Las cuñas de esparto son uno de los calzados estrella del verano: cómodas y con ese aire mediterráneo que encaja igual de bien con un vestido vaporoso que con unos vaqueros. Sin embargo, no siempre resultan cómodas desde el primer uso. El roce, la rigidez de las fibras naturales o la falta de adaptación al pie pueden hacer que llevarlas termine convirtiéndose en una tortura. Por ello, la experta en limpieza Lucía Lipperheide ha compartido su mejor truco para evitar que esto suceda.
A través de su canal en TikTok, la experta recomienda utilizar la crema Nivea para aplicarla en nuestros pies y evitar así los roces y conseguir que el esparto de las cuñas se ablande: "Solo tiene que aplicarte Nivea con las cuñas puestas e insistir en las zonas donde más te rocen".
"Luego tienes que quitártelas para ablandarlas y volver a ponértelas, es lo que siempre hago y es una gozada", apunta Lucía Lipperheide en su vídeo. Y es que cuando estrenamos unas cuñas de esparto, es muy habitual sufrir molestias en zonas concretas del pie, como el talón, los dedos o los laterales. Por ello el truco que nos propone la experta es totalmente eficaz para evitar las molestas rozaduras cuando estrenamos este tipo de calzado.
Esta crema, famosa por su textura densa y su gran poder hidratante, actúa como una barrera protectora que reduce el roce y suaviza la piel, por eso es importarte aplicar la crema en las zonas de fricción antes de ponerse las cuñas. Aplicando una cantidad generosa de crema lograremos que el esparto de nuestras nuevas sandalias no nos roce.
Este truco que nos propone la experta Lucía Lipperheide no solo previene rozaduras, sino que también contribuye a que las cuñas de esparto se adapten más rápido al contorno del pie y sea más fácil y cómodo disfrutar de ellas en verano.
El esparto, al ser un material natural, puede resultar algo rígido al principio, pero con el calor del pie y la hidratación que aporta la crema se ablanda más fácilmente. Por lo tanto, un pequeño pero eficaz truco que marca la diferencia y que muchas mujeres ya consideran imprescindible cada vez que estrenan sandalias o cuñas.
Las cuñas de esparto son uno de los calzados estrella del verano: cómodas y con ese aire mediterráneo que encaja igual de bien con un vestido vaporoso que con unos vaqueros. Sin embargo, no siempre resultan cómodas desde el primer uso. El roce, la rigidez de las fibras naturales o la falta de adaptación al pie pueden hacer que llevarlas termine convirtiéndose en una tortura. Por ello, la experta en limpieza Lucía Lipperheide ha compartido su mejor truco para evitar que esto suceda.