El Toisón de Oro, dos 'roskikis'... El uniforme de don Felipe VI en su acto en El Pardo, al detalle
Analizamos punto por punto el uniforme de Capitán General de la Armada que ha lucido el rey Felipe VI en sus audiencias militares: de los 'rokiskis' al Toisón de Oro
Tras una Semana Santa marcada por el blindaje de su privacidad y el esperado reencuentro con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, don Felipe ha retomado su agenda oficial. El escenario elegido ha sido el Palacio de El Pardo, donde ha presidido dos audiencias militares de calado: primero con un grupo de generales de división y vicealmirantes, y posteriormente con generales de brigada y contralmirantes, todos ellos designados para asumir nuevos mandos.
Para esta "vuelta al cole" castrense, el monarca ha optado por el uniforme de diario de la Armada en su modalidad de invierno. Un conjunto de gran sobriedad en azul marino que Felipe VI viste con una precisión reglamentaria impecable y que esconde detalles que solo los ojos más expertos logran identificar.
El elemento más distintivo de este uniforme se encuentra en sus bocamangas. Al tratarse de la Armada, el rango no se exhibe en los hombros, sino en las vueltas de la manga. Don Felipe luce los cinco galones dorados (uno ancho y cuatro estándar) que corresponden a su rango de Capitán General, el máximo nivel en la jerarquía militar española. Sobre ellos, bordada en hilo de oro, destaca la corona real, que subraya su condición de mando supremo de las Fuerzas Armadas.
En el pecho, el Rey exhibe sus méritos de forma estratégica. En el lado derecho (izquierdo según miramos), destacan sus "rokiskis": los distintivos que lo acreditan como piloto militar de helicópteros. El monarca está cualificado tanto por la Armada (distinguible por el ancla central) como por el Ejército del Aire, y no duda en lucir ambos para dejar constancia de su formación técnica.
Justo al otro lado el Rey porta un amplio pasador de cintas que resume sus condecoraciones, junto a las placas de las Grandes Cruces. Sin embargo, la joya que más resalta es la que pende de su cuello: la miniatura del Toisón de Oro sujeta por una cinta roja. Es la orden de caballería más prestigiosa del mundo y el mayor honor que don Felipe puede otorgar como Jefe de Estado.
Con este despliegue de rigor y protocolo, Felipe VI cierra el capítulo vacacional y encara un mes de abril que promete ser intenso, con la mirada ya puesta en los próximos compromisos.
Tras una Semana Santa marcada por el blindaje de su privacidad y el esperado reencuentro con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, don Felipe ha retomado su agenda oficial. El escenario elegido ha sido el Palacio de El Pardo, donde ha presidido dos audiencias militares de calado: primero con un grupo de generales de división y vicealmirantes, y posteriormente con generales de brigada y contralmirantes, todos ellos designados para asumir nuevos mandos.