El pasado viernes, de forma sorpresiva, el príncipe Andrés, tercer hijo de la difunta reina Isabel II, anunció su renuncia a todos sus títulos y honores, incluido el de duque de York. La decisión, tomada tras una conversación con el rey Carlos III, llega por la presión mediática y el desgaste reputacional causado por sus escándalos. En un comunicado, Andrés señaló que da “un paso más” en su retiro de la vida pública y dejará de usar sus títulos, aunque reiteró su inocencia ante las acusaciones. Una decisión que colateralmente también ha afectado a la que fuera su exmujer, Sarah Ferguson.
Tras su divorcio del príncipe Andrés en 1996, Sarah Ferguson conservó el título de cortesía, aunque profesionalmente ha preferido usar su apellido de soltera. La excepción era en redes sociales, donde se hacía llamar ‘SarahTheDuchess’, pero tras los recientes acontecimientos, parece querer desvincularse del ducado de York: su usuario de Instagram ahora es ‘sarahferguson15’, en referencia a su fecha de nacimiento.
Una cuenta que se creó hace justo diez años, pero que ahora ha sido la primera prueba de que Ferguson también se ha visto afectada por la decisión del príncipe Andrés. “Siempre apoyará las decisiones de su exmarido y hará todo lo posible por el Rey. Para ella, esto no supondrá una gran diferencia”, afirmó una fuente cercana a la revista ‘Hello’.
El principe Andrés y Sarah Ferguson en Windsor. (EFE)
En los últimos años, Fergie ha retomado su vínculo con la familia real británica y, en 2023, participó nuevamente en la tradicional misa de Navidad, su primera celebración navideña con la realeza desde la década de 1990. Aquel día, compartió en Instagram un mensaje de gratitud en el que destacó la alegría de reencontrarse y disfrutar de la compañía familiar.
Sin embargo, la polémica en torno al príncipe Andrés parece no acabar con su renuncia. Según afirmó el escritor Andrew Lownie, debería exiliarse para que termine, sugiriendo que abandone el Royal Lodge donde vive con su exmujer. Una propiedad que le ha causado problemas con su hermano, el rey Carlos III, ya que se estaba volviendo demasiado cara de mantener.
El príncipe Andrés y Sarah Ferguson mantienen su relación. (Reuters)
La presión sobre el príncipe Andrés se intensifica con la inminente publicación del libro póstumo de Virginia Giuffre, quien llegó a un acuerdo en una demanda civil contra él. Fue el pasado abril cuando ella se quitó la vida, siendo una figura clave en la caída de Jeffrey Epstein, quien murió en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico sexual en Nueva York. Extractos adelantados del libro relatan que el hermano de Carlos III actuaba como si tener sexo con ella fuera su “derecho de nacimiento”, avivando nuevamente la atención mediática y el escrutinio sobre la familia real.
El pasado viernes, de forma sorpresiva, el príncipe Andrés, tercer hijo de la difunta reina Isabel II, anunció su renuncia a todos sus títulos y honores, incluido el de duque de York. La decisión, tomada tras una conversación con el rey Carlos III, llega por la presión mediática y el desgaste reputacional causado por sus escándalos. En un comunicado, Andrés señaló que da “un paso más” en su retiro de la vida pública y dejará de usar sus títulos, aunque reiteró su inocencia ante las acusaciones. Una decisión que colateralmente también ha afectado a la que fuera su exmujer, Sarah Ferguson.