El adiós de Harry y Meghan Markle: miradas incómodas, directrices incumplidas...
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FAMILIA REAL BRITÁNICA

El adiós de Harry y Meghan Markle: miradas incómodas, directrices incumplidas...

Un acto de despedida en el que todos los ojos se centraron en los Cambridge y los Sussex, ya que hacía más de medio año que no los veíamos juntos

Foto: Los duques de Cambridge y los Sussex. (Getty)
Los duques de Cambridge y los Sussex. (Getty)

El Megxit es ya una realidad. Aunque no será hasta el 31 de marzo cuando se haga efectivo, este lunes el príncipe Harry y Meghan Markle asistían al que ha sido su último acto como senior royals: la celebración del Día de la Commonwealth. Un colofón en el que estuvieron además rodeados por los miembros de la familia real, como la reina, el príncipe Carlos y Camilla, el príncipe Guillermo y Kate Middleton, y los condes de Wessex.

Un acto de despedida en el que todos los ojos se centraron en los Cambridge y los Sussex, ya que hacía más de medio año que no los veíamos juntos. Aunque la ceremonia duró menos de una hora y media, nos dio para quedarnos con algunos detalles que ahora queremos destacar.

1. La mirada de Sophie a Meghan

Los duques de Sussex fueron los segundos en entrar a la abadía, después de los condes de Wessex, y ocuparon los asientos contiguos a ellos. El príncipe Eduardo, benjamín de la reina, estuvo de lo más simpático con su sobrino y la esposa de este, conversando y compartiendo risas, pero no Sophie, quien se mantuvo fría y mirando a un punto fijo, sin querer entrar en la conversación. En un momento dado, cuando su marido ya había terminado de hablar con los Sussex, Sophie giró la mirada hacia Meghan haciendo que ambas coincidieran un segundo, provocando un incómodo momento.

Hablando con Cristian Salomoni, analista de la conducta en Nechi Group, nos confirma que hay un choque entre las dos mujeres. "La mirada es uno de los elementos más atractivos de la comunicación no verbal, de tal forma que su presencia o ausencia puede cambiar por completo el significado de una situación. En este caso, no solo vemos como la mirada de Meghan se cruza con la de Sophie de Wessex y como al cruzarse la bajan de manera repentina, además observamos que cada una adopta un gesto para apaciguar el nerviosismo que ha generado el dirigirse la mirada: Meghan juega con el libro de la ceremonia y Sophie se arregla el tocado. Meghan, que ha tenido una sonrisa y un rostro muy alegre, de repente se pone más seria, síntoma de que ese cruce de mirada no le ha gustado".

2. Eduardo, el único que se levanta

Por orden protocolario, después de los Wessex y los Sussex llegaron los Cambridge, quienes ocuparon un puesto en la primera fila. Harry y Meghan saludaron con la mano y ella con un breve 'hey', pero fue Eduardo el único que se levantó de su asiento en señal de respeto hacia el príncipe Guillermo, ya que este no deja de ser el heredero del heredero y futuro rey. Los expertos en protocolo aseguran que los dos matrimonios deberían haberse levantado ante los Cambridge.

placeholder Eduardo, saludando a los Cambridge. (Reuters)
Eduardo, saludando a los Cambridge. (Reuters)

3. El coronavirus sobrevuela Westminster

Aunque hace una semana, en su visita a Irlanda, Guillermo bromeaba sobre el coronavirus diciendo que solo se trataba de un constipado, la familia real británica ha tomado medidas en el asunto, una de ellas no saludar con la mano ni con dos besos. Así lo vimos en la abadía, ya que ningún miembro de los Windsor (o casi ninguno) tuvo contacto físico con nadie. Carlos, por ejemplo, saludó con un namasté, mientras que Harry intercambió un codazo con el cantante Craig David. Boris Johnson protagonizó una anécdota al acercar la mano a uno de los sacerdotes y la retiró rápidamente al acordarse de lo establecido.

4. La espontaneidad de Meghan

A pesar de que la norma no escrita era no saludar ni tener contacto físico para evitar el contagio del coronavirus, Meghan Markle se saltó esa regla en varias ocasiones. A la hora de abandonar la abadía, los miembros de la familia se despidieron de las autoridades y de los famosos que habían participado en el servicio, caso de la cantante Alexandra Burke. También estaba allí una niña, a la que la duquesa de Sussex no pudo evitar abrazar. También la vimos tocándole el brazo al boxeador Anthony Joshua.

5. La diseñadora indiscreta

Para el que fue su último acto, Meghan optó por un vestido verde botella con una original sobrecapa de la diseñadora neozelandesa Emilia Wickstead. Resulta que Wickstead acusó a Clare Waight Keller, de Givenchy, de haber copiado el vestido de novia de la duquesa de uno de sus modelos. "Su vestido es idéntico a uno de nuestros vestidos”, explicaba a ‘Daily Mail’. “Muchos creyeron que era un Emilia Wickstead”, aseguraba. Sin embargo, y a pesar de sus palabras, Meghan ha seguido confiando en su aguja, al igual que continúa haciendo Kate Middleton.

placeholder Los duques de Sussex. (Reuters)
Los duques de Sussex. (Reuters)

6. La ausencia de Andrés

Aunque no se le echó de menos, el príncipe Andés no asistió a la ceremonia, una ausencia más que justificada después de las acusaciones de abuso sexual a menores que se le han atribuido y que provocaron que a finales de 2019 dejará sus obligaciones como duque de York.

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