Las cerezas son una de las frutas más esperadas de la temporada, pero también una de las más delicadas. Basta dejarlas mal guardadas para que pierdan firmeza, se arruguen o aparezcan piezas estropeadas en pocos días. El truco para que duren más tiempo en la nevera es sencillo: no lavarlas antes de guardarlas y conservarlas secas, frías y con el rabito intacto.
Y es que la humedad es el gran enemigo de esta fruta. Si las cerezas se lavan nada más llegar a casa y después se meten en la nevera, el exceso de agua favorece que se ablanden antes y que aparezca moho con más facilidad. Por eso, lo más recomendable es lavarlas solo en el momento de comerlas justo antes de llevarlas a la mesa.
La mejor manera de conservar las cerezas. (Pexels)
Un buen truco consiste en colocarlas sobre papel de cocina dentro de un táper o recipiente con algo de ventilación. El papel ayuda a absorber la humedad sobrante y evita que se acumule en la base. Así, las cerezas permanecen más secasy tienen menos riesgo de estropearse antes de tiempo.
Otro detalle importante es mantener el rabito. Aunque pueda parecer irrelevante, ayuda a proteger la fruta y a retrasar la pérdida de frescura. Si se arranca antes de guardarlas, queda una pequeña abertura por la que la cereza puede deteriorarse más rápido.
Uno de los fallos más habituales es dejar las cerezas a temperatura ambiente durante horas, especialmente en días de calor. Aunque queden bonitas en un frutero, esta fruta agradece el frío y se conserva mucho mejor en la nevera. Fuera de ella, madura deprisa y pierde firmeza en menos tiempo.
Es importante no guardarlas junto a manzanas y plátanos. (Pexels)
Tampoco conviene guardarlas junto a frutas que desprenden mucho etileno, como manzanas o plátanos. Ese gas natural acelera la maduración y puede hacer que las cerezas se pasen antes. Si quieres que aguanten más, es mejor mantenerlas separadas y en una zona fresca del frigorífico.
Cuando vayas a comerlas, sácalas unos minutos antes para que recuperen parte de su aroma y sabor. Después, lávalas con agua fría, sécalas con suavidad y consúmelas al momento. De esta manera, las cerezas conservan mejor su dulzor y su textura.
Las cerezas son una de las frutas más esperadas de la temporada, pero también una de las más delicadas. Basta dejarlas mal guardadas para que pierdan firmeza, se arruguen o aparezcan piezas estropeadas en pocos días. El truco para que duren más tiempo en la nevera es sencillo: no lavarlas antes de guardarlas y conservarlas secas, frías y con el rabito intacto.