El lado más desconocido de los jugadores de la selección de España: 2 licenciados en ADE, 2 swifties, proyectos educativos en Ghana y los rituales antes de salir al campo
La selección española no solo acapara titulares por su rendimiento sobre el césped. Detrás de los entrenamientos y los partidos también hay historias personales, aficiones, estudios
La selección española no solo acapara titulares por su rendimiento sobre el césped. Detrás de los entrenamientos y los partidos también hay historias personales, aficiones, estudios universitarios y curiosidades que muchos aficionados todavía desconocen. Desde seguidores de Taylor Swift hasta futbolistas con carrera universitaria o proyectos solidarios, el vestuario reúne perfiles muy diferentes.
Uno de los datos que más llama la atención tiene como protagonistas a Ferran Torres y Pedri. Ambos han reconocido públicamente su admiración por Taylor Swift, una afición que han compartido tanto en redes sociales como en distintas entrevistas. Los dos se han convertido así en los "swifties" de la selección.
La música también ocupa un lugar importante para Joan García, aunque en su caso sus preferencias son muy distintas. El guardameta mantiene un ritual antes de cada encuentro: escuchar siempre las mismas dos canciones. Se trata de "Not Afraid", de Eminem, y "Live Your Life", de Rihanna, una rutina que repite antes de saltar al terreno de juego.
Más allá del fútbol, varios internacionales han apostado por la formación académica. Rodri y Mikel Oyarzabal están licenciados en Administración y Dirección de Empresas (ADE). En el caso del centrocampista del Manchester City, llegó a compaginar sus estudios universitarios con el fútbol profesional mientras residía en una residencia de estudiantes, una etapa que ha recordado en distintas ocasiones.
Otro de los jugadores con un perfil poco habitual es Dani Olmo. Su trayectoria profesional, marcada por su paso por Croacia y Alemania, le ha permitido dominar cinco idiomas: español, catalán, inglés, alemán y croata.
El compromiso social también tiene representación en el vestuario. Nico Williams, junto a su hermano Iñaki, impulsa proyectos educativos en Ghana, el país del que proceden sus padres. La historia familiar de ambos está marcada por un duro viaje migratorio: cruzaron el desierto del Sáhara durante más de 40 días antes de llegar a España, una experiencia que los hermanos han recordado en varias ocasiones y que explica parte de su implicación con iniciativas solidarias.
Otra historia con un fuerte componente familiar es la de Lamine Yamal. Su nombre tiene un significado muy especial, ya que su padre unió los nombres de Lamine y Yamal como homenaje a dos personas que les ayudaron económicamente durante un momento especialmente complicado para la familia.
La tradición futbolística también forma parte de la vida de Marcos Llorente. Pertenece a una de las sagas más conocidas del fútbol español: es sobrino-nieto de Paco Gento, mientras que su padre, Paco Llorente, y su abuelo, Ramón Grosso, también desarrollaron una exitosa carrera en la élite.
Curiosidades que muestran una cara menos conocida de los futbolistas de la selección española. Más allá de los goles y las asistencias, cada uno llega al vestuario con una historia propia, marcada por aficiones, estudios, tradiciones familiares o proyectos que van mucho más allá del fútbol.
La selección española no solo acapara titulares por su rendimiento sobre el césped. Detrás de los entrenamientos y los partidos también hay historias personales, aficiones, estudios universitarios y curiosidades que muchos aficionados todavía desconocen. Desde seguidores de Taylor Swift hasta futbolistas con carrera universitaria o proyectos solidarios, el vestuario reúne perfiles muy diferentes.