Este es el motivo por el que podrías no perder peso, según una nutricionista
Lo normal es que, cuando hablamos de bajar de peso, pensemos en los dos factores clave: alimentación y ejercicio. Pero hay otros que pueden estar frenando nuestro progreso
Si te cuesta perder peso, quizás sea por una de estas razones. (Pexels / Andrea Piacquadio)
Perder peso no siempre es tan simple como seguir una dieta o hacer ejercicio de forma regular. Según la nutricionista María Merino, creadora de la cuenta @comiendoconmaria, la clave está en mirar más allá de las soluciones tradicionales y comprender los factores que pueden estar frenando el progreso.
Uno de los más importantes, asegura, es el impacto del estrés. "Esa obsesión, esa necesidad constante de perder peso, genera en ti un estrés que en sí mismo te impide la pérdida de peso", explica Merino. El estrés activa el cortisol, conocido como la hormona del estrés, que no solo bloquea la pérdida de peso, sino que incluso puede llevar a ganarlo. Merino subraya que "todos esos factores estresantes que está recibiendo tu organismo dejarán de recibirlos" cuando se deje atrás esa obsesión.
En estos casos, cambiar el enfoque y priorizar la salud por encima de la báscula es fundamental. Para muchas personas, sin embargo, los problemas van más allá de las calorías y los kilos. Factores internos como el equilibrio hormonal pueden desempeñar un papel clave. "Necesitas ir a una nutricionista o a un endocrino que te haga un análisis hormonal y te mire cómo estás metabólica y hormonalmente", recomienda la experta.
Otro error común, según Merino, es caer en dietas restrictivas que eliminan grupos alimenticios esenciales. Estas no solo son poco efectivas a largo plazo, sino que generan desajustes metabólicos que dificultan aún más la pérdida de peso. "Se acabó el miedo a las grasas, se acabó el miedo a los hidratos. Tienes que empezar a comer frutos secos, aguacate, pasta, arroz y patata de forma habitual", afirma.
La obsesión por perder peso puede producir el efecto contrario. (Pexels / cottonbro studio)
Para quienes han seguido dietas muy bajas en calorías durante mucho tiempo, Merino sugiere una estrategia conocida como "dieta inversa". Este enfoque busca aumentar progresivamente la ingesta calórica para reactivar el metabolismo. "Si yo ahora estoy en una dieta de 1.500 calorías, tengo que intentar revertir desde donde estoy de forma gradual hasta obtener el valor energético que realmente necesito de forma progresiva", explica.
El ejercicio, especialmente el entrenamiento de fuerza, también es un aliado esencial para combatir lo que Merino llama "tumba metabólica". Este concepto describe cómo el cuerpo se adapta a funcionar con un aporte calórico muy bajo, haciendo que cada vez sea más difícil perder peso. "El músculo es un órgano metabólicamente activo. Esto quiere decir que yo, por simplemente tener músculo, estoy gastando", señala la nutricionista, destacando la importancia de "aumentar el tono muscular a través de ejercicio".
Es recomendable añadir ejercicios de fuerza a nuestra rutina. (Pexels / Pixabay)
Merino también pone énfasis en trabajar la relación emocional con la comida, ya que muchas personas enfrentan sentimientos de culpa al comer ciertos alimentos. "Si siento culpa cada vez que me como una patata, no puedo trabajar en mí", asegura. Su recomendación es clara: "Generar paz, calma. Olvídate de la pérdida de peso, céntrate en la salud".
Perder peso no siempre es tan simple como seguir una dieta o hacer ejercicio de forma regular. Según la nutricionista María Merino, creadora de la cuenta @comiendoconmaria, la clave está en mirar más allá de las soluciones tradicionales y comprender los factores que pueden estar frenando el progreso.