Los seres humanos estamos construidos en base a ideas y experiencias. Nuestro entorno pasado y presente es el mayor artífice de nuestra personalidad en la actualidad, del cual nuestro cerebro, de manera inconsciente, selecciona los que más influencia dispondrán para su desarrollo en el futuro. Dicho fenómeno es especialmente frecuente durante la etapa de la infancia, en la que somos una esponja de conocimientos y sensaciones absolutamente desbordante.
En este sentido, uno de los rasgos más naturales de nuestra especie es buscar la validación de nuestros seres queridos. Es común querer el apoyo de nuestras figuras de referencia, siendo los padres los primeros que la mayoría de personas encontrarán en su vida. Por ello es tan importante mostrar confianza y afecto a nuestros hijos desde sus edades más tempranas.
Negar estos aspectos a nuestros pequeños puede ser una decisión que marque por completo el rumbo de sus vidas. Así lo defienden varios expertos en salud mental, compartiendo su perspectiva del asunto en redes sociales. Uno de los más destacados es Farid Dieck, quien ha dedicado una de sus recientes publicaciones de TikTok a dicho asunto. “Hay muchos niños, jóvenes e incluso adultos que nunca se sintieron del todo aceptados por sus padres” comentaba.
Confianza en nosotros mismos
Este rechazo tan abrupto desde el comienzo de sus vidas provoca que nuestros hijos crezcan pensando que existe un elemento negativo en ellos que deben cambiar para disfrutar de esa aceptación tan deseada. Este factor externo tan necesario en algunos casos puede no aparecer nunca, por lo que quizás la solución se encuentre en otro lugar.
Seguramente hay muchos niños, jóvenes o incluso adultos que nunca se sintieron del todo aceptados por sus padres, como Ash que por más que lo intentaron, nunca lograron ser suficientes, que crecieron con la sensación de que algo en ellos estaba mal, de que había algo que debían cambiar para ser amados. Y es triste pensarlo, triste saber que hay quienes nunca recibieron esa mirada de aceptación que tanto necesitábamos de pequeños. Sígueme aquí @faridieck para más relatos y reflexiones.
“A veces la vida ofrece una oportunidad de reconciliación, un cambio de perspectiva. Pero también es cierto que muchas veces eso no llega. Y por eso nos toca darnos nosotros mismos la aceptación que no encontramos afuera, a mirarnos con la misma ternura con la que queríamos que nos miraran, y a dejar de intentar ser lo que otros esperan y empezar a permitirnos ser lo que realmente somos”, explica el usuario.
Siempre es bueno tratar de dar la mejor versión de nosotros mismos. Sin embargo, existirán personas que nunca nos otorgarán su aprobación, hagamos lo que hagamos. Es por ello que trabajar nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos puede ser un remedio efectivo para sobrellevar esta clase de situaciones con entereza.
Los seres humanos estamos construidos en base a ideas y experiencias. Nuestro entorno pasado y presente es el mayor artífice de nuestra personalidad en la actualidad, del cual nuestro cerebro, de manera inconsciente, selecciona los que más influencia dispondrán para su desarrollo en el futuro. Dicho fenómeno es especialmente frecuente durante la etapa de la infancia, en la que somos una esponja de conocimientos y sensaciones absolutamente desbordante.