Es noticia
Menú
Así era la mansión que vendió Margot Robbie hace 2 años: con una bodega y un columpio de cuerda en el interior del hogar
  1. Celebrities
Casas de lujo

Así era la mansión que vendió Margot Robbie hace 2 años: con una bodega y un columpio de cuerda en el interior del hogar

La pareja decidió poner fin a esta etapa en 2021, cuando la casa salió al mercado por unos 3,47 millones de dólares y se vendió apenas un mes después

Foto: Margot Robbie, en una foto de archivo. (Reuters)
Margot Robbie, en una foto de archivo. (Reuters)

Lejos del imaginario color rosa que muchos asocian a Margot Robbie tras su papel más icónico, la actriz australiana ha construido con los años una cartera inmobiliaria tan discreta como sofisticada. Criada en un tranquilo suburbio de Queensland y más tarde instalada junto a su familia en Gold Coast, Robbie no siempre soñó con mansiones de lujo. De hecho, durante sus primeros años de éxito compartió piso en Londres con varios compañeros, una experiencia que, según confesó, le recordaba a la casa en la que creció y a la convivencia familiar que tanto valora.

No fue hasta después de casarse en 2016 con el productor y director Tom Ackerley cuando la pareja empezó a plantearse seriamente tener una vivienda propia. Apenas un mes después del enlace, ambos adquirieron de forma discreta una impresionante mansión en Hancock Park, uno de los barrios residenciales más exclusivos de Los Ángeles. La propiedad, valorada entonces en unos 2,73 millones de dólares, se convirtió en su primer gran hogar como matrimonio y en una muestra clara de su gusto por los espacios amplios y con personalidad.

La casa, de unos 360 metros cuadrados, contaba con cuatro dormitorios, entre ellos una suite principal con balcón privado, y una cuidada selección de materiales nobles. Suelos de roble europeo, techos altos y molduras clásicas convivían con una cocina abierta de inspiración contemporánea, equipada con encimeras de mármol de Carrara, electrodomésticos de acero inoxidable y una gran isla central que funcionaba tanto como espacio de trabajo como zona de desayunos informales.

Uno de los elementos más llamativos de la vivienda era, sin duda, su bodega integrada, pensada para conservar vinos a la temperatura adecuada y reforzar el carácter social de la casa. A ello se sumaban detalles inesperados que rompían con la sobriedad del conjunto, como un columpio de cuerda de madera instalado en el salón, junto a la chimenea, que aportaba un aire lúdico y desenfadado al espacio principal.

placeholder Margot Robbie, en un estreno. (Reuters)
Margot Robbie, en un estreno. (Reuters)

El salón de estar, situado a un nivel ligeramente inferior al de la cocina, se abría al jardín a través de grandes ventanales de hierro forjado. Allí, un sofá circular en tonos azules, una chimenea de mármol y la abundante luz natural creaban una atmósfera acogedora y elegante a partes iguales. La presencia de plantas de gran tamaño reforzaba la conexión entre el interior y el exterior, una constante en el diseño de la vivienda.

La zona de salón-comedor mantenía esa apuesta por los espacios diáfanos pero bien definidos. Sin puertas que los separaran, el comedor se distinguía por el uso de tonos más intensos, como el azul petróleo de las paredes, y por una gran mesa de madera oscura destinada a comidas formales. El salón contiguo, dominado por el blanco y las molduras clásicas, ofrecía un ambiente más relajado y familiar, pensado para el día a día.

Lejos del imaginario color rosa que muchos asocian a Margot Robbie tras su papel más icónico, la actriz australiana ha construido con los años una cartera inmobiliaria tan discreta como sofisticada. Criada en un tranquilo suburbio de Queensland y más tarde instalada junto a su familia en Gold Coast, Robbie no siempre soñó con mansiones de lujo. De hecho, durante sus primeros años de éxito compartió piso en Londres con varios compañeros, una experiencia que, según confesó, le recordaba a la casa en la que creció y a la convivencia familiar que tanto valora.

Margot Robbie Casas de lujo
El redactor recomienda