Mette-Marit de Noruega suspende su agenda durante un mes para tratarse de su grave enfermedad crónica
La esposa del príncipe Haakon sufre fibrosis pulmonar crónica y recibirá un tratamiento rehabilitador en Noruega, aunque hará “alguna excepción” en esta baja
La historia se repite. La princesa Mette-Marit de Noruega vuelve a ver su vida personal y profesional condicionada por la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en el año 2018. La Casa Real noruega acaba de emitir un comunicado para anunciar que la esposa del príncipe Haakon suspenderá su agenda oficial durante todo el mes de octubre para someterse a una “rehabilitación pulmonar”.
Tal y como versa el comunicado, el tratamiento, que se lo realizará en Noruega, tiene una duración de un mes y comenzará a principios del próximo mes de octubre. Y, aunque la prioridad es la salud de la princesa y, por ello, no tiene previsto desarrollar sus funciones oficiales durante el tiempo que dure el tratamiento, adelanta ya que “se han previsto algunas excepciones”, como es la cena para los representantes del Storting en el Palacio Real el 23 de octubre.
“Se espera que la princesa heredera reanude sus funciones oficiales en noviembre”, desean desde la Casa Real en el término de este comunicado enviado a la prensa.
Haakon y Mette-Marit, en su reaparición conjunta tras las vacaciones, hace unos días. (Cordon Press)
Fue en 2018 cuando, tras varios años encontrándose mal, los médicos le diagnosticaron fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad que daña y cicatriza el tejido pulmonar, proceso que produce un engrosamiento y rigidez que dificulta el correcto funcionamiento de los pulmones.
A medida que pasa el tiempo y la enfermedad, que no tiene cura, sigue avanzando, según la Clínica Mayo, quien la sufre experimenta cada vez más falta de aire, tos seca, cansancio extremo, pérdida de peso involuntaria y, en algunos casos, acropaquia (ensanchamiento y redondeo de las puntas de los dedos).
Este mismo mes de marzo, la princesa Mette-Marit tuvo que reducir su agenda oficial a causa de esta enfermedad. Pocas semanas antes, durante un acto oficial, ella misma hablaba públicamente sobre sus dolencias después de darse a conocer que se había agravado. “Me duelen mucho los pulmones. Tengo que descansar para poder seguir con mis compromisos”, explicaba la princesa heredera.
La princesa Mette-Marit ha tenido que reducir su agenda este 2025. (EFE)
Se marcaba ya entonces desde la Casa Real una agenda oficial cambiante e impredecible, anteponiendo la salud de Mette-Marit a cualquier obligación oficial, no pudiendo tampoco anunciarse con mucha antelación.
Su estado de salud y la veracidad de esta información también fueron puestas en cuestión a raíz de este empeoramiento anunciado. Todo ocurrió a raíz de que trascendieran públicamente unas vacaciones de la princesa a Italia junto al príncipe Haakon poco después de cancelar su agenda.
El matrimonio fue sorprendido en Siracusa, en la costa jónica de Sicilia, que se encuentra a unas cinco horas y media en vuelo desde Oslo, donde residen. En 2018, cuando se hizo pública la enfermedad de Mette-Marit, se informó de que sus viajes oficiales al extrajero se reducirían al máximo y así ha sido desde entonces.
Muchos, entonces, criticaron que la dolencia solo parecía ser un problema cuando se trataba de su agenda oficial. En los últimos años, la princesa ha venido varias veces a nuestro país y también ha pisado destinos como Italia o Alemania, siempre de forma privada y nunca, desde que se conoció que padecía la enfermedad, de forma oficial. Bien es cierto que nunca se ha dicho públicamente que la enfermedad impida los viajes o que los médicos los hayan desaconsejado.
Marius Borg junto a su padrastro, el príncipe Haakon de Noruega. (Cordon Press)
Estos últimos meses en la vida de Mette-Marit tampoco han sido fáciles a nivel personal y profesional. El pasado 18 de agosto se daban a conocer los 32 cargos que el fiscal del Estado le imputa a su hijo Marius Borg, de los cuales cuatro son por violación.
Días más tarde, era la propia abogada del joven, la que anunciaba al medio noruego ‘Nettavisen’ que el hijo de Mette-Marit será juzgado del 3 de febrero al 13 de marzo del próximo año 2026. El juicio tendrá lugar en el Tribunal del Distrito de Oslo. Así, el juicio durará seis semanas y habrá una audiencia por cada día. Es decir, que desde que comience hasta que termine, están programadas un total de 24 sesiones del juicio. La pena acumulada por todos estos delitos podría alcanzar hasta diez años de prisión.
La historia se repite. La princesa Mette-Marit de Noruega vuelve a ver su vida personal y profesional condicionada por la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en el año 2018. La Casa Real noruega acaba de emitir un comunicado para anunciar que la esposa del príncipe Haakon suspenderá su agenda oficial durante todo el mes de octubre para someterse a una “rehabilitación pulmonar”.