial Towers fue creada específicamente para explotar alojamientos turísticos y de corta estancia, e inició su actividad con un capital de 143.500 euros. No es una alianza casual. Ambos comparten desde hace años intereses en el mundo de la música y los espectáculos, y ahora han decidido trasladar esa relación al negocio inmobiliario y turístico, como contó Crónica Global.
La operación encaja además con la estrecha relación que Antonio Orozco mantiene desde hace años con Sitges, localidad en la que ha desarrollado buena parte de sus proyectos personales y empresariales. Allí concentra una parte significativa de su patrimonio inmobiliario, al que se suman otros activos en el área metropolitana de Barcelona y una vivienda en Puigcerdà, en plena Cerdanya catalana. Un conjunto de propiedades que refleja cómo el cantante ha ido diversificando sus inversiones mucho más allá de la música.
Paralelamente, el artista continúa impulsando otro de sus proyectos más personales: la formación musical. En 2023 puso en marcha junto a sus hermanos una academia destinada a jóvenes talentos y, tal y como ha podido saber Vanitatis, ahora quiere darle un nuevo impulso bajo la marca Orozco Music College. El centro, también ubicado en Sitges, afronta una nueva etapa con una imagen renovada y una oferta formativa ampliada.
Todo ello dibuja una faceta poco conocida del intérprete de 'Devuélveme la vida', la de aventurero empresarial, inversor y... ave fénix.
Antonio Orozco recuerda con cariño una frase que escuchó durante años en boca de su tía Rosario. "Antoñito, qué malo eres, pero qué bien te va a ir". La anécdota la compartía hace apenas unos días en 'El hilo verde', el programa que conduce Toñi Moreno en Canal Sur. Y, visto con perspectiva, la predicción resultó acertada. Porque aunque el cantante nunca fue un virtuoso, sí ha logrado construir una de las carreras más sólidas de la música española contemporánea.