Cuatro hoteles de diseño para tus viajes más cool (e inolvidables)

Desde Ámsterdam, en un loft de lo más moderno y funcional, a Teruel, donde existe un balneario que parece un lodge africano, pasando por la sofisticación de Reikiavik y un resort rural en el Algarve

Foto: Zoku, en Ámsterdam, otra forma de alojarse: en un loft y con vistas.
Zoku, en Ámsterdam, otra forma de alojarse: en un loft y con vistas.

El viajar es un placer y más todavía si uno va a parar a uno de estos hoteles de diseño que lo vuelven todo más especial aún. En Reikiavik, la vanguardista e insospechada ciudad islandesa, donde la vida cultural es casi obligada y la gastronomía un hito; en Ámsterdam, donde lo nuevo y alternativo se imponen con tanta naturalidad; en el Algarve, habitualmente en el horizonte, y en nuestro Teruel, que sí existe y se vuelve eco, afro y muy sorprendente. Toma nota por si este puente de diciembre o esta Navidad terminas, quién sabe, aquí o allá. Estos cuatro hoteles son muy cool.

Para nómadas: Zoku, en Ámsterdam

Es mucho más que un hotel y más que un apartamento e incluso que una casa. Aquí no quieras reservar una habitación al uso, porque no la hay. Esto es un loft de 25 metros cuadrados -uno entre 133- pensado para dormir, vivir, trabajar (si llega el caso o te invade la creatividad) y, ojo al dato, socializar. Con todos los servicios, esta vez sí, de un hotel. Todo ello en la bendita ciudad de los canales y bendecido por el estudio de interiorismo y arquitectura holandés Concrete. Su aire es muy urbano y los muebles escandinavos. Por supuesto hay espacios comunes, azotea verde incluida, para hacer networking a todos los niveles. Decíamos que no era un hotel: más bien toda una filosofía, la Zoku. En Ámsterdam tenía que ser (Weesperstraat 15). Precio: desde 135 euros.

Zoku, un loft en vez de una habitación.
Zoku, un loft en vez de una habitación.

Para aventureros: Ion City en Reikiavik

No podía ser más ártico ni más islandés ni más Reikiavik. Aquí se conjuga la tradición -todo es de diseñadores, artistas y artesanos locales- con la modernidad de una manera sofisticada como ninguna, en silencio; el que impone en estas latitudes una desbordante naturaleza. Tal y como es la capital, así es este hotel, anticipando esa cálida frialdad tan de por aquí. Cuenta con 18 habitaciones y el espíritu aventurero de su hermano, el Ion Adventure Hotel, pese a estar en la ciudad y ser definitivamente urbano. Las vistas sobre Reikiavik (Laugavegur 28) son francamente de morirse (de emoción). El diseño corre a cargo del estudio arquitectónico islandés Minarc. Su arte imita la naturaleza: en el vestíbulo hay un abedul y una lámpara que es realmente un nido de pájaro. Precio: desde 230 euros.

Una habitación del Ion City, en pleno Reikiavik.
Una habitación del Ion City, en pleno Reikiavik.

Para bohemios: Vila Monte Farm House, en el Algarve

El Algarve no es solo Faro, Tavira, Lagos y Albufeira, mecas del turismo veraniego, en el preludio del cabo de San Vicente. Al oriente, no lejos de Ayamonte, muy cerquita de Olhâo, en la fregresía de Moncaparacho, se encuentra este resort rural para recordarnos que Ibiza (o lo que ella es) no solo está en Ibiza. Blanco blanquísimo, espíritu mediterráneo en el Atlántico, piscinas, terrazas, jardines, muchos naranjos -habrá que esperar al azahar-, habitaciones desperdigadas en cuatro edificios que hacen gala de la arquitectura típica del lugar y culto extremo a la buena vida pero sin ostentación. En plan, como decíamos, balear. El boho-chic era esto. Como Tavira, también Olhâo está en la Reserva Natural de la Ría Formosa. Pocas cosas se pueden comparar a coger un barco y llegar hasta las islas de la Culatra y de Armona. Dicho queda. Precio: desde 100 euros.

Vila Monte es un resort rural en el otro Algarve.
Vila Monte es un resort rural en el otro Algarve.

Para sibaritas: Balneario de Segura, en Teruel

Este viejo balneario es ahora un hotel de lujo que predica la calma -por eso es solo para adultos- y el relax con mayúscula con el ejemplo. Y lo hace con espíritu de un resort épico en Tanzania, Australia oBali, solo que en Teruel, sin tanto exotismo pero igual emoción. El Balneario de Segura (en Segura de los Baños) está llamado a ser ese lugar para pasar unas vacaciones pero también la excusa para seguir una dieta depurativa, perder esos kilos de más, disfrutar de la naturaleza y, qué demonios, ser más feliz. Juega con ventaja porque aquí las aguas son medicinales, lo que suma fuerzas con el yoga, el senderismo, el nordic walking (caminar con bastones como en el esquí) y el ai-chi (ejercicio acuático).

El balneario de Segura es un lodge de estilo africano en Teruel.
El balneario de Segura es un lodge de estilo africano en Teruel.

Y después comer viendo el bosque de ribera que rodea al balneario, con esa decoración colonial, tanta madera natural, aquellas ánforas, los linos, el cuero. Sí, definitivamente parece un lodge africano. Se ve en sus 48 habitaciones, en sus dos salones y por donde quiera que vas. Y afuera el maravilloso paisaje de las sierras de Oriche y Anadón, en el valle alto del río Aguasvivas, con un espectacular cañón. ¡Un lujo! Sí, Teruel también puede ser cool y hasta Albacete. Precio: desde 101 euros.

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