Aurelio Rojas, cardiólogo: "Ducharse o bañarse con agua caliente entre una y dos horas antes de dormir reduce el tiempo para conciliar el sueño en un 36%"
Aurelio Rojas, cardiólogo: "Ducharse o bañarse con agua caliente entre una y dos horas antes de dormir reduce el tiempo para conciliar el sueño en un 36%"
Dormir bien es mucho más que descansar: se relaciona con un sistema inmune más fuerte, un mejor rendimiento cerebral, un envejecimiento más lento y un menor
El cardiólogo Aurelio Rojas (Instagram/@doctorrojass)
Dormir bien es mucho más que descansar, se relaciona con un sistema inmune más fuerte, un mejor rendimiento cerebral, un envejecimiento más lento y un menor riesgo de enfermedades crónicas, incluidas las cardiovasculares. Sin embargo, no todo el mundo logra conciliar el sueño con facilidad, y aquí es donde entra en juego un hábito tan cotidiano como ducharse.
El cardiólogo Aurelio Rojas ha explicado en un vídeo reciente la relevancia de un metaanálisis publicado en 2019 en la revista Sleep Medicine Review, que revisó 17 estudios previos. Según señala, “ducharse o bañarse con agua caliente entre una y dos horas antes de dormir reduce el tiempo para conciliar el sueño en un sorprendente 36%”.
Un dato que, como él mismo apunta, supera en eficacia a rutinas tan extendidas como hacer ejercicio físico o cuidar la alimentación cuando se trata de ganar minutos de descanso.El especialista aclara que el beneficio no se limita a conciliar antes el sueño.
Terminar con agua fría la ducha puede ser una buena técnica. (Freepik)
La explicación está en la fisiología del cuerpo humano. Después de una ducha caliente, los vasos sanguíneos de la piel se dilatan, lo que facilita la liberación del exceso de calor. Esta bajada de la temperatura central del organismo funciona como un desencadenante natural para la producción de melatonina, la hormona que regula el ritmo circadiano. Tal y como destaca Rojas, este proceso “ayuda a iniciar el descanso y contrarrestar el cortisol, la hormona del estrés”.
Una ducha o un baño caliente no solo prepara al cuerpo para dormir mejor, también ofrece un respiro frente al estrés diario y contribuye a construir un estilo de vida más saludable y duradero.
Dormir bien es mucho más que descansar, se relaciona con un sistema inmune más fuerte, un mejor rendimiento cerebral, un envejecimiento más lento y un menor riesgo de enfermedades crónicas, incluidas las cardiovasculares. Sin embargo, no todo el mundo logra conciliar el sueño con facilidad, y aquí es donde entra en juego un hábito tan cotidiano como ducharse.