La madurez mediática de Tamara Falcó
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La madurez mediática de Tamara Falcó

La hija del marqués de Griñón deja de aparecer como imagen de algunas marcas, ¿el objetivo? Ser más selectiva para proyectar otra imagen

Foto: Tamara ha dejado de ocupar portadas (montaje de vanitatis)
Tamara ha dejado de ocupar portadas (montaje de vanitatis)

Hubo un tiempo en que Tamara Falcó (33 años) era una de las caras más habituales del papel cuché, una fija en las portadas de ¡Hola!, la biblia del corazón. Digna heredera de su madre pero con una naturalidad de la que Isabel Preysler (64) carece, Tamara era imagen de varias marcas y una aparición segura en las listas de ‘solteros de oro’. Sin embargo, tal y como desvelan fuentes de su entorno a Vanitatis, la sobreexposición se ha terminado. Tamara quiere figurar menos, escoger más sus actos.

De Tamara conocimos a sus novios, su independización y sus planes profesionales. Es la hija de Isabel Preysler más conocida, tal y como demuestran las encuestas realizadas por Personality Media. Según la agencia, el 66% de la población la conoce aunque debido a su edad el target de Tamara es "personas adultas".

Siguiendo la opinión de los encuestados por Personality Media, aunque Ana es menos conocida que Tamara, cada vez despunta más. "Tiene en casi todas las variables un mejor comportamiento, despierta un mayor respeto en el consumidor", dicen desde la agencia, donde aseguran que el público ve a Ana más elegante que a Tamara.

De Tamara lo hemos conocido todo. Más allá de sus accidentes con el coche, también conocemos sus novios.Salió con Alberto Comenge, que acaba de contraer matrimonio; se enamoró de su compañero de piso, Tommaso Musini, que ahora comparte fiestas con Alonso Aznar; tuvo a Luis Medina de pretendiente ytonteó delante de la prensa con Enrique Solís, que ya tiene una rubia a su lado. Ella, que siempre ha declarado sus ganas de contraer matrimonio, continúa soltera y se ha dedicado a organizar bodas -ajenas- en El Rincón, la finca de su padre.

Empresaria

Pese a que en su entorno niegan la existencia de una sociedad a nombre de Tamara, lo cierto es que en el Registro Mercantil Falcó Preysler S.L. figura a su nombre.Es una la empresa de representación que figura desd2009 con domicilio social en casa de Isabel Preysler. Se creó con un capital social de 3.000 euros.Ahora, según el Registro Mercantil, tiene un patrimonio de más de 700.000 euros.

Tras estudiar Communitations durante dos años en Estados Unidos, la única hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón comenzó a trabajar en Zara. Compaginaba su trabajo con su incipiente vida de celebrityque cada vez tenía más presencia en la prensa.

Falcó era la estrella invitada en los desfiles de Pronovias. Dondeocupaba el front row como la cara más cotizada. Eso pasaba en 2004. Diez años después continúa trabajando con la marca, aunque aparece menos que antes.

En 2010 fichó por Barbour, donde diseñó dos colecciones. Pero también terminó ese contrato. “Ya no colabora con nosotros, fue una cosa puntual y no tenemos ya ninguna cara conocida trabajando”, explican a Vanitatis desde el departamento de prensa de la marca inglesa.

Cuando Tamara compró una Biblia en 2011 ydecidió volcarse en el catolicismo. Su faceta religiosa la hizo volver a despuntar en las revistas del corazón. ¡Hola! llevó su confirmación a portada y ella se convirtió en imagen de Jo Malone y protagonizó We love Tamara, un reality que no contó con la audiencia esperada y en el que no dudaba en hablar sobre su fe.

Sin embargo, parece que a Tamara estar tan expuesta no le compensa. Su último movimiento estratégico para cambiar la imagen que desprende a la prensa ha sido no renovar su contrato con Folli Follie. La marca de joyas tendrá ahora a la actriz Esmeralda Moya como reclamo publicitario.

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