Caminar y nadar suelen aparecer entre las actividades más recomendadas cuando se habla de cuidar la salud cardiovascular. Sin embargo, una investigación presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología ha puesto el foco sobre otra práctica que podría aportar importantes beneficios para el corazón y la circulación: el yoga.
Con el objetivo de comprobar si el yoga podía ayudar a aliviar estos síntomas, los investigadores estudiaron a 538 pacientes entre 2012 y 2017. Durante una primera fase de doce semanas, los participantes mantuvieron sus hábitos habituales sin practicar yoga. Posteriormente comenzaron un programa de dieciséis semanas que incluía sesiones de treinta minutos cada dos días, combinando movimientos corporales y técnicas respiratorias.
Mujer mayor realizando una postura de yoga al aire libre para mejorar la flexibilidad y el equilibrio. (Freepik)
Mujer mayor practicando yoga en casa para mejorar su bienestar. (Freepik / shurkin_son)
Los beneficios no se limitaron únicamente al control de los síntomas. Los investigadores también observaron una reducción de la presión arterial, que fue de aproximadamente 11/6 mmHg tras el periodo de entrenamiento. Además, los cuestionarios utilizados reflejaron mejoras relacionadas con el estado de ánimo, la energía y la capacidad para realizar actividades cotidianas.
El doctor Sen, autor de la investigación, señaló que “nuestro estudio sugiere que el yoga tiene una amplia gama de beneficios para la salud física y mental para los pacientes con fibrilación auricular y podría agregarse a las terapias habituales”. Una conclusión que refuerza el interés creciente por esta práctica milenaria como apoyo para mejorar la salud del corazón y favorecer una mejor calidad de vida.
Caminar y nadar suelen aparecer entre las actividades más recomendadas cuando se habla de cuidar la salud cardiovascular. Sin embargo, una investigación presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología ha puesto el foco sobre otra práctica que podría aportar importantes beneficios para el corazón y la circulación: el yoga.