Es noticia
Menú
El truco de interioristas para que el salón parezca más luminoso sin cambiar muebles
  1. Estilo
  2. Decoración
estrategia en decoración

El truco de interioristas para que el salón parezca más luminoso sin cambiar muebles

Mover un mueble unos centímetros es suficiente para que la casa parezca otra: más abierta, más viva y mucho más acogedora

Foto: Las estanterías pueden ser el alma del salón. (Pexels/ Nadin Sh)
Las estanterías pueden ser el alma del salón. (Pexels/ Nadin Sh)

Hay salones que parecen bañados por la luz incluso en días nublados y otros que, con los mismos metros cuadrados y ventanas similares, resultan más apagados. La diferencia no siempre está en la orientación ni en una reforma costosa. Según coinciden muchos interioristas, uno de los errores más habituales es pensar que para ganar luminosidad hay que cambiar muebles, pintar paredes o invertir en nuevas lámparas. En realidad, el primer paso suele ser mucho más sencillo: mover lo que ya tenemos.

La clave está en cómo circula la luz natural por el espacio. Cuando los muebles se colocan sin tener en cuenta ese recorrido, se crean barreras invisibles que frenan su avance. Sofás demasiado cerca de las ventanas, aparadores altos bloqueando la entrada de claridad o estanterías macizas en zonas estratégicas pueden absorber gran parte de la luz antes de que llegue al resto del salón. “La luz necesita caminos libres”, explican los profesionales, y ese principio básico transforma por completo la percepción del espacio.

placeholder Capaz de llenar por sí sola la estética de su salón. (Pexels)
Capaz de llenar por sí sola la estética de su salón. (Pexels)

Uno de los trucos más eficaces consiste en despejar el área próxima a las ventanas. No se trata de vaciarla, sino de evitar piezas voluminosas justo en ese punto. Sustituir un mueble alto por uno bajo, retrasar ligeramente el sofá o girar una butaca puede permitir que la luz se proyecte hacia el interior de la estancia. Ese pequeño ajuste hace que el salón gane profundidad y parezca automáticamente más amplio.

Otro aspecto fundamental es la ubicación de los muebles oscuros. Las piezas de tonos intensos o materiales más pesados visualmente tienden a “comerse” la luz si se colocan cerca de las fuentes naturales. Los interioristas recomiendan llevarlos hacia paredes laterales o rincones más sombríos, reservando las zonas más luminosas para muebles claros, textiles ligeros o superficies que reflejen la claridad, como mesas de cristal o elementos con acabados satinados.

placeholder Los tonos naturales son una opción ideal para decorar tu salón. (Pexels / Gül Işık)
Los tonos naturales son una opción ideal para decorar tu salón. (Pexels / Gül Işık)

También importa la orientación. Colocar los muebles principales de forma perpendicular a las ventanas, en lugar de paralelos, ayuda a que la luz se distribuya mejor por la habitación. De esta manera, se evita crear muros visuales y se favorece una sensación de continuidad. A veces basta con rotar ligeramente una mesa o reorganizar el conjunto del salón para que la estancia respire de otra forma.

Los espejos juegan aquí un papel discreto pero decisivo. Situados frente a una ventana o en ángulo, multiplican la luz y la redistribuyen por el espacio. Pero incluso sin añadir nuevos elementos, basta con repensar dónde están colocados los objetos que ya tenemos: cuadros, lámparas de pie, estanterías o plantas grandes pueden convertirse en aliados o enemigos de la luminosidad según su ubicación. Más allá de la estética, este truco responde a una lógica sencilla: dejar que la luz fluya. Antes de pensar en comprar o renovar, los expertos aconsejan observar cómo entra el sol a lo largo del día y adaptar el mobiliario a ese recorrido natural. Un pequeño ejercicio de prueba y error puede transformar por completo el ambiente.

Hay salones que parecen bañados por la luz incluso en días nublados y otros que, con los mismos metros cuadrados y ventanas similares, resultan más apagados. La diferencia no siempre está en la orientación ni en una reforma costosa. Según coinciden muchos interioristas, uno de los errores más habituales es pensar que para ganar luminosidad hay que cambiar muebles, pintar paredes o invertir en nuevas lámparas. En realidad, el primer paso suele ser mucho más sencillo: mover lo que ya tenemos.

Decoración
El redactor recomienda