Los hijos de Berlusconi venden su patrimonio inmobiliario: cuánto cuestan las casas y edificios del político italiano
El italiano dejó, además de una importante herencia monetaria, una serie de propiedades inmobiliarias de las que ahora sus herederos quieren vender parte
Silvio Berlusconi en una imagen de archivo. (Reuters)
Hay una de ellas que los hijos tienen muy claro que seguirá perteneciendo a la familia: Villa San Martino, en la que residía Berlusconi, situada en Arcore, a las afueras de Milán. Construida por los marqueses Casati Stampa en el siglo XVIII, Silvio Berlusconi la compró a la familia en 1973, y le incorporó un mausoleo, ‘La bóveda celestial’, en los jardines, con sepulturas para sus padres y para él, aunque ninguno reposa en ellas debido a que la ley italiana no lo permite. La villa, que en los años ochenta estaba valorada en cerca de 285 millones de euros, cuenta con una galería de arte, una biblioteca con más de 10.000 piezas, un parque, caballerizas y una discoteca.
Villa San Martino, la residencia de Berlusconi a las afueras de Milán. (EFE)
Sin embargo, entre las propiedades que los herederos del magnate italiano sí quieren vender, se encuentran Villa Gernetto, en Lesmo (Brianza), donde Berlusconi quería crear una universidad de ciencias políticas, y un terreno en la costa de Turquía en el que pensaba construir villas turísticas y campos de golf.
No se sabe si entre las propiedades que planean poner a la venta se encuentra Villa Certosa, en la costa de Cerdeña, una villa con 126 habitaciones y 4.500 metros cuadrados en la que Berlusconi recibió a personalidades de la política como George W. Bush, Tony Blair o Putin, y que incluye un parque de 120 hectáreas con cascadas, lagos e islas artificiales, un anfiteatro grecorromano e, incluso, un volcán artificial que, en las noches de verano, el político activaba con fuegos artificiales. La villa fue tasada en 2021 en 259 millones de euros.
Vista aérea de Villa Certosa, en Cerdeña.
Lo mismo ocurre con Villa Belvedere, en Brianza, que fue durante varios años la residencia de Veronica Lario tras el divorcio de la pareja en 2010. Y otro tanto sucede con Villa Campari, en el lago Como, uno de los edificios históricos más hermosos de la costa del Piamonte, y con Villa Colmacione, con 30 habitaciones, un parque de tres mil metros cuadrados, cancha de tenis y muelle privado.
En Lampedusa (Sicilia), Berlusconi tenía otra propiedad, Villa Due Palme, ubicada frente a las aguas turquesas de Cala Francese, con 250 metros cuadrados y ocho habitaciones, que le costó un millón y medio de euros, y que, al parecer, es la favorita de su hijo pequeño, Luigi.
Los cinco hijos de Berlusconi el día de su funeral. (Reuters)
Fuera de Italia, Berlusconi contaba también con activos inmobiliarios, de los cuales no se conoce la totalidad. Entre ellos, varias propiedades en la isla de Antigua, en el Caribe, que fueron objeto de investigación sobre unos fondos que envió al país Berlusconi, o la villa Blue Horizon, en las Bermudas, que la familia prácticamente no utiliza. Además, en 2019, el magnate compró una impresionante propiedad en la colina de Cannes, Villa Lampara, con unas espectaculares vistas al mar y una gran piscina. Le costó 3,6 millones de euros, y fue el lugar elegido por el italiano para pasar el confinamiento durante la pandemia de covid.