En una era donde la imagen corporal se ha convertido en una fuente constante de presión, muchos inician dietas con la esperanza de parecerse a otras personas: influencers, modelos o incluso conocidos cercanos. Sin embargo, este enfoque puede ser contraproducente, según advierte la nutricionista Patricia Gil.
La nutricionista explica que cada cuerpo es único, con una genética, una historia y un funcionamiento distintos. Pretender que todos los cuerpos reaccionen igual ante la alimentación y el ejercicio es ignorar esa diversidad biológica. Por eso, señala, lo importante no es parecerse a otro, sino respetar los límites y necesidades del propio organismo.
La profesional insiste en que el primer paso hacia una relación sana con la comida es abandonar la autocrítica y la comparación. “Se trata de asumir que tus objetivos parten de tu propio cuerpo, no el de tu vecina”, remarca.
La experta en nutrición da los tips para un desayuno perfecto. (Pexels / Noora AL)
Y es que, lejos de mejorar la motivación, aspirar a parecerse a alguien más suele generar desánimo, desconfianza en uno mismo y, en muchos casos, abandono del proceso de mejora. Patricia Gil anima a quienes están comenzando un cambio de hábitos a enfocarse en la salud y el bienestar, y no en estándares estéticos impuestos.
“Deja de castigarte y respeta a tu cuerpo”, concluye, apelando a una transformación guiada por la autoaceptación y el cuidado personal. Un mensaje que, en medio del ruido de las redes, resuena con la fuerza de lo sensato.
En una era donde la imagen corporal se ha convertido en una fuente constante de presión, muchos inician dietas con la esperanza de parecerse a otras personas: influencers, modelos o incluso conocidos cercanos. Sin embargo, este enfoque puede ser contraproducente, según advierte la nutricionista Patricia Gil.