Juan Carlos I, sobre Letizia por el rifirrafe de Palma: "Un desastre. Mi nuera se enfadó con Sofi delante de las cámaras"
'Reconciliación', las memorias del padre de Felipe VI, ya están a la venta en España. Son una traducción casi literal de las francesas y hay algunos capítulos que no habíamos reproducido
Los reyes Felipe y Letizia, Juan Carlos y Sofía, y las pequeñas Leonor y Sofía, en Palma. (EFE/Cati Cladera)
Las memorias del rey Juan Carlos I ya están en las librerías españolas y podemos asegurar que el libro 'Reconciliación' que ha publicado Planeta en España es una traducción literal de 'Reconciliation' de la editorial francesa Stock. Ni una coma de más, a pesar de lo que se había dicho. “¿Cómo se podía pensar alguien que se suprimirían partes? Eso sería visto como censura y nada más lejos de la voluntad de don Juan Carlos”, señalan desde su círculo directo.
Lo que sí ha sucedido es que hay algunas partes que pasaron desapercibidas a los periodistas franceses y que son tan suculentas como otras resaltadas a principios de noviembre, cuando las memorias se publicaron en Francia. Porque sabemos que el padre de Felipe VI no se lleva bien con la reina Letizia, es algo que además él mismo ha dejado por escrito en sus memorias. Pero no solo en un párrafo, como contamos hace unas semanas. Don Juan Carlos habla sobre Letizia ya al empezar su libro.
La actual Familia Real al completo, en 2018 en Palma. (EFE/Cati Cladera)
Es en la página 29 donde critica a su nuera o, al menos, la culpa de uno de los episodios más virales de la Familia Real de los últimos tiempos. Sucede cuando habla del rifirrafe de Palma de Mallorca. ¿Recuerdan? Por si habían olvidado, él nos refresca la memoria con su perspectiva de lo acaecido aquel Domingo de Ramos.
"Desde mi abdicación, solo he estado allí una vez, en 2018, a petición de la Casa Real, que quería mostrar la unidad y armonía de la Familia Real. Resultó ser un desastre. La reina Letizia, mi nuera, se enfadó con Sofi delante de las cámaras, al salir de la misa de Pascua. Los montajes de los comunicadores no consiguen milagros. Creo más en la espontaneidad y en la veracidad".
Una librería de Madrid con varios ejemplares de las memorias del rey Juan Carlos. (Gtres)
El rey padre remata el pasaje dejando claro que nunca quiso "ser una molestia" para su hijo y su familia, pese a que las dependencias de Zarzuela permitirían, según él, una convivencia completamente independiente. Y aprovecha para aclarar incluso el destino del Fortuna: "Ya no dispongo del Fortuna, mi yate, vendido por motivos presupuestarios. Después de una decena de años en servicio, las reparaciones eran demasiado costosas y sustituirlo era impensable".
"Salir solo con mis nietas"
El resto del libro ya ha sido destripado por la prensa, tanto la francesa como la española, en las anteriores semanas. Habla de Franco en el tono conciliador y hasta adulador que se había dicho; manda mensajes cariñosos a la reina Sofía y lamenta, a lo largo de todo el documento, no poder disfrutar de sus nietas Leonor y Sofía.
"Por desgracia, nunca he podido salir solo por Madrid con mis nietas Leonor y Sofía. Mi mujer nunca ha podido recibirlas a solas en Palma, como hace habitualmente con todos sus primos. Las veía de vez en cuando, pero le habría encantado verlas más a menudo, sobre todo porque viven a escasos cien metros de distancia. Ella hubiera deseado transmitirles la genealogía, la historia y los valores de nuestra familia, y algunos consejos de reina emérita, con una trayectoria impecable, a su futura reina, aunque el contexto del reinado de Leonor será, sin duda, diferente", escribe.
Los reyes padres con sus nietas Leonor y Sofía. (EFE/Cati Cladera)
El rey padre asegura comprender el modelo educativo dentro de Zarzuela: "Sé que Letizia y Felipe educan maravillosamente a sus hijas -son muy graciosas y simpáticas-, pero me entristece no poder entablar una relación personal con ellas, contarles historias, compartir comidas en restaurantes, hacer viajes, llevarlas a ver algún partido, tal y como he hecho con mis otros nietos. Me hubiera encantado entablar una relación especial con mis herederas". Con todo, se define a sí mismo como "un lobo solitario".
El rey expatriado empezó a pensar en escribir sus memorias después de pasar por el hospital en Abu Dabi. Tuvo que someterse a una operación que le dejó muy debilitado y después tuvo covid, lo que lo dejó todavía más tocado. Una vez recuperado, se marchó unos días al desierto porque, cuenta él mismo, "necesitaba paz, vacío, silencio". Aquel fue el momento en el que decidió que debía escribir sus memorias, un proyecto en el que entró al cabo de un tiempo Laurence Debray, quien le ha ayudado a escribir y dar un tono casi periodístico a su relato.
Mostrador de una librería madrileña. (Gtres)
"Pasé mucho tiempo mirando las estrellas y vi desfilar mi vida. [...] Fue allí, en la tranquilidad del desierto, donde sentí el apremio de las confidencias, la necesidad de la verdad. Y eso que nunca me ha gustado hablar de mí. El jeque Mohamed bin Zayed también me animó mucho a hacerlo". Y surgió entonces esta historia que podía convertirse en el superventas de la temporada.
Las memorias del rey Juan Carlos I ya están en las librerías españolas y podemos asegurar que el libro 'Reconciliación' que ha publicado Planeta en España es una traducción literal de 'Reconciliation' de la editorial francesa Stock. Ni una coma de más, a pesar de lo que se había dicho. “¿Cómo se podía pensar alguien que se suprimirían partes? Eso sería visto como censura y nada más lejos de la voluntad de don Juan Carlos”, señalan desde su círculo directo.