La princesa Amalia, primera chica reclutada (en suspensión) por el Ejército holandés
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FAMILIA REAL DE HOLANDA

La princesa Amalia, primera chica reclutada (en suspensión) por el Ejército holandés

Como todas las adolescentes de su edad, recibirá por primera vez la confirmación de registro en el servicio militar, algo que no tuvieron Guillermina, Juliana o Beatriz

Foto: La princesa Amalia, primera chica reclutada (en suspensión) por el Ejército holandés
La princesa Amalia, primera chica reclutada (en suspensión) por el Ejército holandés

Cualquier día de estos, de ser requerida, la princesa heredera Amalia de los Países Bajos puede recibir una llamada de las Fuerzas Armadas para alistarse en el Ejército y embarcarse en una misión en cualquier país alejado de las fronteras de palacio. Como una de las más de 100.000 adolescentes holandesas nacidas en 2003, la aspirante al trono de los Orange recibirá esta semana una carta del Ministerio de Defensa en la que se le confirma que está registrada para el servicio militar que, aunque aún existe en Países Bajos, el deber de alistarse ha sido suspendido hasta nueva orden y en caso de necesidad.

La misiva que recibirán las jóvenes holandeses será exactamente la misma que los chicos de 17 años han estado recibiendo durante décadas. A ellas las habían excluido, o discriminado, por norma general. En 2018, el Parlamento holandés exigió un trato de igualdad entre hombres y mujeres, también en las Fuerzas Armadas, lo que supone que la conscripción militar también se debería aplicar a las chicas. Con esto, el Ministerio de Defensa abre la oportunidad a las chicas de labrarse una carrera en el Ejército desde jóvenes, una opción que muchas han perseguido durante años. Solo el 10% de los militares holandeses son mujeres.

La princesa, con su madre. (EFE)
La princesa, con su madre. (EFE)

“El porcentaje está aumentando poco a poco, pero es complicado encontrar mujeres candidatas a las Fuerzas Armadas”, reconoció un portavoz de Defensa. Todavía no está claro que Amalia quiera alistarse en el Ejército como parte de su formación, pero una decisión así podría ser revolucionaria. De hecho, ya lo es. La princesa heredera es la primera mujer aspirante al trono de Países Bajos en ser reclutada, aunque sea simbólicamente, para el servicio militar. Sus predecesoras -las reinas Guillermina, Juliana y Beatriz- no han tenido nunca un cargo en el Ejército neerlandés, ni siquiera desde su posición de jefas de Estado.

A diferencia de otros países, la Constitución holandesa regula esto de tal manera que un jefe de Estado en Países Bajos no ejerce la función de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El actual monarca, Guillermo Alejandro, sí ha hecho el servicio militar, optando por la marina. En agosto de 1985 se alistó en el instituto naval (KIM), formándose como posible oficial en reserva, y navegó en varias fragatas, antes de completar su servicio militar en la Base Aérea Naval de Valkeburg, en la provincia de Limburgo.

Feminismo en los uniformes

Las chicas que reciban esta carta no tienen derecho a “oponerse” a su conscripción, aunque los jóvenes holandeses que la han recibido estas décadas han entendido esto como una formalidad, pues no hay peligro a la vista. Si Países Bajos entra en guerra con otro país, los menores de 45 años podrán ser reclamados para funciones militares. El Servicio de Información del Gobierno (RVD) confirma que la princesa Amalia recibirá también la carta, pues cumple 17 años el próximo mes de diciembre, “sin embargo, por el momento, no podemos anticipar la forma en la que querrá entrar en contacto con Defensa de cara a su futuro”, explicó el Gobierno holandés.

La asistencia obligatoria al servicio militar se suspendió ya en 1997, cuando las autoridades holandeses consideraron que el fin de la Guerra Fría desplazaba a un segundo plano la necesidad de un Ejército grande y caro. Las tareas de las Fuerzas Armadas de Países Bajos se limitan desde entonces a la participación en operaciones de gestión de crisis, misiones de paz y vigilancia de un alto el fuego. Los reclutas solo participan o cooperan en estas misiones si es de forma voluntaria, mientras que los soldados alistados en el Ejército como profesión vital suelen permanecer en sus filas durante más tiempo y reciben una mejor formación.

Su homóloga, Elisabeth de Bélgica, en el ejército. (EFE)
Su homóloga, Elisabeth de Bélgica, en el ejército. (EFE)

Nunca ha habido una situación en Países Bajos en la que los reclutas en reserva hayan tenido que entrar en acción por obligación. “Pero no sabemos qué podría pasar en el futuro. Si la seguridad de nuestro país vuelve a verse seriamente amenazada, es posible que estas chicas y chicos sean llamados a filas”, advirtió la ministra de Defensa, Ank Bijleveld. Para la funcionaria, este paso significa que “la ley ya no distingue entre hombres y mujeres, los chicos y las chicas del país tienen los mismos derechos y obligaciones”. Aunque reciba la notificación de registro, Amalia se salva de seguir los pasos de su padre de forma obligatoria, pero no sería raro ver a una princesa vestida de militar en Europa.

Escrutinio a una princesa adolescente

La princesa Amalia se acerca más rápido que nunca a la mayoría de edad, y con ello llegan las responsabilidades, las exposiciones al público restringidas hasta ahora por sus padres, las criticas a su exagerado sueldo cuando cumpla los 18 años… justo en tiempos en los que otros miembros de la realeza europea intentan dar otro tipo de gestos, al menos de cara a la galería.

La heredera en Bélgica, Elisabeth de Brabante, ha decidido renunciar a su asignación, al tiempo que empezaba su entrenamiento militar, y eso resuena en Países Bajos. Elisabeth es también la primera mujer de la Casa Real de Bélgica que recibe formación castrense, como lo sería Amalia, de acceder a la invitación del Ministerio de Defensa. Aunque, de momento, los planes inmediatos de la princesa holandesa después de finalizar la secundaria incluyen un año sabático viajando por el extranjero, para ir después a la universidad, quizás a la de Leiden, donde estudiaron su padre, su abuela y su bisabuela.

Lo que quieren los diputados holandeses es que Amalia reciba su asignación anual cuando esté lista para dar discursos públicos, desfilar con su tiara en ceremonias oficiales y cortar cintas de inauguración de actos. A los 18 años, la princesa podrá pasar a ser miembro del Consejo de Estado y asumir entonces funciones públicas, así que cuando eso ocurra, a los legisladores holandeses les parecería bien que empezara a cobrar por ello. Hasta entonces, los gastos de su año sabático deben correr a cuenta de sus padres.

No son tiempos para despilfarrar dinero, creen. El príncipe Alberto de Mónaco, que recortó su propia asignación en abril del año pasado, devolvió el 40% de lo que recibió este 2020 en solidaridad con sus compatriotas. Así, y ante la insistencia del Parlamento holandés, el primer ministro Mark Rutte prometió examinar el salario del rey Guillermo Alejandro, el que será también el futuro sueldo de Amalia cuando se sienta en el trono, algo fijado por la ley desde 1972. Aunque el salario que reciba la princesa a partir del próximo año está siendo cuestionado desde hace unos años, el sueldo del monarca formó también parte del debate parlamentario en septiembre sobre el presupuesto del Ministerio de Asuntos Generales, responsable de los asuntos del rey y dirigido por Rutte.

Los sueldos

El rey recibirá en 2021 alrededor de un millón de euros al año en concepto de salario por los servicios prestados, y unos cinco millones de euros como gastos de personal, equipo y coberturas oficiales. Esto significa que los ingresos del monarca subirán un 5,2 % el próximo año, mientras que el aumento medio del poder adquisitivo de los holandeses solo será de un 0,8%, según datos oficiales. El primer ministro aseguró a los diputados que iba a echar un vistazo a los números del rey y los de la princesa para ver si sus ingresos serán “apropiados”.

Varios parlamentarios expresaron su preocupación por los altos ingresos destinados a Amalia a partir de los 18 años, edad que alcanzará a finales del año que viene. Se le destinarán alrededor de 1,6 millones de euros, incluidos unos 300.000 euros en concepto de sueldo. “Es una beca de estudios bastante generosa. Quizás sea muy relevante, muy útil, pero me gustaría saber en qué se basa, cómo se decide y si aún encaja en los tiempos que corren”, exigió la socialdemócrata Attje Kuiken. Rutte ya tenía respuesta a esto: “Siempre te puedes preguntar si una chica de 18 años debería recibir tanto dinero, pero ella no es una chica normal de 18 años, es la princesa heredera”, señaló.

La heredera, con su familia. (EFE)
La heredera, con su familia. (EFE)

Tal y como establece la Constitución neerlandesa, Amalia tenía su futuro decidido desde el día en el que nació. Sabía que, algún día, cuando su padre abdicara o falleciera, ella sería la reina de Países Bajos. Como futura jefa de Estado, necesita ser económicamente independiente, y más teniendo en cuenta que no puede elegir su profesión, como cualquier hijo de vecino, ni dedicarse a otro trabajo a la espera de que se libere el trono. “Sin duda, todo esto se le entrega de forma muy sensata, de manera que pueda crear su propia secretaría y su propio personal, y así poder llevar a cabo sus deberes de princesa heredera”, explicó Rutte.

Sin embargo, el salario de Rutte como primer ministro ronda los 200.000 euros, unos 100.000 euros menos que el sueldo de la heredera a sus 18 años. Esto llevó al diputado socialista Ronald van Raak a preguntarle al jefe del Gobierno holandés si se considera “financieramente” independiente. “Sí, lo soy, pero también pude ganar mi propio dinero antes y lo haré después. El rey Guillermo Alejandro y Amalia no pueden hacer eso”, se justificó. Rutte es un ferviente defensor del monarca holandés, y siempre ha tratado de evitar los debates sobre el salario de la Casa Real, en un intento de frenar cualquier “populismo”.

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