Ana Gómez, psicóloga: "'No entiendo por qué esto me afecta tanto' suele ser la frase que esconde una historia no narrada"
Hay emociones que el cuerpo guarda sin entender del todo. A veces, lo que más pesa no se puede expresar con palabras pero sí existe una historia detrás
“No entiendo por qué esto me afecta tanto” es una frase que muchos repiten sin saber que, detrás de esas palabras, puede esconderse una historia silenciada. La psicóloga Ana Gómez recuerda que este tipo de malestar suele tener raíces más profundas.
Según explica, no se trata solo de lo que ocurrió, sino de lo que el cuerpo aprendió a hacer para protegerse.
Aunque no siempre hay recuerdos claros o eventos identificables, el impacto emocional sigue presente. A menudo se manifiesta con frases como “reacciono como si tuviera 10 años otra vez”, “me cuesta confiar, incluso en quien no me ha fallado” o “no entiendo por qué algo tan pequeño me afecta tanto”. Todas estas expresiones, señala Gómez, revelan heridas emocionales de la infancia que no siempre se reconocen como trauma.
El cuerpo no olvida. Cuando no se cuenta lo que dolió, aparecen los síntomas de otras formas manifestados en hipervigilancia, dificultad para regular emociones, impulsividad o una sensación constante de alerta. No siempre es fácil unir los puntos, pero esas reacciones son señales de una supervivencia aprendida, no de un fallo personal.
Para abordar este tipo de experiencias, la psicóloga destaca la importancia de trabajar desde lo emocional y lo corporal. La terapia dialéctica conductual (TDC), por ejemplo, ofrece herramientas que ayudan a sostener ese dolor sin desbordarse. Entre ellas se encuentran la validación emocional, la regulación física del malestar, la gestión de las emociones intensas y la capacidad de centrarse en el presente sin negar lo vivido.
Gómez insiste en que lo que se repite en el presente muchas veces tiene su origen en lo que no pudo ser expresado en el pasado. Y aunque a veces cueste entender por qué algo nos afecta tanto, mirar con amabilidad esas reacciones puede ser el primer paso para sanar.
“No entiendo por qué esto me afecta tanto” es una frase que muchos repiten sin saber que, detrás de esas palabras, puede esconderse una historia silenciada. La psicóloga Ana Gómez recuerda que este tipo de malestar suele tener raíces más profundas.