Seguramente lo hemos visto más de una vez: una pequeña pieza metálica, redonda, con un relieve que parece sacado de otra época, incluida en esos kits de costura que muchos tenemos por casa. Y también es probable que la hayamos tirado pensando que no servía para nada. Pues resulta que esa “monedita” tiene un uso muy práctico… y no, no es decorativa.
Lo que muchas confundimos con una simple moneda es en realidad un enhebrador de agujas, una herramienta de toda la vida que sigue siendo útil, sobre todo cuando coser a mano se convierte en una tarea frustrante por culpa de una aguja demasiado pequeña o un hilo rebelde. Su diseño es más funcional de lo que parece: ese pequeño alambre en forma de diamante o lágrima que sale de la parte metálica es la clave.
La moneda nos ayuda a no estropearnos la vista. (Pexels)
El funcionamiento es sencillo, aunque poco conocido. Solo hay que introducir el alambre por el ojo de la aguja, pasar el hilo por la abertura del alambre, y luego tirar con cuidado hasta que el hilo atraviese la aguja. Y listo. Así de simple y efectivo. Este pequeño invento, que se remonta al siglo XIX, fue creado precisamente para facilitar el enhebrado, sobre todo a personas con problemas de visión o poca destreza manual. Lo más curioso es que, pese a su utilidad, muchas personas siguen desechándola sin saber su verdadero propósito. Tal vez porque su aspecto no parece indicar nada especial o porque viene acompañada de botones, agujas y pequeños hilos que la eclipsan. Pero, este objeto, forma parte del kit por una buena razón: es una de las herramientas más prácticas, especialmente cuando no tenemos ganas de pelearte con el hilo durante media hora.
Así que la próxima vez que abramos un costurero y veamos esa extraña “moneda”, no debemos subestimarla sino que la tenemos que guardar muy bien, porque aunque es pequeña y discreta, puede ahorrarnos más de un dolor de cabeza…o de ojos.
Seguramente lo hemos visto más de una vez: una pequeña pieza metálica, redonda, con un relieve que parece sacado de otra época, incluida en esos kits de costura que muchos tenemos por casa. Y también es probable que la hayamos tirado pensando que no servía para nada. Pues resulta que esa “monedita” tiene un uso muy práctico… y no, no es decorativa.