Pilar Sordo, escritora: "No es verdad que el tiempo lo cura todo, sino que lo que yo hago con el tiempo es lo que marca la diferencia"
Invertir bien el tiempo no es llenarlo de cosas, sino usarlo para construir recursos internos. Porque sanar, adaptarse o recolocarse rara vez depende solo del calendario. Depende, sobre todo, de lo que hacemos con él mientras la vida sigue avanzando
La escritora habla sobre el tiempo (@aprendemosjuntosbbva)
Pocas frases están tan instaladas en el lenguaje cotidiano como esa de que 'el tiempo lo cura todo'. La escritora Pilar Sordo la cuestiona de frente y propone una idea bastante más exigente, pero también más útil: no es el paso de los días, por sí solo, lo que transforma una situación difícil, sino la manera en que cada persona atraviesa ese tiempo.
“No es verdad que el tiempo lo cura todo, sino que lo que yo hago con el tiempo es lo que marca la diferencia”, sostiene. Su planteamiento encaja con una mirada muy práctica del bienestar: esperar no basta; hace falta implicarse en cómo se vive una pérdida, un cambio o una etapa complicada.
La reflexión de Sordo pone el foco en algo que muchas veces se olvida: hay personas que pasan meses o años dentro del mismo malestar no porque “no haya pasado suficiente tiempo”, sino porque no han encontrado todavía herramientas para procesarlo. Según explica, ese trabajo interior requiere varias cosas a la vez: “gestión, aceptación, flexibilidad, gratitud”.
No habla de una actitud ingenuamente positiva ni de negar lo difícil. Más bien propone una forma de situarse ante la realidad que permita no quedarse atrapado en ella. Para la autora, también son importantes el “orden”, la “disciplina” y una cierta “planificación”, entendidas no como rigidez, sino como apoyos para no vivir a merced de lo que ocurre.
Sordo plantea que, frente a una situación desafiante, hay un margen real de acción, aunque sea pequeño. Y ese margen tiene que ver con la actitud. “Hay una sola cosa que de verdad tú puedes controlar, que es la actitud con la cual tú eliges vivir esa situación”, afirma.
Uno de los puntos más interesantes de su reflexión es que la actitud no aparece sola ni sale automáticamente en los momentos difíciles. “Esa actitud no es espontánea. Las actitudes se entrenan, se aprenden”, dice. Es decir, gestionar mejor el tiempo en etapas complejas no depende solo de tener fuerza de voluntad, sino de haber cultivado ciertos recursos antes o durante el proceso.
Escribir y reflexionar sobre la propia vida es una práctica ligada al autoconocimiento. (Freepik)
Ahí entran prácticas muy distintas: aprender a poner orden a la rutina, pedir ayuda, revisar pensamientos automáticos, fortalecer hábitos, sostener espacios de calma o trabajar la gratitud desde un lugar realista. No como receta universal, sino como entrenamiento cotidiano.
Sordo también introduce un matiz importante: nadie puede prepararse para todo. “Uno no sabe cómo va a reaccionar hasta que no vive la experiencia”, reconoce. Sin embargo, sí defiende que mantenerse en una “constante conciencia de mi crecimiento personal” ayuda a llegar a los momentos difíciles con más herramientas.
Pocas frases están tan instaladas en el lenguaje cotidiano como esa de que 'el tiempo lo cura todo'. La escritora Pilar Sordo la cuestiona de frente y propone una idea bastante más exigente, pero también más útil: no es el paso de los días, por sí solo, lo que transforma una situación difícil, sino la manera en que cada persona atraviesa ese tiempo.