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UNA ODA A LAS FAJAS

¿Ha logrado la moda que le perdamos el miedo a la ropa moldeadora?

Las famosas se atreven a lucir sus prendas 'shapewear' sin necesidad de ocultarlas y las redes sociales se llenan de mujeres felices con faja. ¿Por fin hemos perdido el miedo?

Foto: Kim Kardashian. (Skims)
Kim Kardashian. (Skims)

Es probable que fueran dos las formas en las que te enteraras de la existencia de las fajas por primera vez. La primera es que se la vieras a un familiar adulto siendo niña. La segunda, que descubrieras su existencia de la mano de una de esas revistas que se esfuerza en señalar los descuidos de las celebridades. Fue así como descubrimos que Beyoncé y Jennifer Lopez confiaban en el abrazo de sus Spanx para presumir de silueta, a través de una imagen tomada por un paparazzi acompañada de un texto que en cierto modo se mofaba del uso de prendas moldeadoras. Ese texto venía a decir un "te hemos pillado: sabemos tu secreto". Sin embargo, tras la sorpresa inicial, firmas como Spanx se esforzaron en señalar que son múltiples las celebridades que, al margen de sus tallas, apuestan por la seguridad que este tipo de prendas confiere.

Gracias al furor que los estilistas han vivido en redes sociales, conocemos ahora los secretos de las celebs en la alfombra roja, siendo el universo ‘shapewear’ el más habitual. Se estima que para el año 2022 el mercado de la ropa moldeadora alcanzará los 5.576 millones de dólares. ¿Cómo es posible si casi todo el mundo ha usado alguna vez una prenda de efecto 'slim' que este tema siga siendo tabú? Para terminar con este secretismo, Kim Kardashian confesó que en alguna de las ocasiones en las que ha apostado por uno de sus vestidos bodycon imposibles ha lucido tres fajas Spanx. Imaginad a esa mujer respirando con dificultad en un intento por no ser fotografiada con un minimichelín mientras baja de su limusina.

Tras diez años confiando en las bondades de las fajas, lanzó Skims, una firma con ropa moldeadora con la que la empresaria consiguió 2 millones de dólares a escasos minutos de haber lanzado la marca al mercado, dejando claro que la gente quiere y utiliza ropa moldeadora. Lo sorprendente llegó después, cuando las fans de la marca se fotografiaban con su ropa reductora ante el espejo. No solo no se avergonzaban ya de lucir unas braguitas de talle infinito, sino que subían sus imágenes a las redes sociales. A su vez, las Kardashian y las Jenner hacían lo propio, desde la voluptuosa Khloé hasta la esbelta Kendall.

La estética de los monos cortos moldeadores se ha puesto tan de moda que incluso se ha colado en el mercado del prêt-à-porter. Emily Ratajkowski saca a su mascota con un mono de su propia colección que sigue la estela de los monos reductores de Skims, mientras que Kendall Jenner hace lo propio con su mono de Atoir. Del mismo modo que ahora lucimos los leggings deportivos como pantalones sin necesidad de llevar una camiseta larga como hacíamos antaño, ahora llegamos incluso a lucir las prendas moldeadoras como prendas únicas. Es decir, ya no llevamos ese body de efecto reductor debajo de un vestido, sino que lo llevamos como un body sin necesidad de ser cubierto. Kristen Stewart presentó 'Saturday Night Live' enfundada en un vestido de Spanx negro con una falda de rejilla, demostrando que la moda no oculta ya sus secretos entre bambalinas.

Quizás te guste este tipo de diseños o tal vez estés en contra de su uso, pero de cualquier forma, usarlos no es ya tabú y por ende, hemos dado un pequeño paso más hacia la libertad. Puede que pienses que si luchamos por ocultar nuestros 'defectos' somos víctimas de los estándares y exigencias heredadas de otras generaciones, pero también somos libres ya para elegir si llevarlos o no y de hacerlo, no tener que ocultarlo con vergüenza.

Moda

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