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Las confesiones de Felipe Froilán en voz baja: "Harto de vivir en Abu Dabi sin escapatoria"
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FAMILIA DEL REY

Las confesiones de Felipe Froilán en voz baja: "Harto de vivir en Abu Dabi sin escapatoria"

En la fiesta del 22 de noviembre en el Pardo, el hijo de la infanta Elena aseguraba que su vida en Emiratos es muy aburrida, que quiere cambiar, aunque sabe que por ahora no puede

Foto: Froilán en Madrid tras su viaje a Sanxenxo. (Gtres)
Froilán en Madrid tras su viaje a Sanxenxo. (Gtres)

La fiesta celebrada en El Pardo el pasado 22 de noviembre para conmemorar la reinstauración de la monarquía en España dio para mucho. Se ha hablado de si Juan Carlos I saludó a la reina Letizia, de si la familia griega estaba cómoda… Muchos son los chismes que salen de un encuentro como este, en el que toda la familia del Rey se da cita en un mismo lugar.

Entre tanta rumorología, las palabras que pronunciaba Felipe Froilán de Marichalar a todo el que le quisiera escuchar pasaron en parte desapercibidas. Así lo cuenta a Vanitatis una persona presente en el festejo, quien charló animadamente con el hijo de la infanta Elena y sufrió un poco con sus respuestas. Respuestas que, decimos, pronunciaba todas las veces que fuera necesario. “Estoy harto de vivir en Abu Dabi”.

placeholder La infanta Elena, visitando a don Juan Carlos y Froilán en Abu Dabi. (Cortesía de www.65ymas.com)
La infanta Elena, visitando a don Juan Carlos y Froilán en Abu Dabi. (Cortesía de www.65ymas.com)

Allí estaban los reyes Felipe y Letizia, la reina Sofía, las infantas Elena y Cristina, primos, sobrinos, cuñados y hasta miembros de la familia real griega. Una reunión infrecuente, señal de la trascendencia del aniversario y del deseo de proyectar una imagen de unidad. Entre los asistentes se encontraba Felipe Juan Froilán de Marichalar y Borbón, invitado habitual cuando el evento reúne a la rama familiar más amplia. En esa celebración, en un ambiente distendido, Froilán conversó con varias personas con las que mantiene una relación de confianza y dejó caer con la franqueza que lo vend´ria a ser un diagnóstico poco complaciente sobre su vida actual en Emiratos Árabes Unidos, donde reside desde principios de 2023.

Trabajo "aburrido"

Al “estoy harto de vivir en Abu Dabi”, sumaba si daba tiempo el que lo hace “sin escapatoria”. Son frases contundentes que resumen su sensación de encierro en una ciudad que, pese a su modernidad y lujo, no termina de encajar con su temperamento. Según pudo saber este medio, Froilán explicó que su día a día transcurre entre un trabajo “muy aburrido y burocrático”, con horarios poco flexibles y la impresión permanente de que hay muy poco que hacer. No es solo monotonía: es la sensación de vivir en un lugar donde la vida social está limitada y donde casi todo requiere planificación y distancia.

El nieto mayor del rey Juan Carlos I aseguró que intenta hacer deporte para mantener cierta rutina saludable, pero que también eso le cuesta, entre otras cosas porque la oferta de ocio es escasa para alguien acostumbrado al dinamismo de Madrid. A diferencia de la imagen pública de joven hiperactivo y noctámbulo, en Abu Dabi su vida es “sosa”, como describió él mismo. Un término que sorprendió a quienes le escuchaban, conscientes de que Froilán suele recurrir al humor antes que al lamento.

placeholder La infanta Cristina, Juan Urdangarin, el rey Juan Carlos, la infanta Elena, Victoria Federica y Froilán. (LP)
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Pese a este descontento, el joven reconoció que hay algo que sí lo sostiene en ese país: su abuelo. Dijo que estar cerca del rey Juan Carlos le da buen rollo, y que se ha tomado como una suerte de misión personal hacerle compañía. No se trata solo de afecto familiar; para Froilán es una responsabilidad asumida, una forma de estar presente en un momento en el que el rey expatriado ha visto reducida su vida social y su círculo de apoyo presencial.

Unido al abuelo

Eso sí, Froilán se ríe abiertamente de quienes insisten en colocarlo en el papel de asesor de su abuelo. Nada más lejos de la realidad, comentó. Explicó que el rey Juan Carlos lo ve como lo que es: un nieto. Y que, por tanto, no escucha consejos que él tampoco tendría intención de dar. La relación entre ambos, según él mismo describe, es familiar, cotidiana, sin ese componente estratégico que algunos relatos mediáticos han querido atribuirle.

Aun así, dejó claro que tiene ganas de marcharse de Emiratos. “Por mí me iría”, insistió. Pero, por ahora, no puede. La obligación laboral pesa, y también la convicción de que Juan Carlos I cuenta con él, quizá no para tareas concretas, pero sí para llenar un vacío emocional en un entorno en el que el tiempo pasa lento y las visitas son escasas.

La fiesta del 22 de noviembre terminó con los habituales corrillos, risas y despedidas. Pero quienes hablaron con Froilán salieron de allí con la impresión de haber escuchado por fin su versión sincera del exilio dorado que, para él, de dorado tiene poco. Una vida sin escapatoria, decía. Aunque la puerta, en su cabeza, ya está entreabierta.

La fiesta celebrada en El Pardo el pasado 22 de noviembre para conmemorar la reinstauración de la monarquía en España dio para mucho. Se ha hablado de si Juan Carlos I saludó a la reina Letizia, de si la familia griega estaba cómoda… Muchos son los chismes que salen de un encuentro como este, en el que toda la familia del Rey se da cita en un mismo lugar.

Felipe Juan Froilán
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