La princesa Amalia de Holanda ha dado un nuevo paso dentro de su vida militar. Tras ese entrenamiento general que hizo a primeros de año y que la convirtió en cabo, ahora está inmersa en las prácticas en la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos. De nuevo, esta etapa, que comenzaba este martes, forma parte del programa Colegio de Defensa en el que participa.
Tal y como ha explicado el órgano de comunicación de la Casa Real, el objetivo de este programa es ofrecer a los estudiantes un trabajo a tiempo parcial durante sus estudios y aumentar la visibilidad y la conexión entre las Fuerzas Armadas y la sociedad. De este modo, el programa contribuye al desarrollo personal, profesional y militar del estudiante militar en prácticas, en este caso, la princesa Amalia.
También desde la Casa Real se matizó en su momento que la princesa Amalia trabajaría para el Ministerio de Defensa sin sueldo, un asunto peliagudo que es motivo de debate en Países Bajos, por la elevada asignación que tiene la heredera sin, de momento, demasiada representación institucional. Ha de completar su formación, tanto académica como militar, antes de entregarse por completo a sus deberes oficiales.
La princesa Amalia, recibida por los responsables de su nueva unidad. (Ministerio de Defensa)
Más allá de la parte técnica, este paso tiene una clara dimensión institucional. Hasta ahora, Amalia era la única gran heredera europea que no había recibido instrucción castrense, algo que cambió el pasado 30 de septiembre, cuando el rey Guillermo nombró a su hija mayor y heredera por Real Decreto reservista de las Fuerzas Armadas, vinculándola así al Ejército como lo estuvo él en su momento.
El actual monarca completó su servicio militar en la Marina Real, sirvió después en el Ejército Real y en la Real Fuerza Aérea. Dentro de las Fuerzas Armadas, como rey, ocupa una posición especial y una capacidad militar especial, las mismas que también tendrá que desempeñar Amalia cuando asuma el trono dentro de unas décadas. Mientras, toca aprender todo lo relacionado con el Ejército, una enseñanza que no es solo académica, con la teoría y la práctica, sino también de carácter.
Es la misma situación por la que han pasado sus homólogas, no solo las dos de su edad, la princesa Leonor y Elisabeth de Bélgica, sino también la princesa Victoria, más cerca del trono por cuestiones lógicas y que en los últimos meses ha vivido también la experiencia militar. Y, aunque aún no es heredera, también la princesa Ingrid de Noruega ha probado lo que es la disciplina del Ejército, a la que además cogió el gusto, puesto que no dudó en alargar varias semanas el curso.
La princesa Amalia, con los responsables de su unidad. (Ministerio de Defensa)
Sorprendía mucho en su momento ver a jóvenes princesas con el uniforme de camuflaje, la cara pintada o el rifle en mano, pero es ya una imagen habitual y muy ligada a las nuevas monarquías. Muchas de las futuras Coronas tendrán una mujer como titular y los requisitos y educación son los mismos para reyes y reinas, así que su papen va directamente vinculado al ejército.
Y así hemos visto de nuevo a la princesa Amalia, vestida con el uniforme militar y un aspecto muy alejado de la etiqueta que tiene que seguir en sus apariciones públicas. Una trenza bien pulida y firme asoma tras la gorra, que no falta en este atuendo. Vemos, además, en su pecho, la etiqueta con el apellido Van Oranje propio de la Casa Real de Países Bajos.
Amalia estará unas semanas realizando estas prácticas que compagina, a su vez, con sus estudios de Derecho, casi completos a falta del trabajo de fin de grado. Serán, por tanto, unas semanas muy intensas para la heredera, pero tras las que ya podrá asumir del todo sus funciones institucionales.
La princesa Amalia de Holanda ha dado un nuevo paso dentro de su vida militar. Tras ese entrenamiento general que hizo a primeros de año y que la convirtió en cabo, ahora está inmersa en las prácticas en la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos. De nuevo, esta etapa, que comenzaba este martes, forma parte del programa Colegio de Defensa en el que participa.