El choque de estilos de Máxima de Holanda y la primera dama de Alemania: la reina saca la artillería con pamela XXL y collar de perlas
Los reyes de los Países Bajos han recibido con honores de Estado al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y a su esposa, Elke Büdenbender, propiciando un llamativo encuentro estilístico
La reina Máxima junto a la primera dama de Alemania en Ámsterdam. (Gtres)
Los viajes de Estado siempre regalan momentos de alta diplomacia, pero también fascinantes encuentros estilísticos sobre la alfombra roja. Este martes, ha arrancado de forma oficial la visita de Estado del presidente federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y su esposa, Elke Büdenbender, a los Países Bajos por invitación del rey Guillermo Alejandro.
El solemne recibimiento, que ha tenido lugar en la emblemática plaza Dam de Ámsterdam, ha estado marcado por la interpretación de los himnos nacionales a cargo de la Orquesta de la Real Fuerza Aérea y la posterior revista de la Guardia de Honor, sirviendo como preámbulo a una recepción y un almuerzo privado en el Palacio Real. Sin embargo, todas las miradas de los analistas de moda se han posado de inmediato en las dos formas tan distintas de entender la etiqueta por parte de Máxima y Elke Büdenbender.
La reina Máxima y Elke Büdenbender. (Reuters)
Mientras que la primera dama alemana ha optado por una sobriedad extrema y contenida, la reina Máxima ha hecho gala de su característico y aplaudido maximalismo, sacando a relucir toda la artillería pesada de su vestidor real para ejercer de perfecta anfitriona.
La reina de los Países Bajos ha decidido apostar por lucir uno de sus looks más potentes para este primer encuentro. Fiel a su filosofía del más es más, Máxima ha deslumbrado con un sofisticado conjunto compuesto por una blusa blanca de manga corta abullonada y cuello camisero, combinada con una falda acampanada de talle alto en tono camel con un estampado floral blanco de efecto pictórico.
Los looks de contrastes de la reina y la primera dama. (Gtres)
El plato fuerte, no obstante, ha residido en los accesorios. Máxima ha coronado su estilismo con una pamela de dimensiones XXL adornada con flores de tela en la copa y un impecable abanico de joyas: un valioso collar de perlas, pendientes a juego y un generoso despliegue de brazaletes y anillos. A sus pies, unos salones clásicos en tono nude de Gianvito Rossi estilizaban su figura bajo el palco de honor.
El contraste no ha podido ser mayor con la esposa del mandatario alemán. Elke Büdenbender ha preferido mantenerse fiel a la sobria etiqueta que suele caracterizar a las representantes de la república germana, cediendo todo el protagonismo estético a la reina anfitriona. Büdenbender ha lucido un discretísimo y sobrio conjunto compuesto por una abrigo entallada negro y un vestido blanco debajo, complementado únicamente con un pequeño broche institucional en la solapa y un calzado con tacón, prescindiendo por completo de sombreros, pamelas o grandes piezas de joyería.
La reina Máxima de Holanda con pamela XL. (Limited Pictures)
La visita continuará por la tarde con una visita de ambas parejas al Museo Nacional del Holocausto. Allí, realizarán un paseo guiado y conversarán con judíos neerlandeses sobre la vida judía contemporánea en los Países Bajos. El plato fuerte llegará por la noche con la cena de gala que Guillermo Alejandro y Máxima ofrecerán en honor a sus invitados en el Palacio Real de Ámsterdam y en la que participarán también la princesa Amalia de Holanda, heredera al trono, y el príncipe Constantin, hermano del monarca.
Los viajes de Estado siempre regalan momentos de alta diplomacia, pero también fascinantes encuentros estilísticos sobre la alfombra roja. Este martes, ha arrancado de forma oficial la visita de Estado del presidente federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y su esposa, Elke Büdenbender, a los Países Bajos por invitación del rey Guillermo Alejandro.