Logo El Confidencial
EL DRAMA DE UNA DE LAS TOPS DEL MOMENTO

Zoë Kravitz, de patito feo a Catwoman: bulimia y los errores de su padre

Hija del músico y cantante Lenny Kravitz y de la actriz Lisa Bonet, Zoë Kravitz tenía todas las papeletas para lograr y tener todo en la vida. Pero no fue un camino de rosas...

Foto: Zoë Kravitz, en una imagen de archivo. (EFE)
Zoë Kravitz, en una imagen de archivo. (EFE)

"Flowers for Zoë", eso le ofreció y le deseó Lenny Kravitz a su hija cuando, de bebé, le dedicó esta preciosa canción compuesta a la persona que, desde ese momento, se convertiría en la más importante de su vida. Poco podía imaginar el músico y cantante que, en un momento de la vida de su pequeña, las flores serían sustituidas por lágrimas.

Hija de esta estrella del rock y de una de las actrices más bellas y exitosas de la década de los 90, Lisa Bonet, Zoë Kravitz tenía todas las papeletas para lograr y tener todo en esta vida: belleza, talento, fama, vida acomodada...

[LEA MÁS: Así es Zöe Kravitz, la it girl que necesitábamos]

Creció y lo consiguió. Hoy es una de las modelos más cotizadas del planeta. Las firmas más importantes se la rifan. Además está despuntando como una gran actriz. Ella encarnará a Catwoman en la próxima película sobre Batman que ya se está rodando, titulada 'The Batman' y que protagonizará Robert Pattinson.

Zoë Kravitz, junto a su madre, Lisa Bonet, en una imagen de archivo. (Reuters)
Zoë Kravitz, junto a su madre, Lisa Bonet, en una imagen de archivo. (Reuters)

Pero no es oro todo lo que reluce. Zoë vivió una adolescencia complicada sobre la que ha hablado sin tapujos en 'Elle'. Sus declaraciones dejan claro que el que hoy considera su héroe, su padre Lenny Kravitz, no acertó a detectar cómo en un momento dado la joven estaba sintiendo una presión que la llevó a caer en el infierno. “Nunca le culparé. Pero creo que inconscientemente me hizo daño. Cuando recuerdo mi infancia, el periodo que pasé con él fue en realidad el más duro de mi vida. Papá no pudo hacer nada al respecto, pero me puso en una situación que me generó muchos complejos", confiesa ahora.

Lenny Kravitz, durante una rueda de prensa en Bogotá. (EFE)
Lenny Kravitz, durante una rueda de prensa en Bogotá. (EFE)

"Tenía unos 11 años cuando me mudé de Nueva York a Miami, donde vivía mi padre en ese momento", continúa Zoë. “Yo era una adolescente promedio. Un poco gordita, una espinilla aquí y otra allá, aficionada a las jerséis... Pero en Miami, en la costosa escuela privada donde papá me inscribió, todo eso no se llevaba. Según él, todas las otras escuelas eran peligrosas. Allí se repartieron drogas, había tiroteos... ", recuerda Zoë Kravitz, haciendo ver que, en realidad, ella se habría sentido más cómoda allí. El motivo lo explica a continuación.

Lenny Kravitz y su hija Zoë, en una imagen de archivo. (EFE)
Lenny Kravitz y su hija Zoë, en una imagen de archivo. (EFE)

"Para empezar, todas los demás estudiantes de mi escuela eran blancas. Yo era la extraña. Era pequeña, morena y tenía rizos. Mis compañeras de clase eran altas, delgadas, rubias, con un pecho perfecto. Estaba tan intimidada que me metí en mi caparazón. Me sentí el patito feo".

A esta presión se unió otra, la de la presencia en su casa de una de las supermodelos más admiradas y guapas del momento, Adriana Lima, quien en aquel momento estaba comprometida con Lenny Kravitz. El rockero tampoco se percató de cómo la presencia de Lima en su casa iba a afectar a su hija.

"Papá se comprometió con Adriana Lima, la mejor modelo del momento. Un día bajé las escaleras por la mañana con el pelo despeinado y fui recibida por una de las mujeres más bellas del mundo. ¡Adriana estaba deslumbrante incluso recién levantada, en la mesa del desayuno! Era una persona que siempre se veía perfecta", comenta.

Adriana Lima. (Reuters)
Adriana Lima. (Reuters)

Zoë desarrolló una animadversión irracional hacia la modelo: "Adriana hizo todo lo posible para ser amable conmigo, pero no le di la oportunidad. Fui una adolescente exigente", admite. “No me gustaba porque era tan perfecta... porque ella era todo lo que yo quería pero no podía ser ”.

Zoë Kravitz entró en una espiral peligrosa: “Desarrollé un trastorno alimenticio, bulimia, debido a toda la presión que enfrenté en Miami. Adriana Lima no fue la persona culpable, pero todavía tengo un sentimiento negativo cuando la veo. Y eso no es justo, porque, insisto, ella fue amable conmigo".

Diez años tardó Zoë en recuperarse por completo, gracias a la ayuda de sus seres queridos, entre ellos, por supuesto, su padre. Hoy, todo aquello está superado. "Ahora que tengo treinta años, tengo mucha más confianza. Ahora estoy realmente bien. Soy una joven feliz con un hombre maravilloso".

Zoë Kravitz y Karl Glusman en la 69 edición de los Emmy, en Los Ángeles. (EFE)
Zoë Kravitz y Karl Glusman en la 69 edición de los Emmy, en Los Ángeles. (EFE)

Zoë contrajo matrimonio el año pasado con el actor Karl Glusman. "Un hombre me ha elegido para toda la vida. Eso significa que debes valer algo como ser humano, ¿no?", reflexiona.

A pesar de ello, la hoy afamada actriz y modelo reconoce que la bulimia es una enfermedad que nunca termina de desaparecer y que no puede bajar la guardia porque estará ahí, acechante, durante toda su vida.

Celebrities

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios