Si revisas si has apagado la luz o has cerrado la puerta varias veces esto es para ti
A veces podemos dudar de si apagamos la luz o cerramos bien la puerta, pero cuando estas dudas se vuelven un motivo de obsesión... podría ser algo más grave
Es algo que nos puede suceder a cualquiera, salir de casa con prisas y de repente preguntarnos si realmente hemos cerrado la puerta de la calle, el coche o de si hemos apagado la luz. Aunque estas situaciones suelen ser puntuales, en algunos casos se vuelven repetitivas y obsesivas y terminan por afectar nuestra vida diaria. Desde la pandemia, en España, se ha observado un aumento del 30% en los casos de 'trastorno obsesivo-compulsivo', popularmente conocido como 'TOC'.
A menudo, solemos frivolizar con el término 'TOC' y lo utilizamos de manera informal para referirnos a pequeñas manías o preferencias, como la necesidad de organizar algo de una forma concreta o de realizar una acción de un modo particular. Sin embargo, este trastorno es mucho más complejo y va más allá de simples hábitos, ya que implica comportamientos repetitivos y necesidad constante de comprobación e incluye síntomas como pensamientos intrusivos persistentes, ansiedad y un elevado nivel de estrés.
Es importante entender la diferencia entre ser perfeccionista o tener la necesidad de que las cosas estén ordenadas con padecer un trastorno obsesivo-compulsivo. Las personas con 'TOC' pueden experimentar tanto obsesiones como compulsiones, o una combinación de ambas. Las obsesiones son pensamientos o imágenes recurrentes que generan mucha ansiedad, como puede ser el temor a perder algo valioso o pensamientos indeseados.
Por otro lado, las compulsiones son las acciones repetitivas que alguien siente que debe realizar para reducir su nivel de estrés. Entre las compulsiones más comunes se encuentran el lavado de manos excesivo, revisar constantemente que algo está en orden o contar y organizar objetos de manera precisa.
El 'TOC' suele aparecer en la adolescencia, aunque los síntomas pueden ir empeorando con el tiempo, especialmente en situaciones de estrés. En algunos casos, el trastorno llega a ser incapacitante, limitando seriamente las actividades cotidianas. Por esta razón, es vital buscar ayuda profesional cuanto antes para aprender a gestionar el trastorno y evitar que llegue a condicionar por completo la vida de quien lo padece.
Es algo que nos puede suceder a cualquiera, salir de casa con prisas y de repente preguntarnos si realmente hemos cerrado la puerta de la calle, el coche o de si hemos apagado la luz. Aunque estas situaciones suelen ser puntuales, en algunos casos se vuelven repetitivas y obsesivas y terminan por afectar nuestra vida diaria. Desde la pandemia, en España, se ha observado un aumento del 30% en los casos de 'trastorno obsesivo-compulsivo', popularmente conocido como 'TOC'.