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Kennedy vs Bessette: así fue la batalla legal entre las dos familias por la muerte de John F. Kennedy Jr., Carolyn y Lauren
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Kennedy vs Bessette: así fue la batalla legal entre las dos familias por la muerte de John F. Kennedy Jr., Carolyn y Lauren

Ann Freeman, madre de Carolyn Bessette, estaba dispuesta a presentar una demanda contra JFK Jr. por “homicidio culposo y el dolor y sufrimiento consciente” despues de que la investigación atribuyese la culpa el accidente al piloto

Foto: John John Kennedy y Carolyn Bessette, fotografiados en Nueva York en 1999. (Getty)
John John Kennedy y Carolyn Bessette, fotografiados en Nueva York en 1999. (Getty)

¿Hace falta que le recuerde que no tenía una, sino dos hijas a bordo del avión que él estrelló?”. Esta es una de las frases que pronuncia la actriz Constance Zimmer mientras interpreta a Ann Freeman en el último episodio de ‘Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette’, tras el trágico accidente del 16 de julio de 1999. En esa escena, basada en las notas del diario Robert F. Kennedy Jr., la madre de Carolyn y Lauren estaba reunida con Edwin Schlossberg, marido de Caroline Kennedy, para decidir dónde se enterraban los cuerpos de los tres fallecidos.

Toda la familia Bessette sabe que Ed odiaba a Carolyn e hizo todo lo posible por hacerle la vida imposible (...) y acosó a su madre destrozada y afligida”, escribe también el primo de John F. Kennedy Jr. en este diario. Comenzaba así una guerra de puertas para adentro durante una de las tragedias sociales más mediáticas de los años 90: la muerte prematura de la pareja que era, a ojos de todo el mundo, como la realeza americana al más puro estilo Lady Di en Reino Unido.

Finalmente las cenizas de JFK Junior, Carolyn y Lauren Bessette se tiraron al océano, en el mismo sitio donde se había estrellado la avioneta, frente a Martha's Vineyard, según revela la serie, porque así se lo dijo el hijo del expresidente de los Estados Unidos una vez a su propia hermana Caroline. Este es momento que marca el final de la serie de Ryan Murphy que ha vuelto a convertir al matrimonio Kennedy-Bessette en una obsesión para millones de personas, pero la historia continuó. Fue así cómo comenzó un litigio entre las dos familias.

JFK Junior, culpable del accidente según la investigación

Hay que remontarse al día del accidente para descubrir que todo esto había comenzado tiempo atrás. Tal y como recoge el libro ‘JFK Jr: An Intimate Oral Biography’, escrito por Liz McNeil, editora general de la revista ‘People’, y Rosemarie Terenzio, asistente y amiga íntima de John F. Kennedy Jr., la madre de Carolyn fue de las primeras en saber de la desaparición del avión después de que Carole Radziwill, la esposa de Anthony Radziwill, primo de John, llamase a la asistente.

“Estaba aterrorizada”, recuerda Terenzio: “Dijo algo así como: 'Le dije que nunca volara con dos de mis hijas al mismo tiempo'. Estaba enfadada. Lloraba. Era el pánico, el shock, la incomprensión”. Kennedy, su yerno, había desoído la única petición que ella le había hecho y se había cumplido el peor de los presagios: dos de sus tres hijas habían muerto, a su propio juicio, por su culpa.

placeholder Carolyn Bessette y John John Kennedy en su avión, en 1998. (Gtres)
Carolyn Bessette y John John Kennedy en su avión, en 1998. (Gtres)

Un mes después de la tragedia, tal y como recogió entonces ‘The New York Times’, Ann Freeman presentó documentos judiciales para poder gestionar los bienes de sus hijas y solicitó también “el derecho a presentar demandas por lesiones personales y homicidio culposo en el futuro contra personas o partes 'desconocidas'". Esto se consideró un paso normal en un casos de muerte súbita o accidental.

Un año más tarde, la fiscalía general que investigaba el caso concluyó que la responsabilidad del accidente aéreo de aquel 16 de julio de 1999 era de John F. Kennedy Jr., un piloto con apenas experiencia para realizar un vuelo en solitario entrada la noche y con una climatología adversa. Esta investigación recogía también que un instructor de vuelo había declarado que Kennedy había hecho caso omiso a sus advertencias y a su ofrecimiento de acompañarlos en este vuelo.

Para entonces, el abogado de Freeman, Constantine Ralli, confirmó que ya se estaban llevando a cabo negociaciones entre su clienta y los Kennedy. “Ambas partes esperan poder cooperar de forma extrajudicial y discreta”, apuntó entonces. Posteriormente se supo que, efectivamente, Ann Freeman había hecho saber de su interés por interponer varias demandas contra el patrimonio de JFK Jr., que había recaído en su hermana Caroline, reclamando parte de su herencia como una indemnización en caso de ser declarado culpable de los delitos que esta le imponían: “Muerte por negligencia y dolor y sufrimiento conscientes”.

placeholder John F. Kennedy Jr. junto a su mujer, Carolyn Bessette, y su hermana Caroline en 1998. (Gtres)
John F. Kennedy Jr. junto a su mujer, Carolyn Bessette, y su hermana Caroline en 1998. (Gtres)

John F. Kennedy Jr. había hecho su último testamento en 1995, antes de casarse con Carolyn Bessette. En este escrito recogía que todo su patrimonio iría para su pareja siempre y cuando esta le sobreviviese, cosa que no ocurrió. Los beneficiarios principales pasaban entonces a ser sus sobrinos Rose, Tatiana y Jack. El testamento nombró a 14 beneficiarios en total, entre ellos también su asistente personal, Rose Marie Terenzio. Sus sobrinos, al ser menores entonces, sería su madre, Caroline, la encagada de gestionar todos sus bienes.

Tal y como recoge el ‘New York Postel 12 de julio de 2001, a punto de cumplirse dos años del accidente y la fecha límite para reclamaciones judiciales por una muerte, la familia Kennedy y Ann Freeman habían llegado a un acuerdo extrajudicial valorado en 15 millones de dólares por la muerte de las hermanas Bessette que saldría del patrimonio de John F. Kennedy Jr., que se estimaba que ascendía a los 100 millones. Poco después, Ralli, abogado de Freeman, negó a la CNN que esa fuera la cifra real de acuerdo. “No sé de dónde lo sacaron”.

placeholder El pequeño altar que los ciudadanos de Nueva York crearon ante el apartamento de JFK Jr. y Crolyn Bessette. (Getty)
El pequeño altar que los ciudadanos de Nueva York crearon ante el apartamento de JFK Jr. y Crolyn Bessette. (Getty)

Según recoge también esta noticia, estos dos años habían sido de mucha tensión entre ambas familias. En un principio, los padres de Carolyn y Lauren exigían al menos 20 millones de dólares de indemnización, mientras que los Kennedy apenas les habían ofrecido 7. Ann Freeman estuvo a punto de acabar en varias ocasiones con las negociaciones e interponer las demandas ya que consideraba que debería formar parte también del acuerdo el compromiso de los Kennedy de hacer una disculpa pública a la familia.

La desaparición de Ann Freeman tras la tragedia

Toda esta negociación ocurría mientras ambas familias enfrentaban el dolor de la tragedia de formas muy diferentes. Los Kennedy, en esa esfera pública en la que habían entrado con la llegada de JFK al Gobierno de los Estados Unidos de América y su posterior asesinato. Los Freeman-Bessette (Ann, la madre, se había vuelto a casar en 1977 con el doctor Richard Freeman tras divorciarse del padre de sus hijas en 1974), intentaron recuperar el anonimato del que siempre habían gozado antes de que Carolyn entrase a formar parte de una de las familias más importantes del país.

Tras el accidente, los padres de Carolyn y Lauren así como su padrastro emitieron un comunicado conjunto. “Cada uno de estos tres jóvenes —Lauren Bessette, Carolyn Bessette Kennedy y John F. Kennedy Jr.— representaba el amor, el éxito y la pasión por la vida. John y Carolyn eran almas gemelas y esperamos honrarlos en la muerte de la manera sencilla en que eligieron vivir sus vidas. Nos reconforta saber que juntos consolarán a Lauren por toda la eternidad. Agradecemos especialmente la privacidad y el apoyo que nos han brindado nuestros amigos, familiares y la comunidad. Nada en la vida te prepara para la pérdida de un hijo”. Las últimas imágenes suyas son del funeral de los tres.

Cuando estaba a punto de cumplirse un año de la tragedia, Ann Freeman emitió un nuevo comunicado a través de su abogada a raíz de todos los intentos de diferentes medios de ponerse en contacto con ellos. “Hemos recibido una avalancha de solicitudes de comentarios a medida que se acerca el aniversario. La pérdida de estos tres jóvenes a quienes tanto amábamos ha cambiado nuestras vidas para siempre. Seguimos lidiando con nuestro dolor y optamos por preservar lo que nos queda de privacidad".

Eran estas sus últimas palabras públicas, casi al mismo tiempo que se conocían las conclusiones de la investigación del accidente. Recoge el diario ‘Cape Cod Times’ cómo era entonces su vida en Greenwich, donde se habían refugiado gracias también al silencio cómplice de casi todos sus vecinos. “La gente habla de Kennedy, Kennedy, Kennedy. Pero olvidan que perdió a dos hijas”, dijo a este medio la mujer que ayudó a Freeman a preparar el funeral de sus dos hijas y de John F. Kennedy Jr.

Para este primer aniversario, a diferencia del año anterior, que sí se celebró una misa en memoria de sus dos vecinas fallecidas en el accidente y el hijo del expresidente, la iglesia Christ Church de Greenwich estuvo vacía a petición del matrimonio Freeman. En aquel momento, en verano del año 2000, la pareja vivía en una pequeña casa de alquiler en la zona antigua de la ciudad mientras esperaban a que terminasen las obras de una casa alejada del centro, en una urbanización privada.

Nada más se supo, más allá de la noticia del acuerdo en 2001, de los padres de Carolyn Bessette. Ann fallecía tristemente pocos años después, en 2007, cuando tenía 67 años. Su viudo, Richard, volvió a hablar públicamente muchos años después, en 2019, cuando se puso en contacto con él el ‘New York Post’, coincidiendo con el 20.º aniversario de la tragedia: “Nunca cooperamos con los medios de comunicación, ni concedemos entrevistas, ni respondemos preguntas, y esa sigue siendo nuestra postura".

¿Hace falta que le recuerde que no tenía una, sino dos hijas a bordo del avión que él estrelló?”. Esta es una de las frases que pronuncia la actriz Constance Zimmer mientras interpreta a Ann Freeman en el último episodio de ‘Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette’, tras el trágico accidente del 16 de julio de 1999. En esa escena, basada en las notas del diario Robert F. Kennedy Jr., la madre de Carolyn y Lauren estaba reunida con Edwin Schlossberg, marido de Caroline Kennedy, para decidir dónde se enterraban los cuerpos de los tres fallecidos.

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