La futura heredera al trono noruego estudiará en Sídney, Australia, especializándose en relaciones internacionales y economía política. Una decisión totalmente inesperada, desde luego, la que han tomado Haakon y Mette-Marit sobre el futuro de su hija Ingrid, o tomada por ella misma pero siempre con la bendición de sus padres.No solo llevará a la princesa a 15.000 kilómetros de casa, sino que dejará a la Casa Real totalmente en cuadro.
Era una de las grandes preguntas en el país tras terminar la joven su formación en el Ejército. Como en España, la jefatura del Estado está ligada a las Fuerzas Armadas, por lo que cada heredero ha de tener obligaciones militares obligatoriamente. En el caso de Ingrid, además, ha durado más de lo previsto, ya que ella misma quiso alargar un poco más su etapa castrense.
También, al igual que en nuestro país, el o la monarca ha de combinar esa formación militar con la universitaria, aunque la elección de la futura heredera había sido, hasta el momento, una incógnita. Y lo cierto es que, una vez desvelado, el hecho de que vaya a estudiar no es demasiada sorpresa, ya que sus estudios van en la línea habitual de otros herederos. Lo que sí ha sido totalmente inesperado ha sido el lugar elegido por la familia real, por diferentes motivos.
La última imagen de Ingrid Alexandra con sus padres y su hermano, durante el Día Nacional. (EFE)
Será Sídney, Australia, el lugar que se convertirá en la casa de Ingrid Alexandra de Noruega los próximos años. Tal y como matizan, la princesa vivirá en una residencia de estudiantes dentro del campus universitario, una opción que comparten muchos otros royals que optan por estudiar fuera de sus fronteras. Y la ubicación, desde luego, no carece de importancia, especialmente por la situación actual de la Casa Real.
Porque estamos hablando de una distancia entre Sídney y Oslo de más de 15.000 kilómetros, lo que hace completamente imposible que Ingrid tenga un día a día en la agenda oficial. Y eso era algo que se esperaba, ya que no es que el núcleo activo de palacio sea especialmente numeroso. Actualmente el peso de los compromisos oficiales lo llevan los reyes Harald y Sonia y los príncipes Haakon y Mette-Marit, ya que la princesa Marta Luisa no tiene ninguna representación institucional.
La familia real, durante la boda de la princesa Marta Luisa, el pasado agosto. (EFE/Casa Real)
De ahí que se esperara que, una vez terminada la formación de la princesa ingrid en el Ejército, se convirtiera en una más en la agenda oficial. Pero, con su traslado próximo a Sídney, eso va a tener que esperar durante al menos tres años.
La Casa Real se queda así en cuadro, literalmente. Aunque precisamente por esta decisión encontramos la explicación a un gesto que también se conocía hace unas semanas en la página ficial de la corte noruega: el príncipe Sverre Magnus, el hijo pequeño de Haakon y Mette-Marit, se estrenará en solitario este martes en la agenda oficial, participando en la recepción al equipo olímpico que participó en los Juegos de Invierno de Turín.
Así, parece que el intercambio de fichas está claro. La princesa Ingrid podrá vivir plenamente su vida universitaria en Australia, donde seguramente también disfrutará del anonimato necesario para centrarse en sus estudios. Y será su hermano pequeño, Sverre Magnus, quien ocupe el lugar que se esperaba para ella, evitando así que una Casa Real ya en cuadro, lo esté aún más.
La futura heredera al trono noruego estudiará en Sídney, Australia, especializándose en relaciones internacionales y economía política. Una decisión totalmente inesperada, desde luego, la que han tomado Haakon y Mette-Marit sobre el futuro de su hija Ingrid, o tomada por ella misma pero siempre con la bendición de sus padres.No solo llevará a la princesa a 15.000 kilómetros de casa, sino que dejará a la Casa Real totalmente en cuadro.