Jonathan Benito, neurocientífico: "No te creas todo lo que pienses, más del 80% de las cosas que nos preocupan no van a llegar a ocurrir nunca jamás"
La mente tiende a anticiparse, incluso cuando no es necesario. El problema es que ese estrés imaginario puede dejarnos huella… aunque nada llegue a pasar
- Meditación contra los pensamientos negativos: los beneficios de meditar para vivir más felices
- La técnica más útil para gestionar la negatividad y acabar con ella, según Elsa Punset
Preocuparse por adelantado es casi una costumbre. Nos imaginamos escenarios que probablemente nunca ocurran, pero que, aun así, nos desgastan como si fuesen reales. Jonathan Benito, neurocientífico, lo resume con una frase tan contundente como reveladora: “No te creas todo lo que pienses”.
En un vídeo breve compartido en Instagram, el experto lanza una advertencia que invita a la reflexión: más del 80 % de las cosas que nos inquietan a diario jamás llegan a suceder. Sin embargo, el cuerpo no distingue entre una amenaza real y una imaginada. Y ahí está el problema. “Te coges un anticipo de estrés, un estrés real, estrés dañino fisiológico”, explica Benito. Es decir, aunque ese futuro temido nunca se materialice, el impacto ya está hecho.
El cuerpo activa sus sistemas de alerta como si estuviera frente a un peligro tangible: se acelera el pulso, aumenta la tensión muscular y se libera una cascada de hormonas del estrés. Cuando este proceso se repite con frecuencia, puede derivar en insomnio, ansiedad crónica, problemas digestivos o incluso alteraciones cardiovasculares. Todo, por situaciones que solo existen en nuestra cabeza.
Esta mecánica mental no es nueva, pero sí cada vez más común. La inmediatez de la información, la presión social y el ritmo acelerado con el que vivimos alimentan ese estado de vigilancia permanente. Pensamos que anticipar es prepararse, cuando en realidad muchas veces solo es sufrir por adelantado.
La propuesta del neurocientífico no es silenciar la mente ni imponer un pensamiento positivo forzado, sino cultivar una mirada más crítica hacia lo que pensamos. No se trata de negar las emociones, sino de aprender a reconocer cuándo nos están llevando por caminos ficticios. Observar sin reaccionar de inmediato. Aceptar que no todo lo que pasa por nuestra cabeza es una señal de alarma que debemos seguir.
En un momento en el que la incertidumbre forma parte del paisaje cotidiano, este mensaje actúa como un pequeño salvavidas mental. Porque no podemos evitar que ciertos pensamientos aparezcan, pero sí podemos elegir cuánto poder les damos.
- Meditación contra los pensamientos negativos: los beneficios de meditar para vivir más felices
- La técnica más útil para gestionar la negatividad y acabar con ella, según Elsa Punset
Preocuparse por adelantado es casi una costumbre. Nos imaginamos escenarios que probablemente nunca ocurran, pero que, aun así, nos desgastan como si fuesen reales. Jonathan Benito, neurocientífico, lo resume con una frase tan contundente como reveladora: “No te creas todo lo que pienses”.