“Con trocitos de manzana y cariñosas caricias”: Mary de Dinamarca bautiza a los nuevos caballos reales en Christiansborg
Por primera vez desde la ascensión de Federico X al trono en 2024, dos nuevos ejemplares se incorporan a las caballerizas del palacio de Christiansborg, en Copenhague, donde la reina fue la encargada de darles la bienvenida
Cualquier visitante en la ciudad de Copenhague, puede tener la oportunidad de ver un entrenamiento de los caballos de la corona danesa en el palacio de Christiansborg. Aunque a mediados del siglo XVIII, llegaron a albergar más de 250 caballos, actualmente se mantienen unos 15 que son sacados diariamente a entrenarse. Sin embargo, este año, han añadido dos nuevos ejemplares, la primera vez que ocurre durante el reinado de Federico X; quien ascendio al tronó en 2024, después de la abdicación de su madre, la reina Margarita II, con 52 años de reinado.
Mary de Dinamarca fue la encargada de bautizar a los nuevos caballos y darles la bienvenida a su hogar, utilizando “trocitos de manzana y cariñosas caricias” para saludarlos. Una ocasión en la que Mary de Dinamarca rescató una prenda muy especial en su armario y que incluso compartió con su hija, la princesa Josephine, en una ocasión.
Aunque el conjunto tenía un estilo working, en esta ocasión eligió una pieza de la colección de 2019 de Ralph Lauren, inspirada en Rachel Green, el icónico personaje de Jennifer Aniston en la sitcom estadounidense Friends. El blazer de lana con diseño en espiga y bolsillos de parche lo combinó con una camisa blanca, un jersey gris y una falda negra.
Los nombres elegidos, Flik y Flak, no son casuales: ya en la época de Christian X existía una pareja de caballos con los mismos nombres. Estos nombres tienen un significado especial, ya que comparten la inicial con el Rey y representan a los primeros caballos que se incorporan tras el cambio de trono. Además, cuando Federico era príncipe heredero, recibió un poni llamado Flikflak como regalo de bautizo por parte del Gobierno y del Parlamento.
Los ejemplares Oldenburg, criados en Dinamarca, comenzarán a habitar el picadero de Christiansborg, hogar de los característicos equinos de tiro blancos de la Familia Real. Esta raza de sangre caliente, originaria de la Baja Sajonia en la antigua región del Gran Ducado de Oldenburg, regresa a la Real Caballeriza después de casi veinte años de ausencia. A lo largo del tiempo, numerosas variedades de caballos han formado parte de estas instalaciones, y la incorporación de estos animales inaugura un nuevo episodio en la tradición monárquica.
Cualquier visitante en la ciudad de Copenhague, puede tener la oportunidad de ver un entrenamiento de los caballos de la corona danesa en el palacio de Christiansborg. Aunque a mediados del siglo XVIII, llegaron a albergar más de 250 caballos, actualmente se mantienen unos 15 que son sacados diariamente a entrenarse. Sin embargo, este año, han añadido dos nuevos ejemplares, la primera vez que ocurre durante el reinado de Federico X; quien ascendio al tronó en 2024, después de la abdicación de su madre, la reina Margarita II, con 52 años de reinado.