El rey de Suecia, de luto por la muerte de su hermana, la princesa Desirée, a los 87 años
El monarca tiene por delante un año de grandes celebraciones por su cumpleaños que se verán empañadas por la ausencia de otra de sus hermanas
Doña Sofía no ha sido la única royal que ha perdido a uno de sus hermanos este mes de enero. Porque el rey Carlos Gustavo de Suecia también está de luto por la muerte de su hermana, la princesa Desirée, a los 87 años. Ha sido la propia Casa Real sueca la que ha anunciado el fallecimiento a través de vías oficiales, lamentando la pérdida, que sigue a la de la princesa Birgitta, a finales de 2024.
"La princesa Desirée, baronesa Silfverschiöld, rodeada de su familia, murió silenciosamente en su casa en Koberg en Västergötland el miércoles 21 de enero de 2026 a la edad de 87 años. La princesa Désirée fue la viuda de Niclas Silfverschiöld (1934-2017) y vivió en el castillo de Koberg en Västergötland. La princesa deja tres hijos con familias", comienza en post, al que acompaña una imagen en blanco y negro de la fallecida princesa.
Unas palabras a las que acompaña una declaración personal del propio rey Carlos Gustavo: "Con gran tristeza, he recibido la información de que mi hermana, la princesa Desirée, ha muerto. Muchos son los cálidos recuerdos familiares creados en la casa de la familia Silfverschiöld en Västergötland, un lugar en Suecia que llegó a significar mucho para mi hermana. Hoy, mi familia y yo enviamos nuestras condolencias a los hijos de la princesa Desiré y sus familias", escribe.
Desirée fue una de las llamadas 'princesas de Haga', las grandes olvidadas de la Corona sueca por esa discriminación que hace la Ley Sálica de las mujeres y que se impuso en el país hasta después de nacer la princesa Victoria y el príncipe Carlos Felipe, cuando se abolió con carácter retroactivo. Pero, décadas antes, esa misma norma hizo que Carlos Gustavo se convirtiera en heredero, a pesar de contar solo con cuatro años y tener cuatro hermanas mayores.
Los cinco hermanos sufrieron la trágica muerte de su padre, el príncipe Gustavo Adolfo, provocada por un accidente de aviación en el aeropuerto de Copenhague. Su hija mayor, Margarita, contaba son solo diez años, por lo el entonces rey se convertía en la figura paterna de referencia para los cinco hijos de la princesa Sybila, que quedaba viuda cuando tenía solo 39 años.
Desde su nacimiento ostentó el título de princesa de Suecia y duquesa de Halland, y creció en un entorno marcado tanto por la vida cortesana como por una educación relativamente moderna para los estándares de la época. Aunque eso no impidió que, como dos de sus hermanas, tuviera que renunciar a sus derechos sucesorios y al tratamiento de Alteza Real para poder casarse con un hombre ajeno a la realeza.
Él era un noble sueco, Niclas Silfverschiöld, con quien se casó en 1964, después de renunciar a esos derechos que tenía por nacimiento. Pasó a ser conocida entonces como baronesa Silfverschiöld, aunque conservó el título de princesa de Suecia. Del matrimonio nacieron tres hijos y, décadas después, varios nietos que ahora tienen que despedir también a la princesa.
Los mismos que hace casi nueve años ya tuvieron que dar el último adiós al barón, su marido, en un funeral discreto al que asistió la familia real al completo y que supuso una de las últimas ocasiones en las que Desirée de Suecia aparecía en público.
Su boda marcó una transición hacia una vida muy discreta y alejada del primer plano institucional de la Casa Real, aunque sí asistió a numerosos eventos familiares, como las bodas de los tres hijos de su hermano Carlos Gustavo o el 40º cumpleaños de la princesa Victoria, con la que tenía una conexión más especial que con Carlos Felipe o Magdalena. La heredera no solo era su ahijada, sino que también tenía el nombre de Desirée en su honor.
Doña Sofía no ha sido la única royal que ha perdido a uno de sus hermanos este mes de enero. Porque el rey Carlos Gustavo de Suecia también está de luto por la muerte de su hermana, la princesa Desirée, a los 87 años. Ha sido la propia Casa Real sueca la que ha anunciado el fallecimiento a través de vías oficiales, lamentando la pérdida, que sigue a la de la princesa Birgitta, a finales de 2024.