Se preveía que la rehabilitación pulmonar de Mette-Marit de Noruega durara un mes, un programa de cuatro semanas que la mantendría apartada de sus compromisos oficiales. Sin embargo, en la práctica no ha sido exactamente así. Aunque ha reducido su agenda, parece decidida a no perderse ningún acto relevante. Prueba de ello es su asistencia a la cena de gala ofrecida por el rey Harald y la reina Sonia para los miembros del Parlamento.
El año pasado, Mette-Marit no pudo asistir a este mismo acto debido a la baja causada por la enfermedad de la que ahora se recupera. Sin embargo, este año la situación es distinta. Dado que la cena de gala es uno de los eventos más importantes del calendario de la Familia Real noruega, con una tradición que se remonta a 1906, no dudó en hacer acto de presencia a pesar de las molestias.
La princesa Mette-Marit no se perdió la cita pese a su estado de salud. (detnorskekongehus)
Más de 200 invitados se dieron cita en el Palacio Real de Oslo, donde, además del tradicional discurso del Rey, la velada ofreció también una ocasión para lucir los distintos estilismos de las asistentes. Por ello, la princesa heredera no solo sorprendió con su asistencia, también con su atuendo. Escogió un vestido largo de manga corta con volantes, escote redondo y abertura frontal en la falda.
En cuanto a joyas, optó por rescatar de su joyero su tiara nupcial, la cual recibió como regalo de sus suegros, Harald y Sonia de Noruega, en 2001. Asimismo, llevó una pulsera en oro decorada con una gran perla barroca y diamantes de talla antigua que pertenece a su hija, la princesa Ingrid Alexandra, y recibió de la princesa Astrid para su confirmación.
La reina Sonia también asistió a la cena de gala. (detnorskekongehus)
Un look que tampoco pasó desapercibido fue el de su suegra, la reina Sonia, quien recuperó uno de sus conjuntos más coloridos. Se trataba de un top granate de terciopelo, cuello redondo y manga larga, que combinó con una falda larga de tiro alto en rosa fucsia que utilizó en el banquete para el Premio Nobel de la Paz en 2023. Ella también llevó tiara, en concreto la réplica de la joya de diamantes y perlas de la reina Maud, que fue robada en 1995 por tres atracadores en la joyería londinense Garrard.
King Harald and Queen Sonja arrived to host a gala dinner for the Members of Parliament, accompanied by Crown Prince Haakon, Crown Princess Mette-Marit and Princess Astrid.
Además de los reyes Harald y Sonia y de los príncipes herederos, la princesa Astrid también estuvo presente. Los asistentes pudieron disfrutar de un exclusivo menú que incluyó trucha ahumada, wagyu noruego, alce y helado de masa madre. Sin embargo, la verdadera protagonista de la noche fue Mette-Marit, quien mostró su buena salud a pesar del esfuerzo que supone acudir a un evento de esta magnitud. “Viviré parte en casa y parte en el hospital”, comentó durante su visita al condado de Hallingdal.
Se preveía que la rehabilitación pulmonar de Mette-Marit de Noruega durara un mes, un programa de cuatro semanas que la mantendría apartada de sus compromisos oficiales. Sin embargo, en la práctica no ha sido exactamente así. Aunque ha reducido su agenda, parece decidida a no perderse ningún acto relevante. Prueba de ello es su asistencia a la cena de gala ofrecida por el rey Harald y la reina Sonia para los miembros del Parlamento.